domingo, 21 de diciembre de 2014

ORGANIZACIONES DELICTIVAS TRANSNACIONALES


POR ANDRES PENACHINO

La tan mentada globalización sin duda también alcanzo a la criminalidad y el delito organizado que hoy desconoce cualquier tipo de fronteras. Que además recibe un impulso de singular complejidad con la mundialización de las comunicaciones, las transacciones comerciales, económicas y financieras de orden internacional.



Los intereses que se movilizan en los negocios espurios son realmente increíbles
Hablamos del :
Trafico de drogas,
Trafico de armas;
Trata de personas;
Prostitución infantil;
Delitos informáticos;
Lavado de dinero;
Corrupción;
Falsificación de marcas;
Contrabando de material nuclear;
Etc.
El crimen organizado, también requiere la necesaria clandestinidad para mantener sus actividad en el estado mas alto de rentabilidad. Este hecho singular suele darse, en países donde los funcionarios dedicados a los controles específicos de este tipo de delitos, poseen un importante grado de corrupción, ejecutando sus acciones por la vía del cohecho entre otras..
Así vemos como de a poco comienzan a operar agentes externos en nuevos territorios donde la posibilidad cierta de instalarse y armar pingues negocios les resulta fácil y atractivo.
No podemos dejar de reconocer que el delito organizado requiere no solo un estudio profundo por parte de las autoridades locales, también para una persecución penal organizada se necesita cooperación regional y, en algunos casos internacional. 
La expresión “crimen organizado”, fue esbozado por el Consejo Económico y Social de la Organización de Naciones Unidas, producto de la Conferencia Ministerial Mundial sobre la Delincuencia Transnacional Organizada, efectuada en Italia en noviembre de 1994.
El crimen organizado es una de las principales amenazas a las que han de hacer frente los gobiernos para garantizar su estabilidad, y el desarrollo ulterior de sus economías.
Los clanes mafiosos se disputaron por mucho tiempo el manejo de territorios dentro y fuera de sus fronteras de nacimiento, en cambio las organizaciones criminales internacionales han alcanzado acuerdos y entendimientos para dividir sus áreas geográficas, desarrollar nuevas estrategias de mercado, establecer formas para la asistencia mutua y el arreglo de conflictos a nivel mundial.
A diferencia de las Mafias, los carteles del narcotráfico están diseñados sobre principios racionales de gestión, típicos de cualquier industria lícita, como son la especialización y la división del trabajo.
El trafico de drogas:
Por tráfico de drogas se entiende no sólo cualquier acto aislado de transmisión del producto estupefaciente, sino también el transporte e incluso toda tenencia que, aun no implicando transmisión, suponga una cantidad que exceda de forma considerable las necesidades del propio consumo, ya que entonces se entiende que la tenencia tiene como finalidad promover, favorecer o facilitar el consumo ilícito (entendiéndose como ilícito todo consumo ajeno). 
En algunas legislaciones se considera delito solamente el tráfico, pero no la tenencia de drogas en cantidades reducidas a las necesidades personales del consumidor, mientras que otras tipifican como conductas delictivas tanto el tráfico como la tenencia.
Existen tres modalidades dentro del tráfico de drogas, establecidas en base a los medios que se utilizan para realizar el tráfico de drogas. Estos tres tipos son los siguientes:
a.- Tráfico Aéreo: Consiste en aquel que utiliza como medio de tránsito, naves o aeronaves públicas o privadas, para que transporten vía aérea sustancias estupefacientes o psicotrópicas.
b.- Tráfico Marítimo: Consiste en aquel que utiliza como medio de transporte buques, barcos, etc, para que transporten vía marítima sustancias estupefacientes o psicotrópicas depositadas en container u otros lugares del buque.
c.- Tráfico Terrestre: Consiste en aquel que utiliza como medio de tránsito, vehículos o cualquier medio de transporte vial, para que trafique vía terrestre sustancias estupefacientes o psicotrópicas, cualquiera sea su forma de ser embalada.
Pero existe otra figura excepcional aparte de estas tres ya mencionadas, y es el tráfico de drogas por medio de humanos, la cual es una nueva modalidad bien conocida con el nombre de narcomulas intraorgánica, en la cual se introduce en el estómago de un individuo cierta cantidad de dediles para facilitar el tráfico de varios gramos de droga, que en muchos casos resultan infructuosos debido a la ruptura de dediles, que pueden ocasionar hasta la muerte del narcomula; todo esto con la finalidad de evadir las medidas de seguridad que cada día son más rigurosas e intensas, sobre todo en los aeropuertos, en pro de la lucha contra el tráfico de drogas.
La fabricación de cocaína y su distribución, la logística que esos procesos requieren tales como la adquisición de materias primas, precursores, sistemas de transporte, sistema de ingreso del producto a los mercados consumidores, redes de distribución, cobranza, colocación de dinero en circuitos formales (bancos, inversiones diversas, etc.) convierten a estas organizaciones, que desde los años 70 están en total expansión, en verdaderas redes comparables a empresas multi nacionales, cuya casa matriz esta en Centro América, compuesta por miembros dominantes como Don Diego y su archi enemigo Wilber Varela, alias Jabón, otrora Pablo Escobar Gaviria, o Jorge Ochoa Vasquez, etc. 
El concepto de cartel fue transplantado del argot usado por los economistas, para señalar a aquellas organizaciones o empresas delictivas capaces de ejercer la supremacía en alguna actividad. En estos casos, observa la ONU, se trata exclusivamente del tráfico de drogas colombianas.
La primera vez que se manejó oficialmente el término para designar a bandas de Colombia fue con motivo de la acusación de los Estados Unidos de Norteamérica contra Pablo Escobar Gaviria y aliados, el 18 de noviembre de 1986.
La imperiosa necesidad de los Estados Unidos de mantener controlado el ingreso de narcóticos desde la Región Latino Americana a su territorio ha llevado al departamento de estado de ese país a desarrollar una serie de estrategias tendientes a ponerle coto a ese flagelo.
Si bien los Estados Unidos desde los años setenta viene haciendo diversas gestiones en Colombia para combatir los famosos cárteles, recién en el año 1999 el Congreso Norte Americano aprobó la intervención armada en Colombia.
El Plan Colombia contó inicialmente con un presupuesto de 7.500.000 de dólares para combatir él trafico de drogas y la guerrilla.
Este plan surge después del retiro de EEUU de Panamá, usando primariamente un régimen de premios y castigos, incentivando a los productores a cambiar los cultivos ilícitos, por cultivos legítimos, posteriormente colaboró con el rociado de los cultivos de coca con herbicidas (glifosfatos) en áreas examinadas por satélites, y simultáneamente prestó ayuda para combatir a los terroristas mediante el apoyo de material bélico en la que se cuentan helicópteros y también tropas especiales.
Sin embargo estos esfuerzos han dado escasos resultados en Colombia. Hoy se envía más droga desde Colombia a EEUU y las fuerzas irregulares hoy se cuentan en alrededor de 30.000. Ante esta coyuntura y agravado por los atentados del 11 S, los Estados Unidos ya no toma a la región Latino Americana como el patio trasero de su casa.
Así lo indican los sucesivos anuncios que los Estados Unidos viene dando a los países de la región a través de diversas declaraciones de sus funcionarios, por las cuales tomamos conocimiento que la estrategia del control del trafico de drogas, el crimen organizado y la guerrilla no solo va a pasar por Colombia sino abarcará otros países de la región, dado que existen sobrados indicios que las ramificaciones del crimen organizado abarca varios países incluyendo la Argentina.
A los efectos EEUU pretende dar un marco conceptual para el combate a las drogas, la guerrilla y el crimen organizado, que incluye operaciones en conjunto con fuerzas armadas norte americanas.
La incorporación de las fuerzas armadas en el combate contra el narcotráfico tiene como inicio la gestión Reagan cuando incluye a la lucha contra la droga dentro del concepto de Seguridad Nacional. De ese modo quedó planteado el uso de las fuerzas armadas en la lucha contra la droga. Un verdadero desafió histórico ya que, hasta ese momento, la policía y las fuerzas militares tenían claramente delimitadas sus funciones y, a partir de allí se mezclan frecuentemente. Especialmente cuando es necesario el uso de tecnología superior para apoyar operaciones especificas, en general apoyo aéreo o naval.
Fronteras adentro, Estado Unidos ha diseñado tres estrategias especificas para reducir el consumo de sustancias toxicas.
La estrategia de prevención, mediante campañas dirigidas especialmente a los jóvenes, la de aplicación de la ley, con sus respectivos juicios y encarcelamiento a los culpables. Se calcula que seis de cada diez presos en Estados Unidos, están encarcelados por asuntos relacionados a las drogas. Y por ultimo una política de rehabilitación de adictos que conlleva a trabajo de profesionales de la salud, centros médicos etc.
Ante la oferta, son cinco los aspectos principales de la política oficial norte americana.
La erradicación de cultivos como se menciono en el caso Colombia, la sustitución de cultivos para permitir a los campesinos poder mantenerse con otras explotaciones sustitutas, una política de interdicción que es una política bilateral, una política regional multilateral sobre todo entre las fuerzas militares de los países. De esa forma las fuerzas aéreas colombianas y peruanas mancomunaron esfuerzos para combatir él trafico aéreo ilegal de pequeñas naves entre los dos países. Una cuarta política tiene que ver con lo que la oficina de drogas de la Casa Blanca llama operaciones contra organizaciones. Estos esfuerzos apuntan a la búsqueda de los individuos más importantes de las organizaciones que controlan la producción, el transporte y la venta de drogas, tal como el caso de Diego Montoya Sánchez
Otra política tiene que ver con las utilidades que genera este comercio el que se reparte a lo largo de la ruta de producción, refinación y transporte y el posterior lavado de dinero proveniente de la comercialización, en este aspecto son muchos los países de la región que han adherido de una u otra forma a esta policita de combate contra el blanqueo de activos. Los bancos Argentinos deben seguir expresas directivas del Banco Central de la Republica. Argentina, en lo que refiere a la denuncia de las entidades bancarias a esa entidad de depósitos bancarios a partir de una suma establecida.
También existen políticas de seguimiento y evaluación de los movimientos de los precursores químicos que pueden ser utilizados para la producción de narcóticos.
Desde los Estados Unidos son varias las herramientas oficiales que se emplean para llevar a cabo esta política.
Asistencia técnica, dotaciones de personal especializado, ayuda militar, ayuda policial, ayuda económica especialmente a aquellos países productores para la suplantación por productos alternativos, coordinación militar, especialmente en la parte aérea y naval, entre otras. Como las controvertidas certificaciones.
Ante estas consignas provenientes del país del norte, y entendiendo lo escrito en párrafos anteriores, que este tipo de industria depende de varios factores caben algunas reflexiones.
Ningún país de la región ha atacado frontalmente este tema. Surgen ahora preocupaciones, por ejemplo, de Ecuador por el denominado “efecto globo”. Esto se produjo cuando se comenzó a controlar el cultivo de coca en Colombia, este empezó a trasladarse a Ecuador. Este problema va a existir mientras no se presione en todas las áreas proclives al cultivo a la ves.
Que es preciso atacar primero, la oferta o la demanda. Durante la administración Reagan se puso el acento en el ataque de la “oferta” latinoamericana de drogas, impulsando el control y la represión en la fuente, sin que se viera idéntico empeño por terminar el consumo interno. El primer país donde se materializo esta política fue en Bolivia.
Sin embargo las acciones conjuntas que incluían militares y policías norte americanos no tuvieron el resultado esperado, ya que, no tomaron en cuenta elementos tan importantes como la fuerte raigambre sociocultural que estos cultivos tienen en los países andinos. Además el cultivo de las hojas de coca había traído una verdadera bonanza económica a los empobrecidos campesinos. Tiempo después Estados Unidos adopta una fuerte política de prevención fronteras adentro, especialmente dirigida a los jóvenes para reducir el consumo de estimulantes viendo infructuosos las acciones llevadas a cabo para reducir la oferta.
Hoy, no solo Estados Unidos, sino cualquier país del mundo debe establecer un sutil equilibrio hasta implementar una política gradual y extendida en el tiempo de disminución de oferta y demanda dado que, si hoy en cualquier país no productor dejase de entrar droga por 90 días, se agotarían los stocks existentes en los países consumidores. Esto provocaría que una inmensa cantidad de adictos comenzaran a sufrir el famosos síndrome de abstinencia.
Si en EEUU un 14 % de la población es consumidora, tendrían de un día para otro 42.000.000 de habitantes demandando asistencia especializada. No existe un plan de contención para este tipo de evento en el mundo. Esto refiere a “tolerar” el ingreso de cantidades importantes de narcóticos para abastecer a los adictos crónicos. La demanda en este caso crea la propia oferta.
Las fuentes de empleo directo e indirecto que genera la producción de drogas en todas sus etapas, que en general beneficia a personas carenciadas y desarrolla zonas pobres y apartadas de los grandes centros urbanos. Se calcula que solamente en Perú, Bolivia y Colombia trabajan en tareas relacionadas con la producción de materia prima y de narcóticos alrededor de 6.000.000 de personas. 
Trata de personas
El delito de trata de personas consiste en utilizar a una persona con fines de explotación para obtener provecho propio o de un tercero, haciendo uso de la coerción o la limitación de la libertad individual.
La trata de personas es considerada una forma de esclavitud moderna y una de las peores violaciones a los derechos humanos.
Este delito convierte a la persona en objeto que se puede “comercializar”, lo que conlleva a su “cosificación”.
La víctima de trata de personas, aún cuando hubiese dado su consentimiento, no puede ser considerada como delincuente ya que, en cualquier circunstancia, es una víctima. Es atraída por engaños y artimañas que utilizan los grupos de delincuencia organizada trasnacional.
Con frecuencia le ofrecen empleo, oportunidades de educación, viajes para mejorar sus condiciones económicas y de vida, matrimonio, mejores oportunidades para sus hijos, etc.
La trata de personas es una actividad ilícita que anualmente mueve miles de millones de dólares en el mundo y es un fenómeno en aumento. Pese a la importancia de los tratados internacionales y a los esfuerzos de los Estados para combatir a la delincuencia organizada transnacional, este fenómeno se ha convertido en una actividad criminal muy lucrativa que compite a nivel mundial con el tráfico de drogas y de armas.
GLOSARIO:
Captación: la captación es un concepto que se traduce en atracción. Es decir, atraer a una persona, llamar su atención o incluso atraerla para un propósito definido. En lo que respecta a la trata de personas tiene un significado muy similar. Presupone reclutamiento de la víctima, atraerla para controlar su voluntad para fines de explotación. La captación se ubica dentro de los verbos que definen las acciones sancionables dentro del tipo penal de trata de personas. Algunas legislaciones han cambiado este concepto por “reclutamiento” o “promoción” aunque no son sinónimos.
Coacción: la coacción implica fuerza o violencia para que una persona diga o 
ejecute algo. Los tratantes ejercen este medio sobre las víctimas al utilizar diferentes elementos generadores: la posibilidad de ejercer un daño directo y personal o la amenaza de afectar a otras personas. Esta afectación normalmente es física pero también puede dirigirse al perjuicio de la imagen, el estado emocional o el patrimonio.
Coordinación institucional: el combate a la trata de personas no es parte de la actividad de una única institución pública o privada. Dentro de cada país, de acuerdo a su estructura organizacional, existe una serie de instituciones que por su mandado o misión están o deberían estar directamente involucradas en la lucha contra la trata de personas. 
Es indispensable que se establezcan protocolos y procedimientos específicos de coordinación para que cada uno de los actores institucionales conozca su papel en la prevención, sanción, atención, protección de las víctimas y cooperación con otros países. Debe evitarse la improvisación en esta materia por la complejidad de las conductas y los intereses en juego (por lo general vidas humanas).
Cooperación internacional: la cooperación internacional en materia penal, tratándose de la trata de personas, implica la aplicación de acuerdos entre los Estados para la investigación conjunta del delito y en especial para la tramitación de solicitudes de asistencia mutua en materia penal que facilite el tránsito de elementos probatorios Importantes en las investigaciones. Pero también debe haber cooperación en materia de atención de las víctimas de trata, repatriaciones, prevención, etc.
Concesión o recepción de pagos: dar y recibir un beneficio patrimonial (dinero o 
bienes) es parte del modo de operación de las redes de trata. El tratante puede ofrecer una cantidad de dinero u otro tipo de beneficio por la víctima, en especial si son personas menores de edad y están sujetas por vínculo legal o parental. 
También aplica cuando una persona recibe un pago por proporcionar información o crear alguna ventaja específica para que el tratante tenga acceso a la víctima. En estos casos, de acuerdo al tipo de legislación contra la trata que se esté aplicando, quien recibe el pago puede ser autor del delito de trata de personas o recibir sanción por otros delitos que contemplen estas conductas. La concesión o recepción de pagos es un medio para realizar la captación de la víctima y se incluye frecuentemente en el tipo base que castiga esta actividad delictiva.
Consentimiento: en el delito de trata de personas, el consentimiento de la víctima a los requerimientos del tratante no es relevante. 
La trata se basa en abuso de poder. Este fenómeno se manifiesta en las diferentes formas de violencia que utiliza el tratante para reclutar y controlar a las víctimas hasta el momento en que son entregadas a los explotadores. La mayor parte de las víctimas tienen una historia anterior de abuso u otras formas de violencia y/o son literalmente engañadas utilizando situaciones de vulnerabilidad como la pobreza, bajo nivel educativo y estados de incapacidad. Uno de los factores que favorece el acercamiento del tratante es su relación de poder o confianza con la víctima. Puede tratarse de sus padres, hermanos, tíos, abuelos, entre otros o personas cercanas del trabajo, el centro de estudio o el vecindario. 
En el caso de las personas menores de edad son sus representantes legales quienes usualmente son abordados por los tratantes para tener acceso al niño, niña o adolescente. 
El consentimiento de la víctima no se toma en cuenta en ninguna de las fases de la trata de personas, ya sea reclutamiento, traslado o explotación. En todas ellas persisten los factores de intimidación, manipulación o fuerza. En la práctica jurídica, algunos países han considerado en sus legislaciones sobre trata de personas que la víctima mayor de edad que consiente en la actividad de trata sin que medie engaño, coerción, amenaza o fuerza no es víctima y por lo tanto no hay delito. Esta es una tendencia que está desapareciendo rápidamente ante la consideración de que la víctima no consiente libremente en ser explotada.
Documentación: los documentos de identidad (viaje, trabajo, nacimiento, etc.) con frecuencia son falsificados, alterados, comprados, vendidos, retenidos o destruidos por los tratantes de personas y sus colaboradores. Los documentos más utilizados son los documentos de identidad (partida de nacimiento, cédula, pasaportes, etc.), tikets de viaje, permisos de trabajo, documentos para crear y publicitar empresas ficticias, etc. El tráfico ilícito de documentos verdaderos, alterados o falsificados es una actividad conexa de la trata de personas. Las diferentes legislaciones están ampliando el rango punitivo de estas conductas para cubrir todas las posibilidades. 
Este recurso de las redes de trata puede ser utilizado por autoridades con capacitación especial para detectar víctimas en los puntos de ingreso y salida (fronteras), lugares de explotación, entre otros.
Deportación: es un instituto procesal migratorio que faculta al Estado para que 
obligue a una persona a salir de su territorio y no regresar en un plazo determinado (usualmente 5 años). Se basa en los siguientes presupuestos: i) la persona ingresó al país evadiendo los trámites legalmente establecidos; ii) la persona agotó su tiempo de estadía en el país y no realizó ningún trámite para regularizar su situación migratoria; iii) cuando haya obtenido el ingreso al país o su permanencia en él, por medio de declaraciones o por la presentación de visas o documentos que hayan sido declarados falsos o alterados y iv) cuando haya sido ordenado que abandone el país y no lo haga en el plazo que le concedió la autoridad migratoria. En algunas legislaciones, las víctimas de trata u otros delitos de crimen organizado que deciden en primera instancia no colaborar con la policía, son deportadas.
Desarraigo: la víctima es separada del lugar o medio donde se ha criado o habita y/o se cortan los vínculos afectivos que tiene con ellos, mediante el uso de fuerza, la coacción o el engaño. 
El objetivo del desarraigo es evitar el contacto de la víctima con sus redes sociales de apoyo: familia, amistades, vecinos, a fin de provocar las condiciones de aislamiento que permiten al tratante mantener control y explotarla. El desarraigo forma parte de la fase de captación de la trata pero se materializa en el traslado de la víctima al lugar de explotación.
Cuando se llega al destino final la víctima es despojada, casi en todos los casos, de sus documentos de identidad y viaje y otras pertenencias que la lijen con su identidad y lazos familiares y afectivos. Lo usual es que se vea privada de su libertad desde ese momento pero en algunos casos se le permite comunicación con sus familiares o personas cercanas, incluso una visita ocasional pero bajo control total sobre lo dice o hace de manera que no tenga oportunidad de comentar lo que le está pasando. Lo cierto es que los mecanismos de dominación mantienen el vínculo entre víctima y victimario. No se entiende esta frase. El desarraigo siempre se mantiene en situaciones de trata, incluso la víctima lo acepta como una medida de protección a sus mismos familiares y otras personas cercanas.
Enfoque de derechos humanos: la trata de personas es un delito que lesiona derechos humanos fundamentales. El tratante limita o elimina todos los derechos inherentes al ser humano y que están consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos.
La víctima se convierte en un “objeto” de comercio sin libertad física o volutiva. 
En la construcción de la normativa que combata la trata de personas, quienes hacen las leyes y las ejecutan, deben sustentar sus criterios con base en el respecto a los derechos humanos de la víctima para su atención y protección y la imposición de penas acordes con los bienes jurídicos lesionados por este tipo de criminales.
Engaño: se refiere a crear hechos total o parcialmente falsos para hacer creer a una persona algo que no es cierto. En la trata de personas se refiere a la etapa de reclutamiento donde el tratante establece un mecanismo de acercamiento directo o indirecto con la víctima para lograr el “enganche” o aceptación de la propuesta. 
Esencialmente se traduce en ofertas de trabajo, noviazgo, matrimonio y en general una mejor condición de vida. De igual forma, el engaño es utilizado por el tratante para mantener a la víctima bajo su control durante la fase de traslado y posteriormente en los lugares de explotación. La normativa penal ha incorporado este concepto en los tipos que sancionan la trata como parte integral del tipo base o de alguna de las agravaciones. Este es uno de los aspectos más importantes para lograr que una víctima no sea culpada por delitos que haya cometido durante el proceso de trata al que fue sometida.
Esclavitud: la esclavitud es el estado o condición de un individuo sobre el cual 
se ejercitan los atributos del derecho de propiedad o alguno de ellos. La Trata de esclavos comprende todo acto de captura, adquisición o cesión de un individuo para venderle o cambiarle y en general todo acto de comercio o de transporte de esclavos. 
Es uno de los fines principales de la trata de personas que, como se ha dicho, es “una forma de esclavitud moderna” porque literalmente las personas son sometidas a esclavitud por los tratantes y explotadores.
Explotación: por explotación se entenderá la obtención de beneficios financieros, comerciales o de otro tipo a través de la participación forzada de otra persona en actos de prostitución, servidumbre sexual o laboral, incluidos los actos de pornografía y la producción de materiales pornográficos.
El Protocolo de Palermo no incorpora una concepto específico sobre explotación, únicamente indica las conductas que puede incluir la explotación: “Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la
Extracción de órganos”. La lista de posibles formas de explotación queda abierta ante los cambios constantes de la criminalidad. 
Extracción ilícita de órganos: se entiende como la sustracción de un órgano humano sin aplicar los procedimientos médicos legalmente establecidos y sin que medie consentimiento de la víctima, en la mayoría de los casos. Algunas legislaciones han integrado la extracción de órganos como parte de los fines de la trata de personas. 
No obstante, el término de tráfico ilícito de órganos parece ajustarse más a las 
conductas que rodean esta actividad delictiva que conlleva la extracción, compra, venta, transporte, ocultamiento, etc. de órganos, tejidos, fluidos y células humanas.
Fines: la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre, la extracción de órganos, venta de personas menores de edad, matrimonio servil, embarazo forzado, son algunos de los fines que conlleva la trata de personas. Cada uno de estos fines está definido, o al menos mencionado, en instrumentos internacionales y derivan de la explotación, servidumbre y esclavitud. 
La tendencia de algunos Estados que han normado la trata de personas es incluir una lista de fines dentro del tipo penal siguiendo los parámetros que establece la definición del Protocolo de Palermo. Otros cambiaron la lista por la expresión “para fines de explotación” y un tercer grupo crea tipos penales independientes que sancionan el trabajo forzado, el tráfico ilícito de órganos, la venta de personas menores de edad, más allá de lo que establezca el tipo penal de trata. Este procedimiento se aplica para evitar que algunas conductas no incluidas en el delito de trata queden impunes.
Fraude: este término tiene diferentes significados. En el tema de trata de personas el fraude es la consecuencia lógica del engaño. El tratante utiliza la manipulación y la mentira para lograr que la víctima acepte sus ofertas. Usualmente el término fraude se refiere a burlar o eludir la ley. Esto puede ajustarse, en trata de personas, al propósito del tratante de controlar a víctima y lograr que bajo su dominio llegue a cometer delitos. El fraude se incluye dentro del tipo de trata como uno de los medios para llegar a la víctima.
Fuerza: la fuerza se interpreta como una forma de violencia física. El tratante puede recurrir en la fase de reclutamiento o captación a mecanismos de sustracción forzosa de la víctima de su comunidad o país. Asimismo, la fuerza aplica en las fases de traslado y explotación.
Matrimonio forzado o servil: toda institución o práctica en virtud de la cual una mujer, sin que le asista el derecho a oponerse, es prometida o dada en matrimonio a cambio de una contrapartida en dinero o en especie entregada a sus padres, a su tutor, a su familia o a cualquier otra persona o grupo de personas. Es uno de los fines de la trata de personas y aún se practica en diferentes partes del mundo.
Medios: los tratantes de personas utilizan medios muy diversos para lograr el reclutamiento o captura de las víctimas y su posterior sometimiento. La amenaza, el uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, son algunos de ellos. Las legislaciones penales que aplican el concepto del consentimiento viciado o irrelevante tanto para personas mayores como menores de edad tienden a ubicar los medios como agravantes con penas mayores a las del tipo penal simple. 
En otros países se estila no detallar la lista de posibles medios ante la posibilidad de que aparezca uno nuevo que no haya sido contemplado. En el derecho penal cuando se utiliza una lista de medios, tanto el fiscal como el juzgado deben atenerse a ella cuando requieran aplicar el tipo penal, en este caso trata de personas.
Proceso penal: el proceso penal usualmente se divide en tres etapas: 1o. La investigación donde se recolectan los elementos probatorios, 2o. Una etapa intermedia donde se valora en vía jurisdiccional la prueba para determinar si el asunto puede ir a juicio y a 3o es el juicio oral y público donde los y las juezas analizan la acusación del órgano acusador, los elementos de prueba y toman una decisión individual o colegiada (puede tratarse de un tribunal unipersonal o colegiado) y emiten criterio que deriva en sentencia absolutoria o condenatoria. La víctima de trata de personas, cuando lo ha decidido, debe enfrentar el proceso penal hasta juicio donde rendirá testimonio. 
La mayoría de los países siguen el modelo de juicio oral y público donde aplica el principio de inmediatez, es decir, la prueba debe ser analizada en el debate. No obstante, algunas disposiciones procesales en diferentes latitudes han establecido medidas especiales de protección para las víctimas que incluyen: 
I)declaración de la audiencia privada, sin presencia de público y medios de comunicación; 
II) posibilidad de rendir testimonio sin la presencia de las o los acusados; 
III) posibilidad de mantener oculta la identidad total o parcialmente durante todo el proceso hasta juicio; 
IV) utilizar medios electrónicos como la video conferencia o la cámara Gesell; 
V) el derecho de a persona menor de edad de contar con acompañamiento profesional en juicio.
En materia de trata de personas, la etapa de investigación permite en algunos países el uso de técnicas especiales de investigación para el descubrimiento de la verdad y la condena de los tratantes. Algunos países todavía están en el proceso de cambio entre el sistema inquisitivo dirigida por jueces instructores al proceso acusatorio que está manejo por el ministerio público. Estos sistemas tienen similitudes y diferencias.
Protección: programas o medidas orientadas al resguardo y defensa física de las víctimas de trata de personas que incluyen el resguardo de la identidad, ubicación, reubicación, etc. de los y las afectadas.
Persecución: en sentido amplio, son las disposiciones legales, planes y técnicas 
dirigidas a mejorar la investigación del delito de trata de personas y el procesamiento de los responsables.
Prácticas análogas a la esclavitud: incluye la servidumbre por deudas, la servidumbre de la gleba (siervos por tierra), los matrimonios forzados o serviles y la entrega de niños para su explotación. Es uno de los fines de la trata de personas. Aunque se refiere a institutos antiquísimos que parecen extintos lo cierto es que aún en la primera década del siglo XXI este tipo de prácticas continúan vigentes en diferentes partes del mundo.
Prostitución forzada: es la situación en la cual la víctima es manipulada u obligada a ejecutar actos de contenido sexual que involucran su cuerpo, para satisfacer deseos sexuales de otras personas, con o sin remuneración por ello.
Mendicidad: situación derivada de la pobreza, generalmente una situación marginal extrema en la que el mendigo (a) es receptor de un sentimiento de pena o de lástima por su indumentaria o por su apariencia, a través del los cuales busca subsistir pidiendo dinero a transeúntes. En materia de trata de personas muchas personas son obligadas a ejercer la mendicidad bajo coacción, amenaza, abusando del estado de indefensión de las víctimas, utilizándolos como medios para obtener un beneficio.
Rapto: el rapto es una figura jurídica orientada a la sustracción y retención de una mujer con fines deshonestos o de matrimonio. Es una figura penal que se mantenido en las legislaciones a través de los siglos. En el Protocolo de Palermo, el término “rapto” tiene un sentido más amplio, ajustado con mayor certeza a un secuestro sin objeto de lucro. No obstante, en el mundo jurídico este concepto se refiere, exclusivamente, a la sustracción y retención de mujeres.
Repatriación: es un instituto del proceso migratorio que permite el retorno de una persona a su país de nacimiento o residencia. Este proceso tiene presupuestos muy específicos:
I)la repatriación debe ser voluntaria. La víctima sobreviviente del delito de trata de personas, en este caso, debe recibir el asesoramiento jurídico necesario en el país donde se encuentra para que entienda la naturaleza de este instituto, el procedimiento y consecuencias. También se le debe asesorar sobre algún tipo de riesgo en el proceso de retorno;
II) el proceso debe concertarse entre el país donde se encuentra la víctima y su país de origen o de residencia para garantizar que recibirá todo el apoyo necesario cuando regrese, que no se tomarán medidas que la afecten y que se le asistirá en el proceso de reintegración sin que sea re-victimizada;
III)el proceso debe realizarse, previo acuerdo de la víctima, sin dilaciones y con todas las previsiones de seguridad necesarias;
IV) la repatriación no debe ser usada como una medida migratoria-procesal para retornar a las víctimas luego de rendir declaración el proceso;
v) el procedimiento aplica para personas mayores y menores de edad.
Cuando se trate de personas menores de edad, además de las normales previsiones, debe tomarse en cuenta su interés superior en el marco de la protección integral que le otorga la legislación internacional y la normativa interna que derive de ella.
Recepción: la recepción se enfoca en el recibimiento de personas, en este caso las víctimas de trata de personas. El receptor las oculta en un escondite temporal en tanto se reanuda el viaje hacia el destino final o las recibe y mantiene en el lugar de explotación. En este caso, la normativa sanciona a quien recibe pero también al propietario del local o la empresa o persona que arrienda el lugar sea este comercial o particular en tanto hayan permitido la estadía temporal o permanente de las víctimas con conocimiento del propósito para el que se les oculta o utiliza. Define una acción sancionable en la trata de personas.
Relación de parentesco: se refiere a los conocidos vínculos de consanguinidad y afinidad que se regulan por una tabla que establece la relación de una persona, en este caso la víctima, con sus parientes en primer, segundo y tercer grado generacional. La consanguinidad se refiere a la familia propia y la afinidad a la familia del cónyuge. La línea de consanguinidad directa asciende (padres, abuelos) o desciende (hijos, nietos, biznietos) e indirecta (hermanos, tíos, primos). Los grados de afinidad se computan de la misma forma (suegros, cuñados).
Servidumbre: la servidumbre es un estado de dependencia o sometimiento de la voluntad en el que el victimario induce u obliga a la víctima a realizar actos, trabajos o servicios con el uso del engaño, amenazas y otras formas de violencia. Es uno de los fines principales de la trata de personas. La servidumbre es un concepto muy antiguo que se refiere específicamente al “siervo o sierva”. En las culturas antiguas los esclavos (as) se encontraban la base de la escala social como objetos de comercio. La siguiente escala le correspondía a los siervos (as) que conservaban algunos derechos básicos pero estaban sujetos a sus amos.
Situación de vulnerabilidad: este concepto se basa en dos presupuestos básicos: i) que la víctima no tenga capacidad para comprender el significado del hecho (persona menor de edad, incapaz) y ii) que la víctima no tenga capacidad para resistirlo (discapacitado, estado de necesidad económica, bajo nivel cultural, sometido o sometida a engaño, coerción o violencia). La situación de vulnerabilidad de la víctima es un medio utilizado por el tratante para el acercamiento y control y se incluye en el tipo penal base o como uno de los agravantes del delito.
Trabajo o servicio forzado: se entenderá por trabajo o servicio forzado todo trabajo o servicio exigido a una persona bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece a sí mismo voluntariamente.
Traslado: dentro de las fases de la trata de personas, el traslado ocupa el segundo eslabón de la actividad delictiva posterior a la captación o reclutamiento de la víctima. Por traslado debe entenderse el mover a una persona de un lugar a otro utilizando cualquier medio disponible (incluso a pie). 
A diferencia de “transportar”, otro término que define esta fase delictiva, el traslado enfatiza el cambio que realiza una persona de comunidad o país. En ese sentido este concepto se acerca con mucha precisión a la mecánica del “desarraigo” que se analiza en forma separada. 
Para efectos jurídicos, el tipo penal de trata debe especificar que esta actividad puede realizarse dentro del país o con cruce de fronteras. En la mayor parte de los países, la legislación sobre trata de personas no toma en cuenta el consentimiento de la víctima en la fase de traslado sea esta mayor o menor de edad.
Venta de niños: el Protocolo relativo a la Venta de Niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de Niños en la Pornografía del 25 de mayo de 2000 que complementa la Convención de los Derechos del Niño, en su artículo segundo determina que por venta de niños se entiende: “todo acto o transacción en virtud del cual un niño es transferido por una persona o grupo de personas a otra a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución”. El mismo Protocolo, en su artículo tercero establece que la venta de niños se refiere específicamente a: i) ofrecer, entregar o aceptar, por cualquier medio, un niño con fines de: a) explotación sexual del niño; b) transferencia con fines de lucro de órganos del niño; y c) trabajo forzoso del niño; ii) inducir indebidamente, en calidad de intermediario, a alguien a que preste su consentimiento para la adopción de un niño en violación de los instrumentos jurídicos internacionales aplicables en materia de adopción. Además, el citado instrumento establece una serie de recomendaciones para la debida atención y protección de las víctimas menores de edad, tanto en la esfera administrativa como judicial, en procura de que se respeten sus derechos y se aminore la revictimización antes, durante y después de su identificación como víctima de alguno de estos ilícitos. Determina todo un proceso de incautación de bienes, instrumentos o productos de estas actividades delictivas y algunas reglas sobre la extraterritorialidad en la persecución y sanción de este tipo de delitos con mención de la extradición y la cooperación judicial internacional.
Víctima: la Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justicia para las 
Víctimas de Delitos y del Abuso de Poder de 1985 define como víctima a:
I)la persona que haya sufrido daños, inclusive lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de los derechos fundamentales, como consecuencia de acciones u omisiones que violen la legislación penal; 
II) podrá considerarse víctima a una persona, con independientemente de que se identifique, aprehenda, enjuicie o condene al victimario e independientemente de la relación familiar entre el autor del hecho delictivo y la víctima. En la expresión víctima se incluye además, de acuerdo al caso particular, a los familiares o personas dependientes que tengan relación directa con la víctima y a las personas que hayan sufrido daños al intervenir para asistir a la víctima en peligro o para prevenir la victimización y
III) las disposiciones de la presente Declaración serán aplicables a todas las personas sin distinción alguna, ya sea de raza, color, sexo, edad, idioma, religión, nacionalidad, opinión política o de otra índole, creencias o prácticas culturales, situación económica, nacimiento o situación familiar, origen étnico o social, o impedimento físico. Diferentes sistemas procesales han incorporado definiciones específicas de “víctima” en la normativa procesal penal.
Víctima (punibilidad): existe toda una discusión jurídica en materia de la punibilidad (culpabilidad) de la víctima por los delitos que haya cometido como resultado directo de ser víctima de trata de personas. 
El ejemplo más común es la víctima que cruza ilegalmente una frontera en la fase de traslado bajo el engaño, la amenaza o la fuerza. No obstante, el catálogo de las infracciones puede ser mucho más amplio: tráfico de drogas, robo, falsificación y uso de documento, participación en el mismo proceso de la trata, entre otros. La respuesta jurídica en materia penal puede orientarse a una disposición que enfáticamente elimine la culpa o a otras que le permitan a la fiscalía solicitar que no se responsabilice a la víctima por acciones cometidas durante el proceso de trata (dentro del instituto procesal que se conoce como criterio de oportunidad).
Violencia (formas de): la violencia tiene múltiples manifestaciones. Si analizamos los principales medios utilizados por los tratantes para la captación, traslado y explotación de la víctima, en cada una de ellas se manifiesta la manipulación o el forzamiento. La coacción, engaño, amenaza y la fuerza, como las describe el Protocolo de Palermo en su definición sobre trata de personas implican el ejercicio de formas de violencia que atacan la esfera física o emocional de la persona afectada. No obstante, en la descripción típica de las conductas que sanciona la trata, los legisladores han optado por detallar los medios de violencia como parte de la taxatividad que requieren los tipos penales.
PROSTITUCION INFANTIL
Continuando con el punto anterior (venta de niños, etc., se calcula que en todo el mundo se obliga anualmente a más de un millón de niños a prostituirse, se les compra y vende con fines sexuales o se les emplea en la industria de la pornografía infantil. Es una industria multimillonaria donde los niños ingresan por la fuerza o mediante engaños, se les priva de sus derechos, de su dignidad y de su infancia.
Según el Protocolo Facultativo a la Convención de los Derechos del Niño la define como “…cualquier representación, por cualquier medio, de un niño (a) involucrado en actividades sexuales explícitas reales o simuladas o cualquier representación de las partes sexuales de un niño (a) para propósitos sexuales principalmente.
”Esto puede incluir fotografías, negativos, diapositivas, revistas, libros, dibujos, películas, cintas de video y discos de computadora o archivos. 
Generalmente, existen dos categorías de pornografía: 
- blanda, que no es sexualmente explícita pero involucra imágenes desnudas y seductoras de niños y niñas, y;
- la de dura que tiene relación con imágenes de niños y niñas involucrados en actividades sexuales.
La utilización de niños y niñas en la producción de pornografía es explotación sexual. Nuevas Tecnologías han cambiado la naturaleza de la pornografía. Las cámaras digitales y los aparatos de video han hecho más fácil y barata la producción de videos, y existe menos riesgo de detección ya que no se requiere de terceras personas para desarrollar las imágenes como en la fotografía convencional. Se mejora la reproducción: las imágenes digitalizadas no se envejecen o pierden su calidad a través de las copias.
La distribución de imágenes pornográficas se ha vuelto más fácil, barata y rápida por medio de la Internet. Ya que la Internet pasa por encima de fronteras y leyes nacionales, la detección y procesamiento se vuelve cada vez más difícil.
La evolución de la 'pseudo-pornografía' suscita un conjunto de preguntas y asuntos totalmente nuevos.
¿Qué edad tiene un niño virtual; puede haber un crimen sin una víctima real? ; ¿dónde tiene lugar un acto criminal – dónde se produce la imagen, dónde es presentada la imagen, o dónde es vista?
Muchas leyes de pornografía tienen que ver solamente con niños reales y representaciones de sucesos que realmente ocurrieron. Por ello, los acusados, pueden aducir que una imagen creada por medio de “morphing” no es real y por lo tanto no es ilegal.
La pornografía infantil, sin embargo, no trata únicamente sobre fotografías de niños y niñas desnudos. Existe un vínculo claro entre pornografía de niños y niñas - reales o no- y abuso sexual en el mundo real.
La utilización más obvia de la pornografía infantil es asistir en la excitación y gratificación sexual. Sin embargo, también es utilizada para validar un comportamiento sexual desviado, obtener beneficios económicos u otros favores. 
En Argentina, de un tiempo a esta parte son muchos de los esfuerzos por combatir la prostitución infantil. De hecho han caído muchísimos ciudadanos, algunos de ellos ricos y famosos.
Las investigaciones, están orientadas a descubrir, individuos u organizaciones que faciliten este tipo de prácticas, pues en la prostitución infantil se esconde mucho más que en escenas pornográficas con adultos.
En operativos casi cotidianos especialmente realizados por fuerzas Federales como Gendarmería Nacional argentina o las distintas Policías es incautado miles de fotografías y vídeos de menores desnudos o manteniendo relaciones sexuales, que serán vendidas de particular a particular o mediante catálogo y casi siempre en países distintos al de procedencia para evitar su posible identificación.Un dato que impresiona es que más del 30% de los consumidores de pornografía infantil terminan poniendo en práctica lo que ve en las revistas e intenta plasmarlo en fotos o en vídeo.
Se considera que aproximadamente el 80% de los niños y las niñas explotados en la industria del sexo comercial sufren de abuso psicológico o físico dentro de sus familias, y la mayoría han sufrido algún tipo de agresión sexual por un miembro de la familia o amigo. En este orden, del abuso doméstico y abandono de la niñez también sacan provecho quienes captan menores para ser prostituidos.
Indiferencia e ignorancia, perpetuación de actitudes y valores que ven a la niñez como mercancías, ausencia de leyes inadecuadas, corrupción, y sensibilización limitada de los encargados de hacer cumplir las leyes que reprimen este delito son algunos factores que llevan, directa o indirectamente, a la explotación sexual comercial de la niñez.
La explotación sexual comercial condena a los niños a una de las formas más peligrosas de trabajo infantil, amenaza su salud mental y física, y atenta contra todos los aspectos de su desarrollo.
Entre los tipos más graves y detestables de violencia contra los niños figura la explotación sexual, especialmente la prostitución. Este tipo de aberrantes practicas es comparable a la tortura en cuanto al trauma causado al niño y constituye una de las formas más graves de quebrantar sus derechos.
Este problema está en aumento a escala mundial y establece un sector rentable que, a principios de este siglo ya producía anualmente beneficios de alrededor de 5.000 millones de dólares USA…

viernes, 19 de diciembre de 2014

EN BUSCA DE UNA RESPUESTA EFICAZ CONTRA EL CRIMEN ORGANIZADO



PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Desde hace algunos años, principalmente a raíz de sucesos criminales que evidenciaron la actividad desplegada en nuestro territorio por organizaciones criminales trasnacionales vinculadas al narcotráfico (el doble crimen de los colombianos en Unicenter, el triple crimen de General Rodríguez y la instalación de un laboratorio de metanfetamina en Ingeniero Maschwitz vinculado a carteles de México) se viene hablando de la necesidad de una respuesta estatal congruente acorde al alto grado de complejidad que caracteriza a este tipo de delitos.

Describiendo el fenómeno.

Más allá de las distintas definiciones que desde la teorización se han intentado, corresponde conocer un poco más del fenómeno para diferenciarlo de la denominada criminalidad común.

Así, conviene presentar algunos de sus rasgos distintivos del crimen organizado:

Se trata de un grupo de personas que se reúnen con el objeto de cometer de manera constante y permanente actos que son catalogados como delitos por el Estado.

Rige el comportamiento de este grupo una estructura jerárquica, una división de tareas, grados de especialización y ciertas reglas (un sistema de premios y castigos), las cuales son impuestas de manera coactiva.

Ese grupo posee además la capacidad para protegerse de manera eficaz frente a quienes reten su capacidad de acción, ya sea desde grupos criminales rivales o desde el Estado. Esa protección se obtiene, por una parte, a través de la utilización de la violencia, la amenaza o la intimidación; y por otra parte, a través de la corrupción de funcionarios públicos.

Los delitos cometidos por ese grupo deben tener fuertes repercusiones sociales para que exista un fenómeno de crimen organizado (ya sea en términos de la violencia con que se ejecuta, por las pérdidas económicas que comporta o por cualquier otra característica que genere ansiedad o indignación entre la ciudadanía en general).

En algunos casos, como en el narcotráfico, hay un carácter consensual hacia el delito cometido[1]. La actuación del Estado se dificulta frente a una inacción hacia la aplicación de justicia por parte de piezas importantes de las sociedades en las que actúan.

En esta senda se inscriben como “Crimen Organizado”: el Narcotráfico, el Contrabando, el Tráfico de Migrantes, la Trata de Personas y el Lavado de Dinero o Activos de origen ilícito.

Algunas respuestas concretas.
En un artículo anterior he adelantado mi postura al sostener que la delincuencia organizada exige una investigación organizada.

Desde esta perspectiva, una respuesta válida debe hallarse imbuida de principios de especialización y centralización.

Corresponde hablar entonces de la necesidad de una Agencia, Oficina Federal o Dirección de investigación sobre crimen organizado[2].

Su finalidad, siguiendo modelos que ya se encuentran operativos, se asienta sobre cuatro pilares de reconocimiento internacional:

Perseguir – enjuiciar y desbaratar a los grupos de personas dedicadas a la delincuencia grave y organizada.

Prevenir – evitando que las personas se vean involucradas en la delincuencia grave y organizada.

Proteger – aumentar la protección contra la delincuencia grave y organizada (principalmente de sus efectos, violencia e intimidación y corrupción).

Preparar – reducir el impacto de la delincuencia grave y organizada en aquellos lugares donde la misma se lleva a cabo

Será indispensable que la actuación de esa Oficina se enmarque en la prosecución de los estándares definidos por los distintos acuerdos internacionales de los que Argentina ya es parte (Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, conocida como “Convención de Palermo”, Medidas eficaces contra la Delincuencia Organizada Transnacional emitidas por Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito; Planes de acción Hemisféricos contra la Delincuencia Organizada Transnacional; Comisión de Seguridad Hemisférica de la OEA; Convención Interamericana sobre Asistencia Judicial Mutua en Materia Penal y su Protocolo Facultativo, para citar sólo algunos).

Resulta necesario asimismo promover una mayor interrelación entre autoridades de aplicación de la ley; estudiar el vínculo entre trámites, impuestos y delito, crear equipos multidisciplinarios a nivel nacional para enfrentar a la delincuencia organizada transnacional, alentar la participación de la sociedad civil y una mayor cooperación entre el sector público y el privado.

La evaluación del riesgo de ciertas organizaciones criminales, el establecimiento de prioridades en la lucha contra las mismas y una mejor comprensión del papel de la tecnología, deberán serán incluidos también entre sus principios rectores.

Esa Agencia puede estructurase con sectores de análisis interrelacionados, uno con enfoque en lo Económico-Financiero, otro ceñido a las Organizaciones Criminales, y un restante relacionado al Análisis Científico.

La resultante del procesamiento de la información será la producción de conclusiones fiables, genuinas y uniformes para detectar los puntos centrales y las ramificaciones de las organizaciones complejas, que permitan la intervención eficaz por parte de las autoridades de aplicación de la ley (fuerzas de seguridad, Poder Judicial).

En el plano internacional, deberá trazar tácticas de coordinación a través del intercambio de información y colaboración reciproca con las autoridades análogas de otros Estados, siempre bajo la observancia de los instrumentos internacionales en vigencia en torno al tratamiento de temas relacionados con las organizaciones criminales complejas de carácter trasnacional.

Por último, una dirección de enlace con los Poderes Judiciales y los Ministerios Públicos permitirá asegurar la garantía de control judicial y de legalidad de los procedimientos.
Sin perjuicio de lo expuesto, sea cual fuere el formato elegido, entiendo que el modelo no podrá desentenderse de los aludidos principios de centralización, especialización y contexto internacional, por resultar estas características tan propias de los delitos que se intentan perseguir y prevenir.


FUENTE: PREVENIR SEGURIDAD
Autor: Juan Ignacio Bidone. *Profesor de la Universidad de Morón. Fiscal.

[1] En el comercio de drogas, el delito consiste en una transacción entre un comprador y un vendedor que actúan de buen grado. Ninguno tiene incentivos para informar sobre la violación de la ley. Por el contrario, ambos están interesados en que no se informe sobre el delito (Carlos Resa Nestares en “Crimen Organizado Transnacional: Definición, Causas y Consecuencias”. Universidad Autónoma de Madrid).

SEGURIDAD EN GRANDES COMERCIOS


POR ANDRES PENACHINO


El incremento de las acciones delictivas en la vía pública ha logrado modificar las costumbres de las personas, al punto que los paseos de compras tradicionales y los centros comerciales abiertos han sido reemplazados por los Shopping. 

Hasta los restaurantes más conocidos fueron sustituidos por los patios de comidas y los más famosos cines por los multicines ubicados en los mismos Shopping Centers. 
Allí prácticamente no existen hechos violentos, sin embargo mezclados entre los visitantes hay otro tipo de delincuencia cuyos actos pasan desapercibidos entre la masa. Ellos son los famosos “descuidistas”, “levantadores” o “mecheros”.

En la década del 70 en Estados Unidos y en Francia se introdujo el sistema de venta de productos a través del autoservicio, comenzando así un sistema de comercialización que deriva en los supermercados y luego en los actuales hipermercados. 
Este nuevo sistema de comercialización (venta no asistida o compulsiva), si bien aún tiene algún tipo de resistencia para diversos sectores, en especial por el renglón minorista, por sus regímenes laborales, por el impacto ambiental que ocasiona en el lugar de emplazamiento, etc., ha logrado un indudable posicionamiento comercial.

En la Argentina este sistema de comercialización también data de aquellos años, cuyos pioneros fueron Canguro y Gigante, con la diferencia que estos quebraron por varios factores, pero fundamentalmente por las perdidas que ocasionaron la sustracción de mercaderías de sus góndolas y percheros. 
Este tipo de explotación, aunque aun posea un muy buen volumen de facturación, el margen entre el costo y el beneficio se ve disminuido por, el manejo no adecuado de la mercadería en: la recepción, la estiba, reposición en góndolas, exhibición, su control específico, y también por las perdidas ocasionadas tanto por el robo a manos de empleados infieles, como por el accionar de delincuentes del otro lado del mostrador.

Aquellos pioneros sentaron un precedente importante con relación a estos temas, y en especial a la seguridad. Un buen sistema de seguridad modifica sin duda el porcentaje de ganancias.

Sin embargo, con instalar sistemas de seguridad electrónica avanzados (CCTV), ubicar vigiladores estratégicamente, contratar agentes encubiertos como clientes, aún trabajando mancomunadamente, no alcanzan para controlar el robo hormiga. Al igual que en cualquier otro rubro, deben prevalecer las medidas preventivas y la capacidad de respuesta para enfrentar con eficacia un evento no deseado. 
Si la tienda no adopta una política de seguridad acorde a sus necesidades especificas, generara un terreno propicio para el accionar de los delincuentes que “si” hacen inteligencia sobre su objetivo y están preparados para abordarlo.

Las perdidas por robos varían según: la ubicación del complejo, las áreas de influencia, el tipo de cliente, la posición dentro del mercado, los accesos y otros factores de neto corte comercial.
No hay un producto preferido, el hurto de mercaderías va desde, una botella de bebida, un perfume, una prenda, una golosina, hasta un producto estacional, (útiles escolares en marzo o regalos para las fiestas de fin de año)
Los días y horas preferidas son los de mayor concentración de personas, (sábados y domingos después de las 18 hs.)

Las edades de las personas que hurtan o roban mercaderías van de los 12 a los 65 años, guardándose esta relación prácticamente a escala mundial, excepto en la Argentina donde la proporción en la actividad delictiva se ha visto incrementada notablemente por parte de menores, por la permisividad y la inimputabilidad dada por las leyes vigentes.
Podemos diferenciar a los delincuentes externos básicamente en dos tipos. El profesional y el amateur.

Los profesionales son aquellos que estudian los movimientos propios del local, sus medidas de seguridad; compran mercaderías de menor valor, ensayan sus propios movimientos y roban elementos de elevado costo o de fácil reducción. Generalmente actúan en grupo. Mientras unos ejecutan tareas de distracción, otros se apoderan de mercaderías.

La indumentaria que visten los mecheros es generalmente holgada, lo suficiente para poder llevarse algo debajo de ella. Las mujeres tienen una variedad de vestimentas más amplias. Suelen utilizar falsas panzas simulando un embarazo donde ocultan la mercadería sustraída, o grandes polleras y vestidos acondicionados con ganchos internos para colgar los productos sustraídos.
Los cochecitos de bebe son frecuentemente utilizados para esconder mercaderías (nidos) 

Las mesas de liquidaciones son el plato favorito de estas verdaderas profesionales. Llevan varias prendas a los probadores para probárselas, desde allí le entregan algunas a una compañera para que se las cambien, de esa forma ingresan y sacan artículos hasta que la empleada del probador pierde la cuenta. Las prendas restantes son colocadas entre las ropas o son ocultadas en bolsas forradas con un material metálico en su interior que impide que suenen las alarmas.
Los mas arriesgados directamente colocan la mercadería en bolsas de otra tienda vecina acondicionadas especialmente (biónicas) y sortean las alarmas de ingreso al local.

Otros, compran algo, lo pagan, lo llevan al auto, lo guardan, le entregan el ticket y la bolsa de la tienda a otra persona que regresa a la tienda cuantas veces puede y hurta la misma mercadería facturada. Mas tarde vuelve el comprador original con el producto comprado legalmente, muestra el ticket, y con cualquier excusa solicita devolución del dinero.
Esta última modalidad se da mucho en las tiendas que tienen una política liberal de cambio y devolución de mercaderías. Si bien no ejercen acciones violentas en el momento del despojo, nos podemos encontrar con delincuentes dedicados a otras modalidades criminales.

En cambio los amateurs son aquellos que hurtan todo tipo de elementos, y entre ellos se encuentran los jóvenes que se llevan algún producto solo por el mero hecho de destacarse dentro de su ámbito (hazaña o pillería) Si bien superan en número a los profesionales el monto de la mercadería hurtada suele ser mucho menor.
Dentro de este grupo podemos clasificar también al cliente común que intenta tener un beneficio extra por su compra, cambiando el precio de un artículo caro por otro de menor valor, o simplemente robando algún elemento de escaso tamaño guardándolo dentro de sus bolsillos o en la cartera.

Otro elemento preocupante es el empleado desleal, que facilita de alguna forma la posibilidad para que se logre el despojo. Un solo numerario, genera perdidas equivalentes a siete clientes deshonestos, con la diferencia que al saber el movimiento propio de la tienda, incluyendo los de la seguridad, es mucho más difícil de detectar.

Como en general los controles son estrictos, cometen el despojo con la ayuda de un cómplice, facturan elementos similares pero de un valor muy inferior, anulan un ítem de la factura, etc., siendo el amigo quien se encargue de retirar la mercadería del local.
Los que tienen acceso a la custodia de probadores permiten que algún conocido se coloque prendas o elementos debajo de sus ropas, previamente despojadas de los dispositivos de seguridad (tag) y se retiren sin pagarlas. 

La sección poco tenida en cuenta hasta no hace mucho por los mismos jefes de seguridad, son los propios depósitos de mercancías. En este sector se desarrollan actividades varias que van desde la recepción de mercadería, desembalaje de la misma, estiba, hasta la expedición a la tienda. Al sector, también regresan los productos deteriorados y los estacionales no comercializados. Estos últimos son los preferidos para hurtar pues no hay recuento de los mismos hasta el balance que suele producirse una vez al año. Aquí también actúan preferentemente empleados deshonestos en combinación con personas externas a la tienda.

Se han descubierto infinidad de formas de hurto mediante esta combinación. Las más frecuentes incluyen el “arreglo” con los que recogen los embalajes (cartoneros), con los fleteros de la tienda que entregan mercancías a domicilio, o  el traslado de algún producto por el mismo empleado de depósito hasta un vehículo estacionado estratégicamente generalmente cerca de la puerta. 
Atendiendo esta innumerable cantidad de modalidades de substracciones, algunas empresas propietarias de tiendas importantes, modificando su filosofía reaccionaria a la adopción de políticas de seguridad, incorporaron a la mesa de asesores un profesional de la seguridad, adjudicándole directamente la tarea de disminuir y prevenir las perdidas por hurto y robo. Atendiendo sus consejos y sugerencias, en algunos lugares se han operado realmente cambios importantes como: el rediseño de los salones de venta, han modificado la altura de las góndolas haciéndolas mas bajas, han ampliado el espacio entre pasillos y exhibidores para dar mayor visibilidad al personal de vigilancia. Los stands de degustaciones se los trata de ubicar lejos de la mercadería de alto valor para que quede el sector siempre a la vista, etc. Han efectuado mayores inversiones en sistemas de seguridad tanto electrónicos como de personas físicas (utilizando ahora sistemas duales).

Han dictado cursos a sus vigiladores para que sepan “ver” algún evento como los enunciados en párrafos anteriores y otros difícilmente enumerables en un solo artículo.
Los empleados han sido instruidos para acercarse a los clientes y ponerse a su disposición. De esa forma los delincuentes se dan cuenta que sus movimientos están siendo vigilados. Este servicio adicional no solo ahuyenta a los delincuentes, sino que aumenta el volumen de ventas.
En los productos mas hurtados ahora se colocan alarmas desechables parecidas a una etiqueta, escondidas en el interior del elemento, muy utilizadas en libros, medicamentos. 

No podemos dejar de referirnos a la faz legal de este asunto. Si bien hoy la política de las grandes tiendas es denunciar cualquier acto ilícito que se cometa puertas adentro, y que el personal de seguridad legalmente puede detener a cualquier persona cometiendo un delito hasta la llegada del personal policial, quien notifica al fiscal y este decide los pasos a seguir, los encargados de la seguridad tienen muy en claro que son muy escasos los recursos legales que poseen para llevar a cabo la labor de encauzar a los culpables de los robos de mercancías.
Los ladrones expertos también saben muy bien como actuar cuando son hallados en infraganti delito.
Ellos luego de ser detenidos pueden litigar contra el local aludiendo: privación ilegal de la libertad, discriminación y cualquier otro artilugio legal que surja a favor de su posición legal y en contra de la empresa damnificada.

En este caso el perjudicado directo es el responsable de la seguridad.
Por último, por circunstancias no ajenas a nuestro conocimiento, algunos de estos establecimientos se han visto envueltos en un nuevo sistema de despojo masivo (los saqueos). Este moderno sistema de expoliación es cometido por un grupo social integrado por los sectores más marginados de la sociedad, que convive con la violencia, y el que no teme confrontaciones más agresivas.
Si la situación social se mantiene o agrava pueden registrarse nuevos movimientos de saqueo y depredación, otro “tema” a tener en cuenta y del que no debe quedar ajeno el personal de seguridad.

Andrés Penachino
FUENTE: MISMO AUTOR
http://procedimientospolicialesargentina.blogspot.com/. 
LA FOTO: es orientativa, no tiene que ver con la nota, es extraida de internet

jueves, 18 de diciembre de 2014

SEGURIDAD HOTELERA


POR: ANDRES PENACHINO
La seguridad del turista es el reaseguro de su retorno y que su confortabilidad  sea la mejor publicidad para el país. La prolongación de la estadía y el regreso del huésped quedará condicionado al trato que se le dé en cualquier aspecto, pero fundamentalmente sobre su seguridad.
El hecho de no percibir el país como destino turístico seguro, representa una amenaza peor que la mas duras de las competencias por el crecimiento de la industria de los viajes y turismo.

Al igual que los viajeros puedan elegir un destino turístico por su entorno físico o cultural, pueden elegir no hacerlo si lo consideran peligroso.
Habitualmente, en los distintos puntos de interés turístico se reciben personas residentes en diferentes lugares, con diferentes hábitos, costumbres, religiones, etc., que hacen más compleja la tarea de mantener su seguridad. El visitante al estar de vacaciones sufre un relajamiento en su propia prevención, dado que va a disfrutar de su tiempo libre, y debe forzosamente ser suplida por la seguridad del lugar. 

El disponer de cifras no habituales de dinero para afrontar los gastos propios de las vacaciones, (un turista en condiciones normales gasta seis veces mas de lo habitual), el desconocimiento del lugar, sus costumbres, medios de transporte y una inocultable forma de presentarse, lo ubican como un objetivo claro para los delincuentes.
El turista no denuncia, odia perder su tiempo realizando tediosas exposiciones en comisarías, que, en algunas dependencias ni siquiera entienden su idioma. No denuncia, pero tampoco regresa al lugar.
Evitar que sea timado, hurtado, agredido, o que deba dar la vuelta sin gozar plenamente de sus vacaciones, es decir crear las condiciones de seguridad que requiere un turista es una tarea inherente a la seguridad pública, pero también se lo debe proteger cuando utiliza diferentes servicios en su destino, (hoteles, restaurantes, centros de recreación, etc.) rol preponderante a la iniciativa privada en la generación de las condiciones de seguridad.

Al igual que otros rubros, muchísimos hoteles, en especial los ubicados en el interior del país, aun se mantienen en las mismas condiciones edilicias y mobiliarias que hace 30 o 40 años atrás. 
Salvo en lugares apartados, o de poco interés turístico, donde no existe competencia con hoteles de categoría superior, solo tendrán posibilidades de sobrevivir aquellos establecimientos que no se adapten a la actual demanda de plazas hoteleras, dado que, el turista que hoy tiene reales posibilidades de afrontar el gasto que significa vacacionar fuera del hogar, en su inmensa mayoría son personas que han tenido la oportunidad de recorrer otros países y alojarse en hoteles modernos.

Acostumbrados a ese standard de atención y seguridad, exigirán lo propio cada vez que tomen alojamiento. No consiguiendo lo que buscan ya no regresaran.
Quienes quieran seguir explotando este rubro, deberán efectuar los cambios pertinentes, no-solo para mantener la clientela cautiva sino que para atraer y atender nuevos turistas. Sin duda en poco tiempo verán que un target mas elevado de clientes entra a su establecimiento.
Esto dará como resultado un incremento en las ganancias pero, también creará un problema de seguridad, dado que cuando mayor es el poder adquisitivo del pasajero, más apetecible para el delincuente.

Este asunto demanda la atención de especialistas en seguridad que puedan detectar y evaluar en una etapa preemergente, las medidas de prevención correspondientes de hechos que pudieran poner en riesgo a los pasajeros. Brindamos a continuación algunos consejos para aquellos colegas que vean la posibilidad de asesorar a propietarios de establecimientos de las características enunciadas. 

Al ingreso y egreso

Es habitual que el pasajero al hacer él tramite de ingreso y salida del hotel descuide sus elementos de mano, y que alguna valija le sea robada por un oportunista. 
Para disuadir este tipo de eventos recomendamos sugerir al propietario del establecimiento, instalar una doble puerta, o contar con un vigilador ubicado estratégicamente cerca de la entrada.

Durante su estadía

Estadísticas confiables demuestran que entre el 10 y el 20% de las puertas de las habitaciones quedan abiertas. También es frecuente el olvido de las llaves colocadas en las cerraduras.
La llave común de acceso a las habitaciones, hoy está siendo reemplazadas por las de sistema electrónico al igual que instaladas en los hoteles de categoría superior.
Solo permiten acceder a la habitación a través de una tarjeta magnetizada, que, entre otros datos se le ha cargado al ingreso, el tiempo de estadía. 
Finalizado este, la tarjeta ya no habilitará la entrada a la habitación. Ello da la certeza de que nadie puede prolongar su estadía sin pasar por la recepción.
Esta tarjeta, solo tiene impreso él logo del hotel y una banda magnética en su parte posterior. 
De ser extraviada por el pasajero, quien la encuentre jamás podrá saber a que habitación pertenece. En cambio el turista que la perdió solo con acercarse a la conserjería y reclamar una tarjeta nueva, solucionara su problema. Esta nueva tarjeta  automáticamente invalida la anterior. Es decir que, aunque el mismo pasajero la encuentre ya no le servirá para acceder a su habitación.
No solo entra el pasajero a la habitación durante su estadía. Lo hace la mucama, algún técnico para reparar un eventual desperfecto, el supervisor, el gerente, etc.
Cada una de estas personas tiene una tarjeta asignada, la misma al ser pasada por la lectora de la llave de la puerta de una habitación, deja grabado en su memoria quien es y el tiempo que transcurre dentro, entre otras cosas. 
Este tipo de cerradura posee un sistema de memoria que permite relevar los movimientos, en algunos casos de los últimos noventa días.
En el eventual que un pasajero denuncie una perdida dentro de la habitación asignada, con solo extraer de la memoria los últimos movimientos se sabrá a quien imputarle el evento. 
Otro tema de particular importancia es recomendar la instalación de una caja de seguridad en la habitación.
El pasajero se siente más cómodo pudiendo guardar sus elementos personales y de valor en su propia habitación. La caja de seguridad le permite extraer lo que necesite en el momento que desee, sin necesidad de recurrir al gerente para que le provea sus elementos.


De las cámaras de vigilancia.

Aquí entramos en la dicotomía entre lo publico y privado. Algunos pasajeros por razones más que obvias, y que no merece la menor aclaración se resisten a ser controlados a través de una vídeo cámara en ciertos lugares del hotel. Por eso, respetando a ultranza la privacidad del pasajero, pero también previendo no solo un posible despojo, también un siniestro o un hecho violento o vandálico, es prioritario instalar cámaras situadas en lugares estratégicos, imperceptibles para la clientela, atendiendo las necesidades y características edilicias. Estas deberán ser controladas desde una central de monitoréo permanente.
Si bien es importante filmar la recepción dado que la mayoría de los delitos graves ocurren allí, asaltos al establecimiento, incluso robo de pertenencias de pasajeros dejadas sobre el mostrador, otro lugar que reviste importancia es el sector de restaurante, salas de estar, de juegos y estacionamiento de vehículos, dado que son los lugares preferidos por los cacos para robar. De no actuar un vigilador, el estacionamiento deberá ser monitorerado las 24 horas.
A través del sistema de video filmación se ha descubierto: estafas de variados tipos, robos, hurtos, hasta delincuentes que utilizan hoteles como aguantaderos o base de operaciones para la comercialización de elementos prohibidos, (narco traficantes).


Del personal de seguridad.

La presencia de personal de seguridad ahuyenta a los delincuentes de baja monta, que son los que más molestias le ocasiona al huésped, también disminuye el robo de elementos propios del hotel.
Sin entrar en el detalle del trato que este le debe dar al pasajero, tema que abordaremos en otra oportunidad, este debe tener una firme presencia en el establecimiento. El pasajero sin duda se sentirá mas seguro viendo que alguien esta custodiándolo.
En un establecimiento con un numero importante de habitaciones es de particular importancia la recorrida frecuente por los pasillos de acceso, verificando especialmente quienes circulan por allí y que no hayan quedado puertas abiertas. Otros lugares que merecen atención son: zona de esparcimiento, recepción, bar, piscina, salas de juegos, restaurante, estacionamiento, etc.).
El personal de vigilancia debe estar al tanto del lugar de desempeño de cada persona afectada a las diferentes tareas dentro del establecimiento. No debe permitir el transito de empleados fuera de la zona de trabajo. Ante la denuncia de un robo evitará que los empleados se echen las culpas entre sí.
El personal de seguridad debe contar con un cuarto de acceso restringido donde también puede estar situada la central de monitoréo.


Ante un eventual siniestro.

El personal de seguridad deberá saber a la perfección las rutas de evacuación del edificio y coordinar la primera etapa de desocupación.
Verificar que los planos de la ruta de evacuación estén fijados correctamente en las paredes elegidas a los efectos, dado que estos son frecuentemente hurtados por los pasajeros (subvenir).
Que las vías de escape están debidamente identificadas y libres de cualquier obstrucción.
Inspeccionar regularmente el estado de los extintores de incendio, activar al menos una vez al mes la boca de incendio de la planta baja del establecimiento, para verificar que las cañerías están llenas de agua y accionar al menos una vez al año el resto de las llaves.
Acompañar a los bomberos del lugar para el reconocimiento del edificio.

Andres Penachino

LA FOTO ES ORIENTATIVA, EXTRAIDA DE INTERNET Y NO TIENE QUE VER ON LA NOTA

miércoles, 17 de diciembre de 2014

TAR TEORIA DE LA ACTIVIDAD RUTINARIA



PUBLICA: ANDRES PENACHINO

El delito y nuestra actividad rutinaria
La idea de que el delito es aleatorio es una mentira que nos puede afectar de múltiples maneras. La verdad es que los delincuentes son oportunistas y nosotros con nuestros comportamientos y actitudes, generalmente creamos la oportunidad para ser victimizados.


Una de las grandes aportaciones de los teóricos y estudiosos del fenómeno de la criminalidad es justamente la que tiene que ver con la oportunidad. La teoría de la oportunidad o de la actividad rutinaria como suele conocerse, tiene que ver con el estudio de las acciones y actitudes, tanto de las víctimas como de los victimarios, antes, durante y después de cometido el delito. Y estas actitudes se fijan en tiempo y espacio.

Es a partir de dicho estudio que se encontró que para que suceda un delito deben ocurrir tres cosas en tiempo y espacio: Debe existir un objetivo conveniente (una víctima que puede ser una persona, un objeto o un lugar). No existe un guardián o vigilante que pueda prevenir que el delito se cometa y finalmente se da la presencia de un delincuente motivado.
Es importante señalar que el delito no se da si existe un guardián que evite que el delito se cometa, es decir, si existe algo o alguien que haga que no se dé la oportunidad en ese tiempo y espacio, para que el delito suceda.

Ante la ausencia de guardia o vigilante natural, entonces lo que queda para evitar que un delito suceda es que pongamos atención en nuestra propia actividad rutinaria y mantengamos las condiciones máximas de atención y cuidado, es decir, desarrollemos buenos hábitos de seguridad que harán que los delincuentes no nos eligan como sus víctimas potenciales.

Pensar acerca de los riesgos que se corren con nuestro comportamiento antes de ponernos en riesgo es la esencia de protegernos a nosotros mismos y a nuestras familias;situación que puede aprenderse y practicarse todos los días.
La cuestión es sencilla: simplemente ANTES DE REALIZAR CUALQUIER ACTO COTIDIANO DEBEMOS OBSERVAR A NUESTRO ALREDEDOR Y PENSAR SI NO ESTAMOS CREANDO LA OPORTUNIDAD PARA SER VICTIMIZADOS.

Nuestras acciones y reacciones cotidianas son producto de un largo condicionamiento social. Así, muchos de nosotros pasamos por alto algunos actos que pueden llamar la atención de un posible depredador que está buscando una oportunidad para cometer sus fechorías. No nos fijamos cuando contestamos el celular en cualquier parte u observamos nuestro valioso reloj de pulsera en cualquier ambiente, o sacamos más dinero del necesario para pagar una cuenta pequeña. Es ahí cuando estamos poniendo en riesgo nuestra integridad.

Debemos aprender que NUESTRA SEGURIDAD DEPENDE DE NOSOTROS MISMOS y que, a veces, basta con que modifiquemos ciertas conductas rutinarias para tomar control sobre nuestra propia seguridad. No se trata de dejar de hacer cosas por miedo a la delincuencia, se trata de que las que hagamos las hagamos pensando en no proporcionar oportunidad para ser victimizados.

*Por ejemplo, aunque traigamos más dinero del necesario para los gastos del día, no ponerlo todo junto, sino separar lo del transporte, lo de la comida, lo que vamos a gastar en el cine, de tal manera que nunca exhibamos la totalidad del dinero que traemos.

La mejor forma de evitar ser víctima de un delito es observar nuestro entorno y no confiarnos.

Si nos encontramos en algún lugar (tiempo y espacio) en donde notamos que no existe algún vigilante adecuado (natural o no) entonces de inmediato debemos ponernos más en guardia respecto de nuestras acciones para no proporcionar oportunidad a los delincuentes de escogernos como sus víctimas potenciales.

Cabe señalar que un guardia o vigilante natural puede ser una persona motivada cuya sola presencia pueda disuadir a los delincuentes, pero también puede ser un sistema de circuito cerrado (cómo los existentes en algunos comercios) o una cámara como las que ha colocado el Gobierno del Distrito Federal en múltiples sitios de nuestra Ciudad.

Puede ser el vendedor de periódicos o el que vende tacos en la esquina y cuyo interés está en evitar que los delincuentes molesten a sus posibles clientes.
Asimismo, es posible que exista un guardia presente, pero que éste no sea eficiente, o que exista una incapacidad numérica, o que este mal ubicado. En cualquiera de estos casos debemos extremar precauciones y tener actitudes personales que persuadan.

No olvides que el delito se da cuando el objetivo (la víctima) está desprotegido por un guardián ineficaz o inexistente y existe algún delincuente motivado. Esto se conoce como el triángulo de la criminalidad.
En la figura puede verse que el delito se da cuando existe un agresor motivado, una víctima potencial y un lugar (oportunidad en tiempo y espacio) desprotegido. Así para evitar el delito, el lugar necesita un responsable (vigilante motivado, natural o no) que proteja el sitio, un vigilante o guardián que proteja a la víctima potencial (este puede ser la propia víctima, que con sus actos disuada al agresor) y finalmente un controlador del agresor.

En este sentido la teoría de la actividad rutinaria observa al delito desde el punto de vista del delincuente. El delito sólo puede suceder cuando el probable delincuente piensa que existe un objetivo conveniente y se da la ausencia de un guardián capaz o el que existe, desde el punto de vista del probable delincuente, es ineficiente.

Es la evaluación de esta situación por el probable delincuente la que determina cuando se comete el delito.
Cuando nosotros empezamos a pensar en nuestra seguridad, entonces tomamos control sobre nuestro entorno y formamos buenos hábitos que nos colocan en la posición de ser nuestros propios guardianes.

Bajo esta circunstancia, no nos ponemos a nosotros mismos en riesgo ya que pensamos en las posibilidades ambientales de ser víctimas del delito y evitamos aquellas situaciones que nos colocan en posición débil.
Necesitamos expandir nuestros esquemas de seguridad y convertirlos poco a poco en parte de nuestra vida rutinaria. Necesitamos formar hábitos que protejan a nuestras propias vidas sin importar el sitio en que nos encontramos.

fuente: http://procedimientospolicialesargentina.blogspot.com/.
Ronald V. Clarke y otros
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