martes, 31 de mayo de 2016

OBAMA Y SU VISITA A HIROSHIMA. EN LAS GUERRAS ¿NADIE TIENE CULPAS?


POR ANDRES PENACHINO

Obama pasó poco menos de una hora en el Parque de la Paz, construido en el epicentro de la explosión que arrasó la ciudad y dejó unos 140.000 muertos el 6 de agosto de 1945, pero su visita estuvo cargada de un enorme simbolismo.

Se trataba de un gesto muy esperado en Japón, sobre todo entre los hibakusha, como se conoce a los sobrevivientes de la bomba atómica, siete de los cuales asistieron a la ceremonia de ayer.

Como estaba previsto, no hubo una disculpa, pero Obama elaboró un discurso repleto de referencias morales en el que reflexionó sobre la tragedia y rindió homenaje a las víctimas. "Era una mañana luminosa y sin nubes. La muerte cayó del cielo y el mundo cambió", dijo el presidente en el comienzo de su discurso, ante 70 personas y con la impresionante vista de las ruinas de la cúpula Gembaku, símbolo de la destrucción, como fondo.

La bomba Atómica

A poco de cumplirse 71 años de la finalización de la guerra más sangrienta que recuerde la humanidad, nos resulta difícil entender los motivos por los que murieron alrededor de 55.000.000 de personas entre: hombres, mujeres y niños.
Resultara imposible conocer cuantos millones de personas sufrieron la perdida de sus seres queridos, cuantas familias indefensas quedaron desechas. Cifra por millones aquellos que por pertenecer a cierta raza o profesar determinada religión o no ser políticamente confiable sufrieron desde la humillación hasta la muerte.

Con la rendición incondicional del Japón después de soportar la terrible devastación de dos bombas atómicas el 6 y 9 de agosto de 1945, el día 14, a bordo del acorazado Missouri, en la Bahía de Tokio, formalmente se dio por terminada la Segunda Guerra Mundial. Seis años de guerra sangrienta habían terminado, pero la paz traería aparejada todo un nuevo cortejo de problemas que se prolongarían hasta estos tiempos..
En esa gran conflagración se probaron una gran cantidad de armas, infinitamente mas letales que las utilizadas en la gran guerra de 1914.

La atroz embestida utilizando armamento nuclear contra las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en Japón, muestran el poder de devastación que causa una bomba atómica, siendo sin duda, una de las peores armas inventada por el hombre.
Sin embargo, viendo la atrocidad que causo su empleo, su experimentación y fabricación de ninguna manera cesó. Es mas, en este sistema perverso de “guerras inventadas” si un arma de este tipo está dentro del parque bélico de un país, siempre habrá un mesiánico dispuesto a dar la orden de usarla.

Hiroshima un holocausto inútil

La responsabilidad por la decisión de utilizar bombas atómicas en la segunda guerra le correspondió a Harry S. Truman.
Descrita por Winston Churchill como “el segundo advenimiento con ira” ha sido motivo de discusión entre celebres historiadores, quienes en su mayoría atribuyen la disposición al entonces Presidente Norteamericano Harry S. Truman, quien asumió la primera magistratura de los Estados Unidos tras el fallecimiento de Franklin D. Rooselvet el 12 de Abril de 1945, promotor del Proyecto Manhattan.

Truman, siendo Vicepresidente no estaba al tanto del súper proyecto Manhattan (proyecto por el cual se creo la bomba) pero que solo el Presidente podía autorizar su empleo.
En el verano de 1945, Alemania estaba derrotada y Japón era la única amenaza para los aliados. Los consejeros de Truman agrupados en lo que se denomino “Comité Interno” redactaron un informe aconsejando al presidente utilizar la bomba, recomendando hacerla explotar sobre una instalación Militar y un gran centro poblacional susceptible del máximo efecto destructor.
Con esta acción, el comité y Truman entendían que la bomba evitaría la invasión masiva de las islas Japonesas, cuyo costo en vidas humanas Norteamericanas se contarían por millón.
En tanto que tanto los consejeros como Truman, temían el poder expansionista de la Unión Soviética que ya ejercía el poder sobre Europa Oriental, y que había expresado su interés en participar en la Invasión al Japón.

Hubo otras presentaciones ante Truman procurando alternativas diferentes, incluso por parte de científicos militares, pero todas fueron rechazadas por impracticables pues, la determinación del ejército Japonés era bien conocida
La decisión de Truman cayó sobre el empleo nuclear, poniéndose en marcha el uso del material destructivo mas trascendental conocido hasta estos días.
Una bomba cuya concepción se hallaba en etapa de investigación debía fabricarse y ser efectiva. Además tendría que ser transportada por la entonces súper fortaleza volante B 29. por lo tanto su tamaño debería ser apropiado para introducirla y trasportarla y arrojada desde este tipo de avión.

Los científicos se enfrentaban con tres problemas críticos. Determinar las proporciones exactas de dos derivados del Uranio, el U-235 y / o el elemento plutonio para controlar una reacción en cadena; como producir suficiente materia fisible (ciclotrón o también denominado “acelerador atómico”) y por ultimo, como trasladar sus teorías a una bomba eficaz.
Fue misión del entonces General de Brigada Leslie Groves la de reclutar a científicos galardonados con el premio Novel, industriales y obreros para parir con éxito el supersecreto y súper prioritario proyecto Manhattan.

Para esta misión obtuvo una suma de U$D 2.000.000 de fondos secretos, tan secretos como la imposición de mantenerlo a los miles de empleados y funcionarios involucrados.
Entre los genios que dieron a luz la bomba atómica figuro J. Robert Oppenheimer quien superviso el diseño y construcción de las primeras bombas atómicas en Los Álamos USA. Ciertamente, desde el inicio del proyecto todos los involucrados trabajaron en un ambiente de tensión, urgencia y secreto.

Todas las fases del proyecto fueron rígidamente independizadas, de modo que ningún departamento estaba al tanto de las labores del otro. Pocos científicos sabían de las labores de sus pares. Todos y todo tenían apodos o nombres clave, desde los científicos hasta la bomba que se denomino “LA BESTIA”. o simplemente “ELLO”
El 16 de Julio de 1945, en un escondido paraje de la base aérea de Alamogordo, en Nuevo Méjico, lugar que Oppenheimer hacia llamar Trinity se probo la primera bomba de Plutonio .
Fue conocida por el nombre de Fat Man (gordo) porque su perfil rechoncho recordaba al de Winston Churchill. La bomba de plutonio supero todas las expectativas, por lo tanto la bomba de U235 no fue probada descontando que funcionaria según lo previsto.

El 17 de Julio, el Presidente Truman recibió en Postdam un telegrama en los siguientes términos: “Niño nacido bien”. Este misterioso Little Boy no era otra cosa que la bomba atómica.
En la Conferencia celebrada en Potsdam, Truman también recibió un detallado informe del éxito de la prueba realizada en Trinity .
El 26 de Julio, Estados Unidos, Gran Bretaña y la Republica China firmaron conjuntamente la proclamación de Postdam. El documento entre otros instaba al Japón a la rendición incondicional o a exponerse a una rápida y total destrucción.

Al recibir el ultimátum de Postdam, el Gobierno Japonés, dividido por el orgullo y la desesperación, el propio Primer Ministro, Cántaro Suzuki llego a una decisión que hizo pública el 28 de Julio, restándole importancia a los términos de los aliados sin rechazarla.
Los Japoneses en realidad querían ganar tiempo pese un informe efectuado por su propio secretario daba cuenta que Japón se hallaba irremediablemente perdido. Ya no tenia acero para alimentar las fabricas de arsenales, tampoco aluminio para construir aviones. Las vías marítimas eran interceptadas por submarinos Norte Americanos, y muy pronto los alimentos comenzarían a escasear aun más, ya no quedaba ni arroz. Los bombardeos ya eran intolerables, y si continuaban, en 4 meses ya no quedaría casa en pie en pueblos con mas de 25.000 habitantes.

Al día siguiente de conocido el contenido del pacto de Postdam se constituyo una reunión cumbre donde, el Ministro de Relaciones Exteriores del Japón., Togo observo, “lo mejor será que aceptemos esto ahora” pero, el Primer Ministro Suzuki replico “todavía no”. Ahora podemos negociar. Esperemos una respuesta del gobierno Ruso a las varias peticiones de mediar en nuestro nombre. Sin embargo Rusia – entonces país neutral – prolongo indebidamente las tratativas acusando a los japoneses de efectuar propuestas muy vagas y difíciles de entender. Cuando Japón estaba entre la espada y la pared, Rusia le da la ultima estocada declarándole la guerra el 6 de Agosto.

Estados Unidos interpreto la respuesta del Japón como negativa total y se puso en marcha el plan para el lanzamiento de la bomba atómica.
La bomba de Uranio media tres metros de longitud, y fue llamada Little Boy.
Su funcionamiento era relativamente simple. Arrojada desde un B 29 a mayor altura, al descender a los 560 metros de altura, una señal de radar detonaría una carga explosiva que dispersaba una bala de U-235 contra un núcleo mayor de la misma materia. Al unirse alcanzaran una masa crítica necesaria para la explosión nuclear, provocando la reacción en cadena.
El 6 de Agosto a las 2.45 de la madrugada, un B 29 bautizado por el Coronel Tibbets su comandante, con el hombre de su madre, Enopla Gay despego de Tinian , un archipiélago de las Marianas con rumbo al Japón.

Recién después de despegar Tibbets informo el contenido de la carga a la tripulación arengando: todos deben permanecer en su puesto, todas las conversaciones por interfono serán registradas para los archivos de la historia, así que cuiden su lenguaje”. Llevamos la primera bomba atómica.
La misma fue terminada de montar en el aire para evitar un accidente nuclear en el despegue
Tres aviones meteorológicos habían salido delante del Enola Gay para observar las ciudades objetivo: Hiroshima, Kokura y Nagasaki, comunicándose que el cielo estaba despejado en Hiroshima. El Enola Gay, sobrevoló esa ciudad a 9.600 metros de altitud sin interferencia alguna. Japón no podía desperdiciar sus cazas por un puñado de aviones volando a gran altura..
A las 8.15 y 17 segundos se lanzo la bomba. A las 8,17 los tripulantes del avión dotados de gafas especiales para protegerse vieron la detonación y exclamaron “que hemos hecho”.
Dos minutos después, el hongo había subido hasta los 12.000 metros, y al cabo de 10 minutos la sombrilla del hongo a 16 kilómetros del suelo alcanzaba un diámetro de 150 Km. Litlle Boy equivalía a 20.000 toneladas de TNT. Hiroshima había dejado de existir, la bomba pulverizo el 90 % de la ciudad.

Tres días después, Japón recibe los últimos grandes golpes mortales. La Unión Soviética ataco al Ejercito Japonés en Manchuria a la 1 de la madrugada, y 10 horas después “Fat man” (hombre gordo), una bomba de plutonio abordo del bombardero B-29 apodado "Bock’s Car" dejaba caer todo su poder en los suburbios de Nagasaki....
Los estragos humanos y materiales causados por ambas bombas son por todos conocidos.....
Después de la guerra, pocos creían que ninguna nación se atreviera a recurrir de nuevo a las armas atómicas. Pero al igual que el proceso que condujo a Hiroshima, la carrera nuclear continua.

En la denominada Guerra Fría, los arsenales nucleares crecieron al mismo ritmo que las tensiones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Para muchos el mundo se había convertido en una gigantesca bomba con múltiples espoletas diseminadas por la tierra. Para los que abrazaban la idea de la disuasión nuclear, las armas nucleares eran sobre todo el preludio de la utilización pacifica de la energía Atómica y sus inmensas posibilidades.

Actualmente hay ocho países que han detonado satisfactoriamente armas nucleares . Cinco de ellos son considerados "estados nuclearmente armados", un status reconocido internacionalmente otorgado por el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT por Non-Proliferation Treaty, en inglés). En orden de adquisición de armas nucleares éstos son: los Estado Unidos de Norte America, El Reino Unido, Rusia, Francia, y China Desde que se firmó el tratado, otros tres países no firmantes del mismo han realizado pruebas nucleares India, Pakistán y Corea del Norte. Este último, según confirma la ONU en estos días (Julio de 2007), ha cerrado (sellado) por completo el reactor nuclear de Yongbyon, cumpliendo así el primer paso en cinco años para detener la fabricación de armas atómicas.

Corea del Norte se comprometió a sellar sus reactores a cambio de una entrega a cuenta 50.000 toneladas de combustible, que ya fueron aportados por Corea del Sur, restando entregar otras 950.000 mas para que se produzca el cierre completo de sus otras plantas. Circula información de que Israel posee un arsenal de armas nucleares aunque nunca haya sido confirmado ni negado por el propio país. Ha habido informes de que más de 200 armas nucleares podrían formar parte de su armamento. Este status no está formalmente reconocido por organismos internacionales ya que ninguno de estos cuatro países es actualmente un signatario del Tratado de No proliferación Nuclear.

Iran ha estado desarrollando la tecnología de enriquecimiento de uranio y ha sido acusado por las naciones occidentales de hacerlo con fines armamentísticos. Irán insiste que sus intenciones están limitadas a la generación de energía nuclear interna, a pesar de que se han detectado trazas de plutonio. Desde el 4 de febrero de 2006, el Organismo Internacional de Energía Atómica suspendió a Irán del Consejo de seguridad de Naciones Unidas en respuesta a las preocupaciones occidentales sobre sus posibles programas nucleares. Esto prueba que, a 62 años de la tragedia del Japón el mundo no ha cambiado mucho. Como diría Albert Einstein “Cada paso parece una inevitable consecuencia del anterior”.

ANDRES PENACHINO
FUENTE FOTO DIARIO LA NACION
PROGRAMA COMUNIDADES SEGURAS ONG.

lunes, 30 de mayo de 2016

DEL GROOMING AL FEMICIDIO

PUBLICA ANDRES PENACHINO

La foto pertenece a quien se adjudica el asesinato de Micaela Ortega.

El asesinato de Micaela Ortega, la joven de 12 años asesinada en Bahía Blanca, dejó expuesto un nuevo fenómeno que pone en riesgo a los adolescentes: el "grooming" o "reclutamiento desde las redes sociales". Los peligros de la exposición y las claves para prevenir delitos.

Ell vínculo entre Micaela y Jonathan Luna, el hombre de 26 años que confesó haberla asesinado por negarse a mantener relaciones sexuales, comenzó por Facebook. En un principio, el detenido fingió ser una nena de la misma edad que deseaba ser su amiga. 

Con el tiempo le reveló su verdadera identidad y, pese a la mentira, el contacto se sostuvo. Todo cambió el 23 de abril, el día en el que se encontraron en "la vida real" y Micaela desapareció. El trágico final de la niña fue conocido el sábado, cuando tras la confesión de Luna, los investigadores encontraron su cuerpo en un descampado.

"Mi hija fue víctima de las redes sociales", se lamentó Mónica Cid, la mamá de la víctima, en alusión al fenómeno del "grooming". Los expertos recomiendan que los padres y adultos cercanos a los jóvenes, deben tener acceso a sus computadoras y redes para vigilar que no sufran el mismo truco que otras jóvenes padecieron.

La abogada de la familia de Micaela, Fernanda Petersen, confirmó en una entrevista a Radio 10 que Luna tenía varios perfiles con nombres falsos y usuarios en distintas redes sociales. La víctima, por su parte, tenía cuatro usuarios, sólo en Facebook.

PROCESO DE ENGAÑO

El "grooming" es una metodología aplicada por un adulto que acosa a menores en la red. El mecanismo suele incluir un pedido de foto o video de índole sexual o erótica. Una vez obtenido el comprometedor material, el acosador comienza un período de chantaje en el que amenaza a la víctima con hacer público el material si no entrega nuevos videos o fotos, o si no accede a un encuentro personal. El mecanismo del grooming suele incluir un pedido de foto o video de índole sexual o erótica.

El paso del tiempo y los diálogos constantes fortalecen el vínculo entre acosador y acosada y eso genera una mayor intensidad en la relación. Es allí cuando el adulto puede aprovecharse del menor.

DEL GROOMING AL FEMICIDIO

Los riesgos que corren los jóvenes delante de las computadoras son múltiples. Por ese motivo es importante reforzar las medidas de prevención. Para ello, se realizan distintas campañas de concientización de esta amenaza.

Entre los consejos, diversas organizaciones sostienen que es importante inculcar a los adolescentes que no brinden información ni compartan imágenes comprometedoras por chat ni ninguna red social.  

Uno de los sitios dedicados a trabajar esta problemática es Grooming Argentina. Además, Unicef y otros organismos comparten información y manuales para que los padres y docentes se informen y sepan cómo hablar con los niños y adolescentes.
fuente: internet. Boom noticias, otros.




domingo, 29 de mayo de 2016

EL ROL DE LA POLICIA EN LA SOCIEDAD ACTUAL

POR ANDRES PENACHINO

Las policías modernas están tendiendo a adoptar una combinación de estrategias que fomenten: la integración, la prevención y la cooperación con diferentes sectores de la sociedad. 

En efecto, fueron estudiosos norteamericanos quienes en la década de los años 80 del pasado siglo, coincidieron en afirmar que era necesaria la adopción de este nuevo modelo integral, por medio del cual sociedad y policía adecuadamente articulados identifiquen y busquen soluciones a los problemas que afectan la Seguridad Ciudadana. Este modelo se denominó Policía Comunitaria. 

Gracias a esta combinación, han surgido en diferentes países similares modalidades de Policías Comunitarias, que buscan a través del acercamiento con la ciudadanía un mejoramiento del modelo de seguridad ciudadana.

Hoy, el modelo de Policía Comunitaria ha alcanzado prestigio mundial y no se limita a los Estados Unidos, sino que ha traspasado las fronteras y culturas policiales trascendiendo en los cinco continentes, realidades urbanas y rurales. 
Efectivamente, es posible encontrar programas de Policía Comunitaria en ciudades  de Europa, en Londres, en Bruselas, en Noruega, Francia, España. En Asia,  en Japón Tokio en Kuala Lumpur. En Norteamérica, en Nueva York, San Diego, Orlando, New Yersey y Los Angeles. En Latinoamérica, en San Salvador, San José de Costa Rica, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador.  


Países distintos, policías distintas
  
En todas las sociedades, la policía posee en mayor o menor medida, las características globales del universo social del que proviene y en el que se constituye. 

Es por tal motivo que, el control, las formas de organización y el comportamiento de las fuerzas policiales tienden a diferenciarse en virtud de los distintos grados de cultura cívica que poseen las sociedades, en tanto que las características sociales y la idiosincrasia de cada lugar juegan también un rol preponderante. 

De esta forma cada sociedad transmite a través de sus fuerzas de seguridad, rasgos definidos que tienden a representar de manera homogénea, la idiosincrasia del cuerpo social al cual pertenecen, definiendo posturas, modos de acción y de estilos que se tornan propias de cada sociedad.

 La constitución de las fuerzas de seguridad con sus propios relieves culturales, no solo depende además de las circunstancias sociales de cada conglomerado, sino de las diferentes asignaciones de roles que desde el estado se designan a través de distintas formas de concebir la política.

 Parecería ser que los roles de la policía en las repúblicas democráticas, son diametralmente opuestos a las funciones que desarrollan las fuerzas de seguridad en los países donde los ciudadanos no gozan de los beneficios de la democracia. 

 Desde esta perspectiva, las diferencias son notables en virtud de las funciones que se atribuye y los roles que se les adjudica a la policía en los distintos tipos de gobiernos. Así, en los estados con características totalitarias la función de la policía puede transformarse por completo. En los gobiernos de este tipo, las actividades de servicio a la comunidad que son propia de las fuerzas de seguridad son abandonadas y reemplazadas por el accionar tendiente a sostener el régimen impuesto. 
Terminada la segunda guerra se pudo apreciar, que las policías europeas (las italianas, francesas, inglesas, inclusive las alemanas) se adaptaron con cierta rapidez a sus tareas como servidores públicos, sabiendo interpretar las pautas legales que rigieron en la pos guerra, combatiendo el delito dentro de los códigos que les permitía actuar.  

REFORMA POLICIAL  

Vemos entonces que, las policías trabajan en función de métodos y problemas locales, por lo tanto, no se puede pensar que la extrapolación de sus procedimientos, actividades o soluciones foráneas, puedan solucionar nuestro propio problema de seguridad. 

 Tampoco encontraremos un modelo a adoptar para intentar una reforma radical de nuestros sistemas o modelos policiales, pues en su esencia cada policía es absolutamente diferente a otra, por lo tanto, es inútil buscar la excelencia policial a partir de la adopción de un modelo policial absolutamente diferente, que pareciera dar buenos resultados en algún país. 

 Sin dudas son necesarios los cambios en los diferentes sistemas policiales, pero sin perder su esencia tampoco la identidad de su sistema, deben ir ajustando sus mecanismos en forma permanente, o por lo menos debería ser una practica generalizada, para poder hacer frente a situaciones o realidades dinámicas y cambiantes como lo es el delito.  


EL PARADIGMA DE LA CALIDAD EN LOS SERVICIOS POLICIALES

Diversas teorías, filosóficas, religiones, políticas o experiencias concretas fueron a través del tiempo provocando lentas pero radicales transformaciones en el modo de pensar y actuar de la sociedad.

Cada cambio introdujo una pauta de comportamiento para la época especifica, estableciendo sin buscarlo, un modelo rector de todas las conductas.

Estas pautas consensuadas (inconscientemente) por la comunidad son conocidas como Paradigma, modelo mental que ofrece una interpretación cierta sobre el mundo en que vivimos.

De esta forma dentro del paradigma existen determinados problemas acordes al momento histórico y soluciones que permiten resolverlos. Sin embargo con el tiempo surgen situaciones imprevistas que no tienen respuesta y nuevos interrogantes que nadie puede responder. Es, en ese momento, cuando el paradigma comienza a quebrarse, se abre una brecha que deja a la sociedad vacía de conocimientos validos para comprender y actuar.

Se produce entonces el momento del cambio y el modo de interpretar el mundo que cae al perder utilidad para afrontar el entorno, simplemente porque el pasado se transforma en un impedimento para el presente.

Romper el paradigma implica deshacernos de los prejuicios y buscar una respuesta que permita adaptarse al nuevo mundo sin negar las realidades experimentadas anteriormente, construyendo un nuevo modelo sobre los saberes anteriores reformulando las pautas de pensamiento.

Refiriéndonos al tema que hoy nos ocupa, prefundar un nuevo concepto de calidad de servicios policiales reconoce un nuevo paradigma, cuya consecución implica diversas modificaciones. El futuro de la Policía pasa seguramente por una policía comunitaria, por una policía comunitaria verdadera. 

En este caso también es necesario buscar un sistema policial comunitario que responda a nuestra realidad e idiosincrasia, sin caer en el facilismo de copiar, de trasladar las soluciones de otros para problemas y realidades que, seguramente, no coinciden con las nuestras

La esencia de la policía comunitaria es tener funciones flexibles, innovadoras, que respondan y que se encarguen de los problemas identificados por la comunidad. Este alto nivel de flexibilidad y albedrío demanda que los funcionarios tengan un estructurado marco de trabajo dentro del cual administrar su tiempo y esfuerzo.

Fundamentalmente, este nuevo paradigma provocara un cambio profundo en la forma de concebir el desempeño policial, ubicando al ciudadano en el centro de su actividad.

Dicha premisa supone una policía con la comunidad, por supuesto; supone una policía que está bajo la definición de unos objetivos prioritarios realizados por la comunidad y no por la policía. La Policía Comunitaria no es simplemente un proceso de prestación de servicios policiales, es una filosofía y un concepto desarrollado a partir de la manera en que la policía se relaciona con la comunidad y emprende su trabajo

La policía comunitaria toma como punto de partida las necesidades e intereses de la comunidad a la que presta sus servicios, dentro de su capacidad y los recursos que posee para:

- Responder a las necesidades del cliente;

- Brindar servicios en forma eficiente y efectiva;

- Comprometerse;

- Actuar con transparencia;

- Planificar;

- Establecer prioridades;

- Cumplir objetivos;

- Autodisciplinarse.

Al analizar estos conceptos podemos descubrir que la calidad de los servicios policíacos esta vinculada con el cliente, con el tipo de servicios que brinda, y con los aspectos tanto personales como organizacionales que se descubren en valores (transparencia) como en actitudes (compromiso, disciplina, planificación, priorización).

Consecuentemente, la única opción sensata para un servicio policial eficaz es trabajar en conjunto con la comunidad y sus estructuras para reducir el crimen y el desorden, con un modelo policial “de respuesta” como primer paso para el desarrollo hacia un cuerpo proactivo y de excelencia. 

La tradicional organización “reactiva” esta condenada a llegar siempre después, como una reacción posterior a los “hechos”. 
De ese modo, este tipo de organización muchas veces da falsas sensaciones de suficiencia, al encarar síntomas de la insatisfacción publica mediante declaraciones de nuevas prestaciones de servicios, promesas de mas personal y medios, creación de nuevas unidades que, mas allá de su real utilidad o necesidad, solo sirven para paliar momentáneamente un problema determinado, o superar una crisis.

La tendencia actual, y los modernos enfoques del nuevo modelo policial dan prioridad a las actividades preventivas frente a la criminalidad, en el entendimiento que lo que la sociedad necesita es que “no se produzcan los delitos o las infracciones a la ley”. 
Es así como en la mayoría de organizaciones policiales en el mundo, se van creando Unidades Especializadas de para ejecutar básicamente 

prevención proactiva del delito a través de la prevención situacional del mismo y de alguna manera también acciones de prevención social

En este nuevo enfoque del trabajo policial, la “Prevención Situacional del Delito”, es el que presta mayor atención a la potencial víctima, el potencial delincuente y al entorno en el que se suscitan los hechos delictivos.

Desde esta perspectiva, el Policía sabe perfectamente que un hecho criminal se produce de acuerdo a lo que se denomina “La Cadena del Delito”, es decir cuando confluyen en el tiempo y lugar, el potencial delincuente, la víctima u objeto apropiado y el entorno presenta las mejores condiciones para que se materialice el delito.

En este último enfoque, es donde el Policía puede desarrollar una activa e intensa actividad para prevenir la conducta de los potenciales infractores, para advertir a la víctima o fomentar su propia auto-seguridad, y para trabajar en conjunto con la comunidad para modificar el entorno y hacer más dificultosa la acción delictiva.

En este moderno concepto de aplicación de tareas policíacas se verán beneficiados, 

Los ciudadanos que:

- Sienten que son tomados en cuenta;

- Perciben que se respeta su tiempo, dinero, inteligencia;

- Obtienen lo que necesitan;

- Están convencidos que pueden confiar en la policía.

La policía que puede:

- Trabajar en un ambiente que le permita crecer;

- Sentirse parte de la comunidad con un proyecto común en el que pueden colaborar e influir;

- Que son escuchados, comprendidos y valorados.

  La institución policial:

- Que logra clientes satisfechos con los servicios prestados;

- Que tiene al personal motivado que busca mejorar cada día, optimizando los recursos con los que cuenta;

- Conoce sus metas y es capaz de lograrlas;

- Logra un conocimiento sostenido;

- Aumenta su eficacia y eficiencia en sus funciones (productividad).

Y, en la medida que las sociedades se tornen mas complejas, también se harán mas complejas las labores policíacas, dado que el mantenimiento de la ley y el orden publico se hará mas difícil de lograr, por lo tanto los cambios en la institución deberán ser tan dinámicos como las nuevas formas de delito.

POR: ANDRES PENACHINO
Foto extraída de internet es representativa y no tiene que ver con la nota

sábado, 28 de mayo de 2016

USO DE TECNOLOGIA EN LOS PROGRAMAS DE PREVENCION CIUDADANA


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

El uso y aplicación de los Sistemas de Información Geográfica (SIG) ha crecido vertiginosamente como herramienta aceptada tanto por la Nación como por Provincias y Municipios, para registrar en distintos tipos de mapas los diferentes ámbitos del accionar criminal en sus variadas índoles.
La incorporación de Datos, Información, Conocimiento, Acción y Evaluación son parte del proceso del Mapeo Criminal que permite:

- Analizar e identificar problemas, revelar patrones y tendencias a partir de los datos, y combinar la información con otros antecedentes

- Evaluar esfuerzos y generar “ Programas de Prevención”

- Mostrar distribuciones de recursos

- Compartir información

- Crear mapas de localización y concentración de los delitos para elaborar estrategias de patrullaje y vigilancia dirigida

- Crear mapas de alta complejidad para observar y encontrar tendencias en la actividad criminal

- Emplear los mapas como técnica para mejorar el entendimiento de los patrones de “caza” de los delincuentes seriales

- Entender las necesidades de los usuarios a través del mapeo de datos, y

- Difundir para prevenir

¿Qué es Análisis del Delito?

De acuerdo con Steven Gottlieb, en su libro "Análisis del Delito: desde el primer reporte al arresto final", el análisis del delito es definido como un
"Conjunto sistemático de procesos analíticos orientados a proveer información pertinente en tiempo y forma relativa a patrones y correspondientes tendencias delictivas para asistir al personal operacional y administrativo en la planificación de la distribución de los recursos orientados a la prevención y supresión de la actividad criminal, ayudando al proceso investigativo e incrementando las aprehensiones y la clarificación de los casos."
La Unidad de Análisis del Delito provee información estadística en tres áreas diferentes:

Análisis Administrativo del Delito

Involucra a los proyectos de largo alcance. Las tareas incluyen la provisión de información económica, geográfica y relativa a las normas de aplicación de la Ley para el gerenciamiento policial, los municipios, las legislaturas y la comunidad en general. Su propósito es financiero, organizacional, político y legislativo. Su participación es critica en la emisión de presupuestos, la preparación de personal, la información al público y los aspectos legislativos.
Análisis Estratégico del Delito

Concerniente a las estrategias de operaciones y a la búsqueda de soluciones a los problemas. Provee información para la locación de recursos, incluyéndose la diagramación de patrullas de calle y configuración de jurisdicciones policiales. Tiene como propósito la identificación de actividades criminales inusuales por sobre ciertos niveles o en diferentes temporadas estacionales, identificando inusuales condiciones comunitarias, proveyendo un servicio policial más efectivo en acuerdo con las demandas del servicio, reduciendo y/o eliminando problemas recurrentes y asistiendo a la política de seguridad ciudadana o a la política orientada a través de la resolución de problemas.
Análisis Táctico del Delito

Trata con la inmediatez de los actos delictivos promoviendo una rápida respuesta. Provee información para la asistencia del personal operativo en la identificación de tendencias criminales especificas y en el arresto de los ofensores. El objetivo primario es el de identificar las tendencias y patrones o series. La información táctica enlaza a sospechosos y modus operandi de un conjunto de incidentes como un modo de acercamiento a pistas que permitan el esclarecimiento de casos a partir de arrestos.

Definición de un Sistema Espacial para Análisis del Delito

A partir de haber hecho una adecuada enumeración de las características que definen a los Sistemas de Información Geográfica y del significado del Análisis del Delito, podemos ahora intentar una definición que permita condensar la misión que llevara a cabo la aplicación informática genérica que sea dedicada a la asistencia de esta actividad y ella puede ser esbozada de la siguiente manera:

"Colección organizada de hardware, software, datos geográficos y personal especializado en la captura, almacenamiento, actualización, manipulación, análisis y despliegue de información geográficamente referenciada relativa al delito, su tipología y caracterización, sus modalidades espaciales y temporales de ocurrencia y sus víctimas y victimarios, permitiendo su utilización la visualización e interpretación de patrones y tendencias que sean de utilidad para la prosecución exitosa de casos policiales y la prevención de los delitos que puedan ser cometidos en el futuro".

la foto es representativa y no tiene que ver con el contenido de la nota
FUENTE:Steven Gottlieb, en su libro "Análisis del Delito:

jueves, 26 de mayo de 2016

CRIMINALISTICA Y CRIMINOLOGIA



PUBLICA: ANDRES PENACHINO

¿La criminalística es una ciencia fáctica o formal? ¿Por qué? ¿Cuál es su objeto de estudio?
¿Cuál es el objeto de estudio de la criminología?
¿Nos queda claro la diferencia entre una y otra disciplina.

Criminalística es la disciplina que aplica fundamentalmente los conocimientos, métodos y técnicas de investigación de las ciencias naturales en el examen de material sensible significativo relacionado con un presunto hecho delictuoso, con el fin de determinar, en auxilio de los órganos de administrar justicia, su existencia, o bien reconstruirlo o bien señalar y precisar la intervención de uno o varios sujetos en el mismo.-

Siendo el estudio de los hechos físicos relacionados con un delito o crimen, realizado para ayudar al investigador en la identificación y reconstrucción del hecho. La mayoría de las disciplinas científicas se ocupan de lo que es común o usual, se relacionan con lo que es poco común e inusitado.-

Para Montiel Sosa "La Criminalistica es una ciencia penal auxiliar, que mediante la aplicación de sus conocimientos, metodología y tecnología, al estudio de las evidencias materiales, descubre y verifica científicamente la existencia de un hecho presuntamente delictuoso y al o los responsables aportando las pruebas a los organos que procuran y administran justicia".-
La Criminología, como ciencia, es una ciencia práctica.-

Criminología: La Criminología puede definirse como la disciplina científica que tiene por objeto el estudio de los factores del delito, de las conductas desviadas relacionadas con él, del delincuente y de su víctima.

La Criminología es una Ciencia. Aporta una información válida, fiable y contrastada sobre el problema criminal; información obtenida gracias a un método (empírico) que descansa en el análisis y observación de la realidad. 

En consecuencia, la cientificidad de la Criminología solo significa que esta disciplina, por el método que utiliza, está en condiciones de ofrecer una información viable y fiable (no refutada) sobre el complejo problema del crimen, insertando los numerosos y fragmentarios datos obtenidos del examen de éste en un marco teórico definido. es una ciencia Causal-Explicativa, Empírica e Interdisciplinaria,

La Criminología adquirió autonomía y rango de ciencia cuando el Positivismo generalizó el empleo del Método Empírico, esto es, cuando el análisis, la observación, y la inducción sustituyeron a la especulación y el silogismo, superando el razonamiento abstracto, formal y deductivo del mundo clásico. Someter la imaginación a la observación y los fenómenos sociales a las leyes implacables de la naturaleza era una de las virtudes según Comte, del método positivo, del método empírico.
La Criminología es una ciencia del "ser", Empírica; el derecho, una ciencia cultural del "deber ser".

Normativa Pertenezca al ámbito de las ciencias empíricas significa, en primer lugar; que su objeto (delito, delincuente, víctimas y control social) se inserta en el mundo de lo real, de lo verificable, de lo mensurable y no en el de los valores. La naturaleza Empírica de la Criminología implica, ante todo, que ésta descansa más en hechos que en opiniones, más en la observación que en discursos o silogismos.

FOTO EXTRAIDA DE INTERNET ES REPRESENTATIVA Y NO TIENE QUE VER CON LA NOTA
FUENTE Mónica Beatriz Vivas Márquez 


FUENTE: MONOGRAFIA.COM


martes, 24 de mayo de 2016

LA REVOLUCION DE MAYO INICIO EL PROCESO DE SURGIMIENTO DEL ESTADO ARGENTINO



PUBLICA ANDRES PENACHINO

Se conoce como Revolución de Mayo a la serie de eventos revolucionarios que sucedieron en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, por aquel entonces capital del Virreinato del Río de la Plata, una dependencia colonial de España. Como consecuencia de la revolución fue depuesto el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y reemplazado por la Primera Junta. 

La Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino sin proclamación de la independencia formal, ya que la Primera Junta no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España e Indias, pero aún gobernaba nominalmente en nombre del rey de España Fernando VII, quien había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar ocupado por el francés José Bonaparte. Aun así, los historiadores consideran a dicha manifestación de lealtad (conocida como la máscara de Fernando VII) una maniobra política que ocultaba las auténticas intenciones independentistas de los revolucionarios. La declaración de independencia de la Argentina tuvo lugar durante el Congreso de Tucumán el 9 de julio de 1816. 

Los acontecimientos de la Revolución de Mayo se centraron en una semana conocida como la Semana de Mayo, transcurrida entre el 18 de mayo, cuando se confirmó de manera oficial la caída de la Junta de Sevilla, hasta el 25 de mayo, fecha de asunción de la Primera Junta. 

El Cabildo abierto del 22 de mayo de 1810, según Pedro Subercaseaux. 
Contexto del acontecimiento 
Fecha:25 de mayo de 1810 

Sitio:Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata 

Impulsores:Antonio Luis Beruti Cornelio Saavedra Juan José Castelli Juan José Paso Manuel Belgrano Mariano Moreno Nicolás Rodríguez Peña Hipólito Vieytes 
Acontecimientos desencadenantes:Abdicaciones de Bayona, Invasiones Inglesas 
Influencias ideológicas de los impulsores:Liberalismo 

Gobierno previo

Gobernante:Baltasar Hidalgo de Cisneros 
Forma de gobierno:Virreinato 
Gobierno resultante 
Gobernante:Primera Junta 
Forma de gobierno:Junta de gobierno 

Causas externas 

La declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776 inspiró movimientos similares en las colonias españolas en América. 

La declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776 de su metrópoli inglesa sirvió como un ejemplo de que una revolución e independencia eran posibles para los criollos. La Constitución estadounidense proclamaba que todos los hombres eran iguales ante la ley (aunque, por entonces, dicha proclamación no alcanzaba a los esclavos), defendía los derechos de propiedad y libertad y establecía un sistema de gobierno republicano. 

Se comenzaron a difundir los ideales de la Revolución Francesa de 1789, en la cual una asamblea popular finalizó con siglos de monarquía con la destitución y ejecuciones del rey Luis XVI y su esposa María Antonieta y la supresión de los privilegios de los nobles. La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, cuyos principios eran "Liberté, égalité, fraternité" ("Libertad, igualdad, fraternidad" en francés) tuvo una gran repercusión entre los jóvenes de la burguesía criolla. La revolución Francesa motivó también la expansión en Europa de las ideas liberales, que impulsaban las libertades políticas y económicas. Algunos liberales políticos influyentes de dicha época, opuestos a las monarquías y los poderes absolutos, eran Voltaire, Jean-Jacques Rousseau, Montesquieu, Denis Diderot y Jean Le Rond d'Alembert, mientras que el principal liberal económico era Adam Smith, autor del libro La riqueza de las naciones que proponía el libre comercio. 

Aunque la difusión de dichas ideas estaba severamente limitada en los territorios españoles, y no se permitía el ingreso de tales libros a través de las aduanas o la posesión no autorizada, igualmente se difundían en forma clandestina: en el proceso instruido a raíz de las revoluciones en Chuquisaca y La Paz se menciona a Rousseau y su libro El contrato social como cuerpos del delito.1 Las ideas liberales alcanzaron incluso al ámbito eclesiástico: Francisco Suárez sostenía que el poder político no pasa de Dios al gobernante en forma directa sino por intermedio del pueblo. Éste sería entonces, de acuerdo con Suárez, el que posee el poder y lo delega en hombres que manejan al Estado; y si dichos gobernantes no ejercieran apropiadamente su función de gerentes del bien común se transformarían en tiranos y el pueblo tendría el derecho de derrocarlos o enfrentarlos y establecer nuevos gobernantes.

Gran Bretaña comenzó la revolución industrial, y para satisfacer ampliamente las necesidades de su propia población necesitaba nuevos mercados para vender su creciente producción de carbón, acero, telas y ropa. Gran Bretaña ambicionaba que el comercio de las colonias españolas en América dejara de estar monopolizado por su metrópoli. Para lograr este fin se procuraba conquistar a las colonias (lo cual se intentó, en forma fallida, mediante las Invasiones Inglesas) o bien promover su emancipación. 

En Europa se desarrollaban las Guerras Napoleónicas, entre cuyos principales contendientes se encontraban el Imperio Napoleónico contra el Reino Unido y el Reino de España. Las fuerzas francesas tuvieron una gran ventaja inicial, y mediante las abdicaciones de Bayona se forzó la renuncia de Carlos IV y su hijo Fernando VII, los cuales fueron reemplazados por José Bonaparte, hermano de Napoleón. La monarquía española intentó resistir formando la Junta de Sevilla y, tras la derrota de ésta, el Consejo de Regencia de España e Indias. 

La coronación en España de José Bonaparte sembró dudas sobre la legitimidad de la autoridad virreinal. 

Causas internas 


Sitios en donde se desarrollaron las Invasiones Inglesas 

Durante la época del virreinato el comercio exterior estaba monopolizado por España, y legalmente no se permitía el comercio con otras potencias. Esta situación era altamente desventajosa para Buenos Aires, ya que España minimizaba el envío de barcos rumbo a dicha ciudad. Esta decisión de la metrópoli se debía a que la piratería obligaba a enviar a los barcos de comercio con una fuerte escolta militar, y ya que Buenos Aires no contaba con recursos de oro ni de plata ni disponía de poblaciones indígenas establecidas de las cuales obtener recursos o someter al sistema de encomienda, enviar los convoyes de barcos a la ciudad era mucho menos rentable que si eran enviados a México o Lima. Dado que los productos que llegaban de la metrópoli eran escasos y caros, e insuficientes para mantener a la población, tuvo lugar un gran desarrollo del contrabando, que por dicha situación solía ser respetado por la mayoría de los gobernantes locales. El comercio ilícito alcanzaba montos similares al del comercio autorizado con España. En este contexto se formaron dos grupos de poder diferenciados en la oligarquía porteña: los ganaderos, que reclamaban el libre comercio para exportar su producción en mejores condiciones (principalmente el cuero, la carne no era aún un producto exportable internacionalmente ya que aún no existían técnicas de congelación que pudieran conservarla por períodos extensos), y los comerciantes contrabandistas, que rechazaban el libre comercio ya que si los productos entrasen legalmente disminuirían sus ganancias. 

En la organización política, especialmente desde la fundación del Virreinato del Río de la Plata, el ejercicio de las instituciones residentes recaía en funcionarios designados por la corona, casi exclusivamente españoles provenientes de Europa, sin vinculación con los problemas e intereses americanos. Legalmente no había diferenciación en clases sociales entre españoles peninsulares y del virreinato, pero en la práctica los cargos más importantes recaían en los primeros. La burguesía criolla, fortalecida por la revitalización del comercio e influida por las nuevas ideas, esperaba la oportunidad para acceder a la conducción política. 

La rivalidad entre los habitantes nacidos en la colonia o en la España europea dio lugar a una rivalidad entre los partidarios de la autonomía y los partidarios de conservar la situación establecida. Los partidarios de la autonomía se llamaban a sí mismos patriotas, americanos, sudamericanos o criollos, mientras que los partidarios de la realeza española se llamaban a sí mismos realistas. Los patriotas eran señalados despectivamente por los realistas como insurgentes, facciosos, rebeldes, sediciosos, revolucionarios, descreídos, herejes o libertinos; mientras que los realistas eran a su vez tratados en forma despectiva como sarracenos, godos, gallegos, chapetones, matuchos o maturrangos por los patriotas. 

Buenos Aires logró un gran prestigio ante las demás ciudades del Virreinato luego de expulsar a las tropas inglesas en dos oportunidades durante las Invasiones Inglesas. Este prestigio fue utilizado como argumento por Juan José Paso para justificar en el cabildo abierto el que Buenos Aires tomara la iniciativa de reemplazar al virrey sin consultar previamente a las otras ciudades. La victoria contra las tropas inglesas alentó los ánimos independentistas ya que el virreinato había logrado defenderse solo de un ataque externo, sin ayuda de España. Durante dicho conflicto se constituyeron milicias criollas que luego tendrían un importante peso político, la principal de ellas era el Regimiento de Patricios liderado por Cornelio Saavedra. 

Una variante que se consideró antes de la revolución fue apoyar la intención de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII, de ponerse al frente de todas las colonias españolas como regente. Estaba capacitada para hacerlo por la derogación de la Ley Sálica en 1789, y su intención era prevenir un posible avance francés sobre las mismas. El intento no era apoyado por los españoles peninsulares, pero sí por algunos núcleos revolucionarios que veían en ello la posibilidad de independizarse en los hechos de España. Entre ellos se encontraban Castelli, Beruti, Vieytes y Belgrano; otros revolucionarios como Mariano Moreno o Juan José Paso estaban en desacuerdo. Sin embargo, la propia infanta renegó de tales apoyos, y denunció al virrey las motivaciones revolucionarias contenidas en las cartas de apoyo que le enviaron. Sin ningún otro respaldo importante, las pretensiones de Carlota fueron olvidadas. Incluso después de la revolución algunos mantuvieron la idea de su coronación como estrategia dilatoria, pero la infanta estaba completamente en contra de los sucesos ocurridos. En una carta enviada a Juan Manuel Goyeneche dijo: 

En estas circunstancias creo de mi deber rogarte y encargarte que emplees todos tus esfuerzos en llegar cuanto antes a Buenos Aires; y acabes de una vez con aquellos pérfidos revolucionarios, con las mismas ejecuciones que practicaste en la ciudad de La Paz. 

La coronación de Carlota Joaquina de Borbón fue una alternativa a la revolución que fue brevemente considerada. 

Antecedentes a la revolución 

Gestión de Liniers (1807–1809) 

Retrato de Santiago de Liniers. 

Tras la victoria obtenida durante las Invasiones Inglesas, la población de Buenos Aires no aceptó que el virrey Rafael de Sobremonte retomara el cargo, ya que durante el ataque había huido de la ciudad rumbo a Córdoba con el erario público. Si bien Sobremonte lo hizo obedeciendo una ley que databa de la época de Pedro de Cevallos, que indicaba que en caso de ataque exterior se debían poner a resguardo los fondos reales, dicha acción lo hizo aparecer como un cobarde a los ojos de la población.4 En su lugar, el nuevo virrey fue Santiago de Liniers, héroe de la reconquista, elegido por aclamación popular. 

Sin embargo, la gestión de Liniers comenzó a recibir cuestionamientos. El principal adversario político de Liniers, el gobernador de Montevideo Francisco Javier de Elío las canalizó en una denuncia sobre el origen francés de Liniers: argumentaba que era inaceptable que un compatriota de Napoleón Bonaparte, en guerra con España en ese entonces, ocupara el cargo. Sin embargo, a pesar de los reclamos de Liniers, no pudo brindar pruebas concretas de que el virrey complotara con los franceses. De Elío se negó a reconocer la autoridad de Liniers y formó una junta de gobierno en Montevideo independiente de la de Buenos Aires. 

Asonada de Álzaga 

El comerciante español afincado en Buenos Aires Martín de Álzaga y sus seguidores, hicieron estallar una asonada con el objetivo de destituir a Liniers. El 1 de enero de 1809, un cabildo abierto exigió la renuncia del virrey Liniers y designó una Junta a nombre de Fernando VII, presidida por Álzaga; las milicias españolas y un grupo de personas convocados por la campana del cabildo apoyaron la rebelión. 

Las milicias criollas encabezadas por Cornelio Saavedra rodearon la plaza, provocando la dispersión de los sublevados. Los cabecillas fueron desterrados y los cuerpos militares sublevados fueron disueltos. Como consecuencia, el poder militar quedó en manos de los criollos que habían sostenido a Liniers. La rivalidad entre criollos y españoles peninsulares se acentuó. Los responsables del complot, desterrados a Carmen de Patagones, fueron rescatados por Elío y llevados a Montevideo. 

Nombramiento de Cisneros 

Baltasar Hidalgo de Cisneros, el último virrey en Buenos Aires. 

En España la Junta Central de Sevilla decidió terminar con los enfrentamientos en el Río de la Plata disponiendo el reemplazo de Liniers por don Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien arribó a Montevideo en junio de 1809. El traspaso del mando se hizo en Colonia; Javier de Elío aceptó la autoridad del nuevo virrey y disolvió la Junta de Montevideo, volviendo a ser gobernador de la ciudad. Cisneros rearmó las milicias españolas disueltas tras la asonada contra Liniers, e indultó a los responsables de las mismas. 

En el plano económico, ante las dificultades y costos del comercio con España, Cisneros aceptó la propuesta de Mariano Moreno e instauró el 6 de noviembre de 1809 el libre comercio con las demás potencias. Los principales beneficiados eran Gran Bretaña y los sectores ganaderos que exportaban cueros. Sin embargo, los comerciantes que se beneficiaban del contrabando reclamaron a Cisneros que anule el libre comercio, a lo cual accedió para no perder su apoyo. Esto provocó a su vez que los ingleses, con Mac Kinnon y el capitán Doyle como representantes, reclamaran una revisión de la medida, haciendo valer el carácter de aliados contra Napoleón de España y Gran Bretaña. Mariano Moreno también criticó la anulación, formulando la Representación de los Hacendados, la cual es considerada como el informe económico más completo de la época del virreinato. Cisneros resolvió finalmente otorgar una prórroga al libre comercio, la cual finalizaría el 19 de mayo de 1810. 

El 25 de noviembre de 1809 Cisneros creó el Juzgado de Vigilancia Política, con el objetivo de perseguir a los afrancesados y a aquellos que alentaran la creación de regímenes políticos que se opusieran a la dependencia de América de España. Esta medida y un bando emitido por el virrey previniendo al vecindario de díscolos que extendiendo noticias falsas y seductivas, pretenden mantener la discordia les hace pensar a los porteños que bastaba sólo un pretexto formal para que estallase la revolución. Por eso, en abril de 1810, Cornelio Saavedra les expresa a sus allegados: 

Agitación revolucionaria en el Alto Perú 

Revolución de Chuquisaca y Junta Tuitiva 

El descontento con los funcionarios españoles se manifestó también en el interior. El 25 de mayo de 1809 una revolución destituyó al gobernador y presidente de la Real Audiencia de Charcas Ramón García de León y Pizarro, acusado de apoyar al protectorado portugués; el mando militar recayó en el coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales. La autoridad civil quedó en situación indecisa, de modo que fue en parte ejercida por el mismo Arenales. 

El 16 de julio en la ciudad de La Paz otro movimiento revolucionario liderado por el coronel Pedro Domingo Murillo y otros patriotas obligó a renunciar al gobernador intendente Tadeo Dávila y al obispo de La Paz, Remigio de la Santa y Ortega; el poder recayó en el cabildo hasta que se formó la Junta Tuitiva de los Derechos del Pueblo, presidida por Murillo. 

La revolución de Chuquisaca no se proponía alterar la fidelidad al Rey, mientras que la revolución de La Paz se proclamó abiertamente independiente. En la actualidad, los historiadores no se ponen de acuerdo en si la revolución de Chuquisaca tuvo motivaciones independentistas o si fue sólo una disputa entre fernandistas y carlotistas. En consecuencia, existen desacuerdos sobre si la primera revolución independentista en Hispanoamérica fue la de Chuquisaca o La Paz. Los investigadores Juan Reyes y Genoveva Loza sostienen la segunda postura, argumentando que se mantuvo el sistema de gobierno español y no se respaldó la revolución en La Paz, mientras que otros como Teodocio Imaña, Gabriel René Moreno o Felipe Pigna sostienen que la de Chuquisaca fue una revolución independentista, citando como su principal fundamento el Silogismo de Chuquisaca o Silogismo Altoperuano. 

La reacción de los funcionarios españoles derrotó estos movimientos: el de La Paz fue aplastado sangrientamente por un ejército enviado desde el Perú, mientras que el de Chuquisaca fue sofocado por tropas que envió el virrey Cisneros. Poco después, Cisneros creó un Juzgado de Vigilancia Política, orientado a perseguir a los partidarios de las ideas de la Revolución Francesa o de cualquier otro ordenamiento político que pudiera minar la autoridad del Virreinato. 

Las medidas tomadas por el virrey contra dichas revoluciones acentuaron el resentimiento de los criollos contra los españoles peninsulares, ya que Álzaga fue indultado de la prisión recibida tras su Asonada, lo cual reforzaba entre los criollos la sensación de inequidad. Entre otros, Castelli estuvo presente en los debates de la Universidad de San Francisco Xavier en donde se alumbró el Silogismo de Chuquisaca, el cual influenció sus posturas en la Semana de Mayo. 

Cronología de la Semana de Mayo 

La Semana de Mayo es la semana que transcurre entre el 18 y el 25 de mayo de 1810, que se inició con la confirmación de la caída de la Junta de Sevilla y desembocó en la destitución de Cisneros y la asunción de la Primera Junta. 

El 14 de mayo arribó al puerto de Buenos Aires la goleta de guerra británica HMS Mistletoe procedente de Gibraltar con periódicos del mes de enero que anunciaban la disolución de la Junta de Sevilla al ser tomada esa ciudad por los franceses, que ya dominaban casi toda la Península, señalando que algunos diputados se habían refugiado en la isla de León en Cádiz. La Junta era uno de los últimos bastiones del poder de la corona española, y había caído ante el imperio napoleónico, que ya había alejado con anterioridad al rey Fernando VII mediante las Abdicaciones de Bayona. El día 17 se conocieron en Buenos Aires las noticias coincidentes llegadas a Montevideo el día 13 en la fragata británica HMS John Paris, agregándose que los diputados de la Junta de Sevilla habían sido rechazados estableciéndose una Junta en Cádiz. Se había constituido un Consejo de Regencia de España e Indias, pero ninguno de los dos barcos transmitió esa noticia. Cisneros intentó ocultar las noticias estableciendo una rigurosa vigilancia en torno a las naves de guerra británicas e incautando todos los periódicos que desembarcaron de los barcos, pero uno de ellos llegó a manos de Manuel Belgrano y de Juan José Castelli. Éstos se encargaron de difundir la noticia, que ponía en entredicho la legitimidad del virrey, nombrado por la Junta caída.

También se puso al tanto de las noticias a Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, que en ocasiones anteriores había desaconsejado tomar medidas contra el virrey. Saavedra consideraba que, desde un punto de vista estratégico, el momento ideal para proceder con los planes revolucionarios sería el momento en el cual las fuerzas napoleónicas lograran una ventaja decisiva en su guerra contra España. Al conocer las noticias de la caída de la Junta de Sevilla, Saavedra consideró que el momento idóneo para llevar a cabo acciones contra Cisneros había llegado. El grupo encabezado por Castelli se inclinaba por la realización de un cabildo abierto, mientras los militares criollos proponían deponer al virrey por la fuerza. 

Viernes 18 de mayo 

Ante el nivel de conocimiento público alcanzado por la noticia de la caída de la Junta de Sevilla, Cisneros realizó una proclama en donde reafirmaba gobernar en nombre del rey Fernando VII, para intentar calmar los ánimos. Cisneros habló de la delicada situación en la Península, pero no confirmó en forma explícita que la Junta había caído, si bien era consciente de ello. Parte de la proclama decía lo siguiente: 
En América española subsistirá el trono de los Reyes Católicos, en el caso de que sucumbiera en la península. (...) No tomará la superioridad determinación alguna que no sea previamente acordada en unión de todas las representaciones de la capital, a que posteriormente se reúnan las de sus provincias dependientes, entretanto que de acuerdo con los demás virreinatos se establece una representación de la soberanía del señor Fernando VII.

El grupo revolucionario principal se reunía indistintamente en la casa de Nicolás Rodríguez Peña o en la jabonería de Hipólito Vieytes. Concurrían a esas reuniones, entre otros, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Juan José Paso, Antonio Luis Beruti, Chiclana, Darragueira, Thompson, Juan José Viamonte. Otro grupo se reunía en la quinta de Orma, encabezado por fray Ignacio Grela y entre los que destacaba Domingo French. 

Algunos criollos se reunieron esa noche en la casa Rodríguez Peña. Cornelio Saavedra, quien se hallaba en San Isidro, fue llamado de urgencia y concurrió a la reunión en la que se decidió solicitar al virrey la realización de un cabildo abierto para determinar los pasos a seguir por el virreinato. Para esa comisión, fueron designados Castelli y Martín Rodríguez.

Sábado 19 de mayo 

Tras pasar la noche tratando el tema, durante la mañana (sin dormir) Saavedra y Belgrano se reunieron con el alcalde de primer voto Juan José de Lezica y Castelli con el síndico procurador, Julián de Leyva, pidiendo el apoyo del Cabildo para gestionar ante el virrey un cabildo abierto, expresando que de no concederse, lo haría por sí solo el pueblo. 

Domingo 20 de mayo 


Demanda ante el virrey Cisneros por la realización de un Cabildo Abierto. Bajorrelieve de Gustavo Eberlein. 

Lezica transmitió a Cisneros la petición que había recibido, y éste consultó a Leyva, quien se mostró favorable a la realización de un cabildo abierto. Antes de tomar una decisión el virrey citó a los jefes militares para que se presenten a las siete horas de la tarde en el fuerte. Según cuenta Cisneros en sus Memorias, les recordó: 
(...) las reiteradas protestas y juramentos de fidelidad con que me habían ofrecido defender la autoridad y sostener el orden público y les exhorté a poner en ejercicio su fidelidad al servicio de S.M. y de la patria. 

Como Cisneros reclamó una respuesta a su petición de apoyo, el coronel criollo Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios e integrante de la Sociedad de los Siete, respondió a nombre de todos los criollos diciendo: 
Señor, son muy diversas las épocas del 1º de enero de 1809 y la de mayo de 1810, en que nos hallamos. En aquella existía la España, aunque ya invadida por Napoleón; en ésta, toda ella, todas sus provincias y plazas están subyugadas por aquel conquistador, excepto solo Cádiz y la isla de León, como nos aseguran las gacetas que acaban de venir y V.E. en su proclama de ayer. ¿Y qué, señor? ¿Cádiz y la isla de León son España? (...) ¿Los derechos de la Corona de Castilla a que se incorporaron las Américas, han recaído en Cádiz y la isla de León, que son una parte de las provincias de Andalucía? No señor, no queremos seguir la suerte de la España, ni ser dominados por los franceses, hemos resuelto reasumir nuestros derechos y conservarnos por nosotros mismos. El que a V.E. dio autoridad para mandarnos ya no existe; de consiguiente usted tampoco la tiene ya, así que no cuente con las fuerzas de mi mando para sostenerse en ella.

Al anochecer se produjo una nueva reunión en casa de Rodríguez Peña, en donde los jefes militares comunicaron lo ocurrido. Se decidió enviar inmediatamente a Castelli y a Martín Rodríguez a entrevistarse con Cisneros en el fuerte, facilitando su ingreso el comandante Terrada de los granaderos que se hallaban de guarnición ese día. El virrey se hallaba jugando a los naipes con el brigadier Quintana, el fiscal Caspe y el edecán Coicolea cuando los comisionados irrumpieron. Martín Rodríguez en sus Memorias relató como fue la entrevista, en donde Castelli se dirigió a Cisneros así: 
Excelentísimo señor: tenemos el sentimiento de venir en comisión por el pueblo y el ejército, que están en armas, a intimar a V.E. la cesación en el mando del virreinato. 

Cisneros respondió: 

¿Qué atrevimiento es éste? ¿Cómo se atropella así a la persona del Rey en su representante? 

Pero Rodríguez (según sus Memorias) lo detuvo advirtiéndole: 
Señor: cinco minutos es el plazo que se nos ha dado para volver con la contestación, vea V.E. lo que hace. 

Solamente defendió la posición de Cisneros el síndico procurador del Cabildo, Julián de Leyva. Ante la situación, Caspe llevó a Cisneros a su despacho para deliberar juntos unos momentos y luego regresaron. El virrey se resignó y permitió que se realizara el cabildo abierto. Según cuenta Martín Rodríguez en sus Memorias póstumas, escritas muchos años después, sus palabras fueron: 
Señores, cuanto siento los males que van a venir sobre este pueblo de resultas de este paso; pero puesto que el pueblo no me quiere y el ejército me abandona, hagan ustedes lo que quieran. 

El cabildo abierto se celebraría el 22 de mayo siguiente. 

Esa misma noche se celebró una obra de teatro cuyo tema era la tiranía, llamada "Roma Salvada", a la cual concurrieron buena parte de los revolucionarios. El jefe de la policía intentó convencer al actor de que no se presentara y que, con la excusa de que éste estuviera enfermo, la obra se reemplazara con "Misantropía y arrepentimiento", del poeta alemán Kotzebue. Los rumores de censura policial se extendieron con rapidez, por lo que Morante salió e interpretó la obra prevista, en la cual interpretaba a Cicerón. En el cuarto acto, Morante exclamaba lo siguiente: 
Entre regir al mundo o ser esclavos ¡Elegid, vencedores de la tierra! ¡Glorias de Roma, majestad herida! ¡De tu sepulcro al pie, patria, despierta! César, Murena, Lúculo, escuchadme: ¡Roma exige un caudillo en sus querellas! Guardemos la igualdad para otros tiempos: ¡El Galo ya está en Roma! ¡Vuestra empresa del gran Camilo necesita el hierro! ¡Un dictador, un vengador, un brazo! ¡Designad al más digno y yo lo sigo!

Dicha escena encendió los ánimos revolucionarios, que desembocaron en un aplauso frenético a la obra. El propio Juan José Paso se levantó y gritó "¡Viva Buenos Aires libre!". 

Lunes 21 de mayo 

Invitación al Cabildo abierto del 22 de mayo. 

A las 3, el Cabildo inició sus trabajos de rutina, pero se vieron interrumpidos por 600 hombres armados, agrupados bajo el nombre de "Legión Infernal", que ocuparon la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, y exigieron a gritos que se convocase a un Cabildo Abierto y se destituyese al virrey Cisneros. Llevaban un retrato de Fernando VII y en el ojal de sus chaquetas una cinta blanca que simbolizaba la unidad criollo-española. Entre los agitadores se destacaron Domingo French y Antonio Beruti. Estos desconfiaban de Cisneros y no creían que fuera a cumplir su palabra de permitir la celebración del cabildo abierto del día siguiente. El síndico Leiva no tuvo éxito en calmar a la multitud al asegurar que el mismo se celebraría como estaba previsto. La gente se tranquilizó y dispersó gracias a la intervención de Cornelio Saavedra, jefe del Regimiento de Patricios, que aseguró que los reclamos de la Legión Infernal contaban con su apoyo militar. 

El 21 de mayo se repartieron 450 invitaciones entre los principales vecinos y autoridades de la capital. La lista de invitados fue elaborada por el Cabildo teniendo en cuenta a los vecinos más prominentes de la ciudad; pero el encargado de su impresión Agustín Donado (compañero de French y Beruti) imprimió muchas más de las necesarias y las repartió entre los criollos. 
El Excmo. Cabildo convoca á Vd. para que se sirva asistir, precisamente mañana 22 del corriente, á las nueve, sin etiqueta alguna, y en clase de vecino, al cabildo abierto que con avenencia del Excmo. Sr. Virrey ha acordado celebrar; debiendo manifestar esta esquela á las tropas que guarnecerán las avenidas de esta plaza, para que se le permita pasar libremente. 

Martes 22 de mayo 

El Cabildo abierto, según Juan Manuel Blanes. 

De los 450 invitados al cabildo abierto solamente participaron unos 251. French y Beruti, al mando de 600 hombres armados con cuchillos, trabucos y fusiles, controlaron el acceso a la plaza, con la finalidad de asegurar que el cabildo abierto fuera copado por criollos. 

El cabildo abierto se prolongó desde la mañana hasta la medianoche, contando con diversos momentos, entre ellos la lectura de la proclama del Cabildo, el debate, "que hacía de suma duración el acto", como se escribió en el documento o acta, y la votación, individual y pública, escrita por cada asistente y pasada al acta de la sesión. 

El debate en el cabildo tuvo como tema principal la legitimidad o no del gobierno y de la autoridad del virrey. El principio de la retroversión de la soberanía planteaba que, desaparecido el monarca legítimo, el poder volvía al pueblo; y que éste tenía derecho a formar un nuevo gobierno. 

Hubo dos posiciones principales enfrentadas: los que sostenían que la situación debía mantenerse sin cambios, respaldando a Cisneros en su cargo de virrey, y los que sostenían que debía formarse una junta de gobierno en su reemplazo, al igual que en España. No reconocían la autoridad del Consejo de Regencia argumentando que las colonias en América no habían sido consultadas para su formación.22 El debate abarcó también, de manera tangencial, la rivalidad entre criollos y españoles peninsulares, ya que quienes proponían mantener al virrey consideraban que la voluntad de los españoles debía primar por sobre la de los criollos. 

Uno de los oradores de la primera postura fue el obispo de Buenos Aires, Benito Lué y Riega, líder de la iglesia local. Lué y Riega sostenía lo siguiente: 
No solamente no hay por qué hacer novedad con el virrey, sino que aún cuando no quedase parte alguna de la España que no estuviese sojuzgada, los españoles que se encontrasen en la América deben tomar y reasumir el mando de ellas y que éste sólo podría venir a manos de los hijos del país cuando ya no hubiese un español en él. Aunque hubiese quedado un solo vocal de la Junta Central de Sevilla y arribase a nuestras playas, lo deberíamos recibir como al Soberano.

Juan José Castelli habló a continuación, sostenía que los pueblos americanos debían asumir la dirección de sus destinos hasta que cesara el impedimento de Fernando VII de regresar al trono. 
Desde la salida del Infante don Antonio, de Madrid, había caducado el Gobierno Soberano de España, que ahora con mayor razón debía considerarse haber expirado con la disolución de la Junta Central, porque, además de haber sido acusada de infidencia por el pueblo de Sevilla, no tenía facultades para el establecimiento del Supremo Gobierno de Regencia; ya porque los poderes de sus vocales eran personalísimos para el gobierno, y no podrían delegarse, ya por la falta de concurrencia de los Diputados de América en la elección y establecimiento de aquel gobierno, deduciendo de aquí su ilegitimidad, la reversión de los derechos de la Soberanía al pueblo de Buenos Aires y su libre ejercicio en la instalación de un nuevo gobierno, principalmente no existiendo ya, como se suponía no existir, la España en la dominación del señor don Fernando Séptimo.

Pascual Ruiz Huidobro expuso que, dado que la autoridad que había designado a Cisneros había caducado, éste debía considerarse separado de toda función de gobierno, y que en su función de representante del pueblo el Cabildo debía asumir y ejercer la autoridad. 

El fiscal Manuel Genaro Villota, representante de los españoles más conservadores, señaló que la ciudad de Buenos Aires no tenía derecho a tomar decisiones unilaterales sobre la legitimidad del virrey o el Consejo de Regencia sin hacer partícipes del debate a las demás ciudades del Virreinato. Argumentaba que ello rompería la unidad del país y establecería tantas soberanías como pueblos. Juan José Paso le dio la razón en el primer punto, pero adujo que la situación del conflicto en Europa y la posibilidad de que las fuerzas napoleónicas prosiguieran conquistando las colonias americanas demandaban una solución urgente. Adujo entonces el argumento de la hermana mayor, por la cual Buenos Aires tomaba la iniciativa de realizar los cambios que juzgaba necesarios y convenientes, bajo la expresa condición de que las demás ciudades serían invitadas a pronunciarse a la mayor brevedad posible.25 La figura retórica de la "Hermana mayor", comparable a la gestión de negocios, es un nombre que hace una analogía entre la relación de Buenos Aires y las otras ciudades del Virreinato con una relación filial. 


La postura de Cornelio Saavedra fue la que acabó imponiéndose. 

El cura Juan Nepomuceno Solá opinaba que el mando debía entregarse al Cabildo, pero sólo en forma provisional, hasta la realización de una junta gubernativa con llamamiento a representantes de todas las poblaciones del virreinato. 

Cornelio Saavedra propuso que el mando se delegase en el Cabildo hasta la formación de una junta de gobierno, en el modo y forma que el cabildo estimara conveniente. Hizo resaltar la frase de que "(...) y no queda duda de que el pueblo es el que confiere la autoridad o mando". A la hora de la votación, la postura de Castelli se acopló a la de Saavedra. 

Luego de los discursos, se procedió a votar por la continuidad del virrey, solo o asociado, o por su destitución. La votación duró hasta la medianoche, y se decidió por amplia mayoría destituir al virrey: 155 votos contra 69. Los votos contrarios a Cisneros se distribuyeron de la siguiente manera:
Fórmula según la cual la autoridad recae en el Cabildo: 4 votos 
Fórmula de Juan Nepomuceno de Sola: 18 votos 
Fórmula de Pedro Andrés García, Juan José Paso y Luis José Chorroarín: 20 votos. 
Fórmula de Ruiz Huidobro: 25 votos 
Fórmula de Saavedra y Castelli: 87 votos 

A la madrugada del día 23 se emitió el siguiente documento: 
Hecha la regulación con el más prolijo examen resulta de ella que el Excmo Señor Virrey debe cesar en el mando y recae éste provisoriamente en el Excmo. Cabildo hasta la erección de una Junta que ha de formar el mismo Excmo. Cabildo, en la manera que estime conveniente.

Miércoles 23 de mayo 

Tras la finalización del Cabildo abierto se colocaron avisos en diversos puntos de la ciudad que informaban de la creación de la Junta y la convocatoria a diputados de las provincias, y llamaba a abstenerse de intentar acciones contrarias al orden público. 


Jueves 24 de mayo 

Domingo French, uno de los líderes de los movimientos revolucionarios populares. 

El día 24 el Cabildo, a propuesta del síndico Leyva, conformó la nueva Junta, que debía mantenerse hasta la llegada de los diputados del resto del Virreinato. Estaba formada por: 
Presidente y comandante de armas: Baltasar Hidalgo de Cisneros 
Vocales: Cornelio Saavedra (criollo), Juan José Castelli (criollo), Juan Nepomuceno Solá (español) y José Santos Incháurregui (español). 

Dicha fórmula respondía a la propuesta del obispo Lué y Riega de mantener al virrey en el poder con algunos asociados o adjuntos, a pesar de que en el Cabildo abierto la misma hubiera sido derrotada en las elecciones. Los cabildantes consideraban que de esta forma se contendrían las amenazas de revolución que tenían lugar en la sociedad. Asimismo, se incluyó un reglamento constitucional de 13 artículos, redactado por Leyva, que regiría el accionar de la Junta. Entre los principios incluidos, se preveía que la Junta no ejercería el poder judicial, que sería ejercido por la Audiencia; que Cisneros no podría actuar sin el respaldo de los otros integrantes de la Junta; que el cabildo podría deponer a los miembros de la Junta que faltasen a sus deberes y debía aprobar las propuestas de nuevos impuestos; que se sancionaría una amnistía general respecto a las opiniones emitidas en el cabildo abierto del 22; y que se pediría a los cabildos del interior que enviaran diputados. Los comandantes de los cuerpos armados dieron su conformidad, incluyendo a Saavedra y Pedro Andrés García. 

Cuando la noticia fue dada a conocer, tanto el pueblo como las milicias volvieron a agitarse, y la plaza fue invadida por una multitud comandada por French y Beruti. La permanencia de Cisneros en el poder, aunque fuera con un cargo diferente al de virrey, era vista como una burla a la voluntad del Cabildo Abierto. El coronel Martín Rodríguez lo explicaba así: 
Si nosotros nos comprometemos a sostener esa combinación que mantiene en el gobierno a Cisneros, en muy pocas horas tendríamos que abrir fuego contra nuestro pueblo, nuestros mismos soldados nos abandonarían; todos sin excepción reclaman la separación de Cisneros.

Hubo una discusión en la casa de Rodríguez Peña, en donde se llegó a dudar de la lealtad de Saavedra. Castelli se comprometió a intervenir para que el pueblo fuera consultado nuevamente, y entre Mariano Moreno, Matías Irigoyen y Feliciano Chiclana se calmó a los militares y a la juventud de la plaza. 

Por la noche, una delegación encabezada por Castelli y Saavedra se presentó en la residencia de Cisneros informando el estado de agitación popular y sublevación de las tropas, y demandando su renuncia. Lograron conseguir en forma verbal su dimisión. Una delegación de los patriotas reclamó en la casa del síndico Leyva que se convocase nuevamente al pueblo, y pese a sus resistencias iniciales finalmente accedió a hacerlo. 

Viernes 25 de mayo 

Durante la mañana del 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, actual Plaza de Mayo, liderados por los milicianos de Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba la anulación de la resolución del día anterior, la renuncia definitiva del virrey Cisneros y la formación de una Junta de gobierno. El historiador Bartolomé Mitre afirmó que French y Beruti repartían escarapelas celestes y blancas entre los concurrentes; historiadores posteriores ponen en duda dicha afirmación pero sí consideran factible que se repartieran distintivos entre los revolucionarios. Ante las demoras en emitirse una resolución, la gente comenzó a agitarse, reclamando: 
"¡El pueblo quiere saber de qué se trata!" 

La multitud invadió la sala capitular, reclamando la renuncia del virrey y la anulación de la resolución tomada el día anterior. 

El Cabildo se reunió a las nueve de la mañana y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza. Para esto se convocó a los principales comandantes, pero éstos no obedecieron las órdenes impartidas. Varios, entre ellos Saavedra, no se presentaron; los que lo hicieron afirmaron que no sólo no podrían sostener al gobierno sino tampoco a sí mismos, y que en caso de intentar reprimir las manifestaciones serían desobedecidos. 

Cisneros seguía resistiéndose a renunciar, y tras mucho esfuerzo los capitulares lograron que ratificase y formalizace los términos de su renuncia, abandonando pretensiones de mantenerse en el gobierno. Esto, sin embargo, resultó insuficiente, y representantes de la multitud reunida en la plaza reclamaron que el pueblo reasumiera la autoridad delegada en el Cabildo Abierto del día 22, exigiendo la formación de una Junta. Además, se disponía el envío de una expedición de 500 hombres para auxiliar a las provincias interiores. 

Pronto llegó a la sala capitular la renuncia de Cisneros, "prestándose á ello con la mayor generosidad y franqueza, resignado á mostrar el punto á que llega su consideración por la tranquilidad pública y precaución de mayores desórdenes". La composición de la Primera Junta surge de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas. Sin embargo, no hay un criterio unánime entre los historiadores sobre la autoría de dicho escrito. Algunos como Vicente Fidel López sostienen que fue exclusivamente producto de la iniciativa popular. Para otros, como el historiador Miguel Ángel Scenna, lo más probable es que la lista haya sido el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: los carlotistas, los juntistas o alzaguistas, y el "partido miliciano". Belgrano, Castelli y Paso eran carlotistas. Los partidarios de Álzaga eran Moreno, Matheu y Larrea. No hay duda de que Saavedra y Azcuénaga representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de Alberti, esta pertenencia es más problemática.

Los capitulares salieron al balcón para presentar directamente a la ratificación del pueblo la petición formulada. Pero, dado lo avanzada de la hora y el estado del tiempo, la cantidad de gente en la plaza había disminuido, cosa que Leiva adujo para ridiculizar la pretensión de la diputación de hablar en nombre del pueblo. Esto colmó la paciencia de los pocos que se hallaban en la plaza bajo la llovizna. A partir de ese momento (dice el acta del Cabildo), 
...se oyen entre aquellos las voces de que si hasta entonces se había procedido con prudencia porque la ciudad no experimentase desastres, sería ya preciso echar mano a los medios de violencia; que las gentes, por ser hora inoportuna, se habían retirado a sus casas; que se tocase la campana de Cabildo, y que el pueblo se congregase en aquel lugar para satisfacción del Ayuntamiento; y que si por falta del badajo no se hacía uso de la campana, mandarían ellos tocar generala, y que se abriesen los cuarteles, en cuyo caso sufriría la ciudad lo que hasta entonces se había procurado evitar.

Cabe señalar que el badajo de la campana del cabildo había sido mandado retirar por el virrey Santiago de Liniers tras la Asonada de Álzaga de 1809. Ante la perspectiva de violencias mayores, el petitorio fue leído en voz alta y ratificado por los asistentes. El reglamento que regiría a la Junta fue, a grandes rasgos, el mismo que se había propuesto para la Junta del 24, añadiendo que el Cabildo controlaría la actividad de los vocales y que la Junta nombraría reemplazantes en caso de producirse vacantes. La Primera Junta estaba compuesta de la siguiente manera: 

Presidente 
Cornelio Saavedra 

Vocales 
Dr. Manuel Alberti 
Cnel. Miguel de Azcuénaga 
Dr. Manuel Belgrano 
Dr. Juan José Castelli 
Domingo Matheu 
Juan Larrea 

Secretarios 
Dr. Juan José Paso 
Dr. Mariano Moreno 

La Junta estaba conformada por representantes de diversos sectores de la sociedad: Saavedra y Azcuénaga eran militares, Belgrano, Castelli, Moreno y Paso eran abogados, Larrea y Matheu eran comerciantes, y Alberti era sacerdote. 

Acto seguido, Saavedra habló a la muchedumbre reunida bajo la lluvia, y luego se trasladó al Fuerte entre salvas de artillería y toques de campana.

El mismo 25, Cisneros despachó a José Melchor Lavín rumbo a Córdoba, para advertir a Santiago de Liniers lo sucedido y reclamarle acciones militares contra la Junta. 

La versión de Cisneros 


El depuesto virrey Cisneros brindó su versión de los hechos de la semana de mayo en una carta dirigida al rey Fernando VII con fecha 22 de junio de 1810: 
Había yo ordenado que se apostase para este acto una compañía en cada bocacalle de las de la plaza a fin de que no se permitiese entrar en ella ni subir a las Casas Capitulares persona alguna que no fuese de las citadas; pero la tropa y los oficiales eran del partido; hacían lo que sus comandantes les prevenían secretamente y éstos les prevenían lo que les ordenaba la facción: negaban el paso a la plaza a los vecinos honrados y lo franqueaban a los de la confabulación; tenían algunos oficiales copia de las esquelas de convite sin nombre y con ellos introducían a las casas del Ayuntamiento a sujetos no citados por el Cabildo o porque los conocían de la parcialidad o porque los ganaban con dinero, así es que en una Ciudad de más de tres mil vecinos de distinción y nombre solamente concurrieron doscientos y de éstos, muchos pulperos, algunos artesanos, otros hijos de familia y los más ignorantes y sin las menores nociones para discutir un asunto de la mayor gravedad.

Circular a los cabildos de las provincias 

En el acta del cabildo de Buenos Aires del 25 de mayo, se indicaba a la Junta que enviara una circular a los cabildos de las provincias para que envíen diputados a la capital: 
Apartado X: que los referidos SS. despachen sin perdida de tiempo ordenes circulares a los Xefes de lo interior y demas a quienes corresponde, encargandoles muy estrechamente baxo de responsabilidad, hagan que los respectivos Cabildos de cada uno convoquen por medio de esquelas a la parte principal y mas sana del vecindario, para que formando un congreso de solos los que en aquella forma hubiesen sido llamados elijan sus representantes y estos hayan de reunirse á la mayor brevedad en esta Capital.

La Junta envió una circular el 27 de mayo solicitando la elección de los diputados: 
Asimismo importa que V. quede entendido que los diputados han de irse incorporando en esta junta, conforme y por el orden de su llegada á la capital, para que así se hagan de la parte de confianza pública que conviene al mejor servicio del rey y gobierno de los pueblos, imponiéndose con cuanta anticipación conviene á la formación de la general de los graves asuntos que tocan al gobierno. Por lo mismo, se habrá de acelerar el envío de diputados, entendiendo deber ser uno por cada ciudad ó villa de las provincias, considerando que la ambición de los extranjeros puede excitarse á aprovechar la dilación en la reunion para defraudar á Su Majestad los legítimos derechos que se trata de preservar. 

Intenciones revolucionarias 

Artículo principal: Máscara de Fernando VII 

La Revolución de Mayo fingió lealtad al rey español Fernando VII. 

Aunque el gobierno surgido el 25 de mayo se pronunciaba fiel al rey español depuesto Fernando VII, los historiadores coinciden en que dicha lealtad era simplemente una maniobra política. La Primera Junta no juró fidelidad al Consejo de Regencia de España e Indias, un organismo de la Monarquía Española aún en funcionamiento, y en 1810 la posibilidad de que Napoleón Bonaparte fuera derrotado y Fernando VII volviera al trono (lo cual ocurrió finalmente el 11 de diciembre de 1813 con la firma del Tratado de Valençay) aún parecía remota e inverosímil. El propósito del engaño consistía en ganar tiempo para fortalecer la posición de la causa patriótica, evitando las reacciones que habría motivado una revolución aduciendo que aún se respetaba la autoridad monárquica y que no se había realizado revolución alguna. La maniobra es conocida como la "Máscara de Fernando VII" y fue mantenida por la Primera Junta, la Junta Grande, el primer, segundo y Tercer Triunvirato y los directores supremos, hasta la declaración de independencia de 1816. 

Cornelio Saavedra habló privadamente del tema con Juan José Viamonte en una carta del 27 de junio de 1811. Dicha carta fue rescatada con posterioridad. 
...las Cortes extranjeras y muy particularmente la de Inglaterra, nada exigen, más que llevemos adelante el nombre de Fernando y el odio a Napoleón; en estos ejes consiste el que no sea (Inglaterra) nuestra enemiga declarada... la Corte de Inglaterra... no se considera obligada... a sostener una parte de la monarquía española contra la otra... a condición que reconozcan su soberano legítimo... luego, si nosotros no reconociésemos a Fernando, tendría la Inglaterra derecho... a sostener a nuestros contrarios... y nos declararía la guerra... En medio de estas poderosas consideraciones quiere el... ciudadano Zamudio se grite: ¡Independencia! ¡Independencia! ¿Qué (se) pierde en que de palabra y por escrito digamos: ¡Fernando! ¡Fernando!

Para Gran Bretaña el cambio era favorable, ya que facilitaba el comercio con las ciudades de la zona sin que éste se viera obstaculizado por el monopolio del mismo que España mantenía con sus colonias. Sin embargo, Gran Bretaña priorizaba la guerra en Europa contra Francia, aliada a los sectores del poder español que aún no habían sido sometidos, y no podía aparecer apoyando a los movimientos independentistas americanos ni permitir que la atención militar de España se dividiera en dos frentes diferentes. En consecuencia presionaron para que las manifestaciones independentistas no se hicieran explícitas. Dicha presión fue ejercida por Lord Strangford, embajador de Inglaterra en la corte de Río de Janeiro, que manifestó su apoyo a la Junta pero lo condicionó "...siempre que la conducta de esa Capital sea consecuente y se conserve a nombre del Sr. Dn. Fernando VII y de sus legítimos sucesores". 

Cabe señalar que los grupos que apoyaron o llevaron adelante la revolución no eran completamente homogéneos en sus propósitos, y varios tenían intereses dispares entre sí. Los criollos progresistas y los jóvenes, representados en la junta por Moreno, Castelli, Belgrano o Paso, aspiraban a realizar una profunda reforma política, económica y social. Por otro lado, los militares y burócratas, cuyos criterios eran llevados adelante por Saavedra, sólo pretendían una renovación de cargos: aspiraban a desplazar a los españoles del ejercicio exclusivo del poder, pero heredando sus privilegios y atribuciones. Los comerciantes y hacendados subordinaban la cuestión política a las decisiones económicas, especialmente las referidas a la apertura o no del comercio con los ingleses. Finalmente, algunos grupos barajaron posibilidades de reemplazar a la autoridad del Consejo de Regencia por la de Carlota Joaquina de Borbón o por la corona británica, pero tales proyectos tuvieron escasa repercusión. 

Estos grupos trabajaron juntos para el fin común de expulsar a Cisneros del poder, pero al conformarse la Primera Junta comenzaron a manifestar sus diferencias internas. 

En la revolución no intervinieron factores religiosos: todas las corrientes revolucionarias y realistas coincidían en su apoyo a la religión católica. Aún así, la mayor parte de los dirigentes eclesiásticos se oponían a la revolución. En el Alto Perú los realistas y las autoridades religiosas procuraron equiparar a los revolucionarios con herejes, pero los dirigentes revolucionarios siempre impulsaron políticas conciliatorias en los aspectos religiosos. Los curas y frailes, en cambio, estaban divididos geográficamente: los de las provincias "de abajo" eran leales a la Revolución, mientras que los del Alto Perú prefirieron continuar leales a la monarquía. 


Acontecimientos posteriores 

Primera Junta 

Ni el consejo de Regencia, ni los miembros de la Real Audiencia ni la población española proveniente de Europa creyeron la premisa de la lealtad al rey Fernando VII, y no aceptaron de buen grado la nueva situación. Los miembros de la Audiencia no quisieron tomar juramento a los miembros de la Primera Junta, y al hacerlo lo hicieron con manifestaciones de desprecio. El 15 de junio los miembros de la Real Audiencia juraron fidelidad en secreto al Consejo de Regencia y enviaron circulares a las ciudades del interior, llamando a desoír al nuevo gobierno. Para detener sus maniobras la Junta convocó a todos los miembros de la audiencia, al obispo Lué y Riega y al antiguo virrey Cisneros, y con el argumento de que sus vidas corrían peligro fueron embarcados en el buque británico Dart. Su capitán Marcos Brigut recibió instrucciones de Larrea de no detenerse en ningún puerto americano y de trasladar a todos los embarcados a las Islas Canarias. Tras la exitosa deportación de los grupos mencionados se nombró una nueva Audiencia, compuesta íntegramente por criollos leales a la revolución. 

Con la excepción de Córdoba, las ciudades que hoy forman parte de la Argentina respaldaron a la Primera Junta. El Alto Perú no se pronunciaba en forma abierta, debido a los desenlaces de las revoluciones en Chuquisaca y La Paz de poco antes. El Paraguay estaba indeciso. En la Banda Oriental se mantenía un fuerte bastión realista, así como en Chile. 


Mariano Moreno, uno de los integrantes más notorios de la Primera Junta. 

Santiago de Liniers encabezó una contrarrevolución en Córdoba, contra la cual se dirigió el primer movimiento militar del gobierno patrio. Montevideo estaba mejor preparada para resistir un ataque de Buenos Aires, y la Cordillera de los Andes establecía una efectiva barrera natural entre los revolucionarios y Chile, por lo que no hubo enfrentamientos militares con Chile hasta la realización del Cruce de los Andes por José de San Martín y el Ejército de Los Andes algunos años después. Cabe señalar que, a pesar del alzamiento de Liniers y su prestigio como héroe de las Invasiones Inglesas, la población cordobesa en general respaldaba a la revolución, lo cual llevaba a que el poder de su ejército se viera minado por deserciones y sabotajes.

El alzamiento contrarrevolucionario de Liniers fue rápidamente sofocado por las fuerzas comandadas por Francisco Ortiz de Ocampo. Sin embargo, una vez capturados Ocampo se negó a fusilar a Liniers ya que había peleado junto a él en las Invasiones Inglesas, por lo que la ejecución fue realizada por Castelli. 

Luego de sofocar dicha rebelión se procedió a enviar expediciones militares a las diversas ciudades del interior, reclamando apoyo para la Primera Junta. Se reclamó el servicio militar a casi todas familias, tanto pobres como ricas, ante lo cual la mayor parte de las familias patricias decidían enviar a sus esclavos al ejército en lugar de a sus hijos. Esta es una de las razones de la disminución de la población negra en Argentina. 

Consecuencias 

De acuerdo al historiador Félix Luna en su libro Breve historia de los argentinos, una de las consecuencias más importantes de la Revolución de Mayo en la sociedad que dejaba de ser un virreinato fue el cambio de paradigma con el cual se consideraba la relación entre el pueblo y los gobernantes. Hasta aquel entonces, primaba la concepción del bien común: si bien se respetaba completamente la autoridad monárquica, si se consideraba que una orden proveniente de la corona de España era perjudicial para el bien común de la población local, se la cumplía a medias o se la ignoraba. Esto era un procedimiento habitual. Con la revolución, el concepto del bien común dio paso al de la soberanía popular, impulsado por personas como Moreno, Castelli o Monteagudo, que sostenía que en ausencia de las autoridades legítimas el pueblo tenía derecho a designar a sus propios gobernantes. Con el tiempo, la soberanía popular daría paso a la regla de la mayoría, que plantea que es la mayoría de la población la que determina, al menos en teoría, al gobierno en ejercicio. Esta maduración de las ideas fue lenta y progresiva, y llevó muchas décadas hasta cristalizarse de una manera electoral, pero fue lo que llevó finalmente a la adopción del sistema republicano como forma de gobierno de Argentina. 

Otra consecuencia, también según el mencionado historiador, fue la disgregación de los territorios que correspondían al Virreinato del Río de la Plata en varios territorios diferentes. La mayor parte de las ciudades que lo componían tenían poblaciones, producciones, mentalidades, contextos e intereses diferentes entre sí. Estos pueblos se mantenían unidos gracias a la autoridad del gobierno español; al desaparecer ésta, las poblaciones de Montevideo, Paraguay y el Alto Perú comenzaron a distanciarse de Buenos Aires. La escasa duración del Virreinato del Río de la Plata, de apenas 38 años, no logró que se forjara un sentimiento patriótico que las ligara como una unidad común. Juan Bautista Alberdi también considera a la Revolución de Mayo una de las primeras manifestaciones de las disputas de poder entre la ciudad de Buenos Aires y las del interior, uno de los ejes alrededor del cual giraron las guerras civiles argentinas. Alberdi escribió en sus Escritos póstumos lo siguiente: 
La revolución de Mayo de 1810, hecha por Buenos Aires, que debió tener por objeto único la independencia de la República Argentina respecto de España, tuvo además el de emancipar a la provincia de Buenos Aires de la Nación Argentina, o más bien el de imponer la autoridad de su provincia a la nación emancipada de España. Ese día cesó el poder español y se instaló el de Buenos Aires sobre las provincias argentinas. 

Análisis historiográfico 
La primera escuela notable de interpretación historiográfica de la historia de Argentina fue la fundada por Bartolomé Mitre. Mitre consideraba a la Revolución de Mayo una expresión icónica del igualitarismo político, el conflicto entre las libertades modernas y la opresión representada por la monarquía española, y el intento de establecer una organización nacional sobre principios constitucionales en contraposición al liderazgo de los caudillos. 

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