lunes, 20 de abril de 2009

DEFENDERSE A LOS TIROS




Hallan proyectiles que habría disparado Capristo al resistir
Tres balas calibre 38 fueron halladas en casas situadas frente al lugar donde cayó asesinado el transportista, lo que abona la hipótesis de que la víctima resistió a tiros el robo de su auto. En tanto, el juez a cargo de la causa dijo que el menor no saldrá en libertad

La seguridad es un bien universal, cuyo valor como todas las cosas intangibles, resulta menospreciado cuando se dispone y solo adquiere valores inconmensurables cuando se pierde.
La sustentabilidad de la seguridad, pasa por cuatro pilares fundamentales; La Justicia, los servicios de Seguridad, Policía, Prefectura y Gendarmería, el servicio Penitenciario y la Población.
La integración y el equilibrio que deben mantener estos cuatro fundamentos están basados en la mutua confianza.
Hoy en la Argentina, no existe seguridad.
Y las razones son muchas. No se puede confiar en quienes deben reinsertar en la sociedad a los que delinquieron cuando les permiten salir a los reclusos para que cometan un hecho delictivo y vuelvan a la seguridad de la cárcel a repartir el botín con sus propios custodios. La Justicia que en la mayoría de los casos atados a una legislación garantista provee de mayores derechos a los delincuentes que a los ciudadanos decentes, permite la salida de delincuentes con hasta 36 años de condena o permite que causas lleguen a la prescripción sin condena firme. Resulta fácil a los abogados cómplices de estos delincuentes seguir apelando para mantener a sus defendidos sin condena firme y que corran los plazos hasta que pueda salir libre por no haberse realizado un juicio dentro de los dos años de prisión...
La delincuencia adquiere día a día nuevas metodologías y ante este panorama suman a la impunidad que les brinda la sociedad dosis mayores de ferocidad. Mientras el tejido social, se va descomponiendo por esta falta de credibilidad en los que deben recurrir en su auxilio, los representantes enajenados en el saqueo de los despojos que quedan del erario público acumulan más y más.
La población ha perdido su geografía, existen santuarios donde la delincuencia gobierna y dicta sus propias leyes, “Ciudad Oculta”, “La Carlos Gardel” o “Fuerte Apache” son algunos de los nombres de los muchos que comprenden nuestra economía enajenada.
Corredores delictivos permiten la huida fácil o el transito de mercadería. La organización informal del delito ha creado un verdadero organigrama funcional. El departamento de logística, provee el aguantadero. El departamento de comercialización por medio de los clubes de trueque facilita la reducción de lo robado. La logística está asegurada con la provisión del armamento que se necesite. Hoy en cualquier asentamiento se puede adquirir o hasta alquilar el arma que se desee. Y la inteligencia esta provista por verdaderos ejércitos de menores que mendigando en estaciones y barrios proveen la información a los mayores sobre los posibles blancos del delito a cambio de un pomo de pegamento de contacto con el cual iniciar el camino a la adicción de drogas más duras. Solo es cuestión de esperar a crecer un poco más para que les permitan los mayores participar en hechos más complejos.
La minoridad les garantiza la excarcelación inmediata y entonces no les importa cargar con todo el paquete del delito.
Esta situación es ampliamente conocida por la población que, cansada de esperar una solución que no llega por parte del estado, esta empezando a armarse para intentar defenderse de criminales cada vez más despiadados.
Como agravante la gran mayoría desconoce absolutamente todo sobre su uso y como están las cosas en estos tiempos, es casi seguro que en algún momento intenten utilizarlas.

Si los ciudadanos no entienden que deben prevenirse del delito con los métodos que tenga a su alcance, poniéndose a resguardo en vez de enfrentarlo, se generalizará el uso de las armas, corriendo el riesgo que la violencia se instale aún mas en esta sociedad, pasando entonces a ser un problema muchísimo mayor que los actos delictivos que se deseen impedir.

La generalización de la violencia esta poniendo de manifiesto una crisis social, que debiera convocar a una minuciosa reflexión por parte de ciudadanía toda, ya que en un breve plazo excederán los métodos preventivos, disuasivos y ejecutivos de nuestras fuerzas de seguridad.

La prevención es una forma de defensa propia sensata..



Andrés Penachino

No hay comentarios: