sábado, 3 de julio de 2010

HOMENAJE A LOS POLICIAS CAIDOS EN EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER

Publica: Andres Penachino




Al igual que en todo el país en Bell Ville se realizó ayer 2 de Julio, un sencillo pero emotivo acto, por la memoria de los hombres de la Policia Federal Argentina caídos en el cumplimento de su deber.
Vale recordar que en la fecha se recuerda: “A raíz de un hecho sangriento ocurrido un 2 de julio de la década del 70 en dependencias de la entonces Seguridad Federal, razón por la cual se la instituyo como Día del Caído en Cumplimento del Deber.


Historia 2 de julio de 1976


Del Hecho:


El responsable del atentado explosivo fue un ex agente de policía que no había entregado su chapa, introdujo al comedor de la superintendencia, un bolso con explosivos, sin despertar sospecha. Estaba enrolado en montoneros y para esta operación dependía de Rodolfo Walsh, conocido idiologo terrorista subversivo.
El 3 de junio de 1977 se informo oficialmente que el ex agente José M. Salgado responsable de colocar los explosivos fue abatido.


CONSECUENCIAS:


Mueren en el atentado: Srta. Josefina Cepeda, Of. Ay. Alejandro Castro, Cabo Ernesto A. Suani, Cabo Primero Carlos Shand, Sargento Juan Paulik, Sargento Rafael Muñoz, Sargento Bernardo R. Tapia, Supernumerario David E. Di Nuncio, Of. Inspector David Ron, Suboficial Auxiliar José H. Carvasco, Sargento María E. Pérez Couto, Sargento (R) Romualdo Rodríguez, Sargento Bernardo Zapi, Agente José R. Iacovello, Agente Juan C. Blanco, Agente Alicia E. Lunati, Agente Ernesto A. Martinzo, Cabo Genaro B. Rodríguez, Sargento Adolfo Chiariano, Cabo Elba H. Gazpio, Cabo Vicente Iore.
Posteriormente y a consecuencias de las heridas recibidas en el atentado, fallecen: Supernumerario Ramon Arias (7 de julio), Sargento Marta Olga Pérez de Bravo (9 de julio), Oficial Ayudante Héctor A Castro (11 de julio)


Testimonio de un ex Comisario Federal, en carta a un amigo

Estimado Oskar:
Durante el periodo que estuvo el Coronel Dotti como jefe de la ex Coordinación Federal, Ron prestaba servicios en la secretaria respectiva, año l968/69 aproximadamente cuando a mí me destinan a ese Organismo y como estoy en el mismo piso lo conozco en esas circunstancias.


El Coronel Dotti hace efectuar un total remodelamiento del casino que se encuentra en la planta baja, dándose las circunstancias que Ron estaba próximo a pedir el retiro y Dotti le ofrece el manejo del lugar. Pasa el tiempo y a mí me destinan internamente a la guardia de seguridad del edificio en plena época subversiva, en el horario de mañana que culminaba a las 14 horas.


Una semana antes de la bomba el Crio Mayor Marcotte que era el 2do. de la Superintendencia de Seguridad Federal, nombre que reemplazo a Coordinación Federal, me destina a una dependencia externa del Organismo mediante un memo de estilo Todos los días almorzaba en el casino después de las 13 horas con un grupo de personas que lo hacíamos habitualmente.


El día del atentado cerca del mediodía me llama una de esas personas para invitarme a concurrir al almuerzo ya que por mi alejamiento había dejado de frecuentar. A las 13.20 aproximadamente estaba esperando que abriera el semáforo de Moreno y la avenida 9 de Julio cuando escucho una explosión muy fuerte pero no determino el lugar. Instantes después cuando me aproximo al edificio de Seguridad Federal, distan unas tres cuadras de donde yo estaba, me doy cuenta de lo sucedido. A partir de ese momento es indescriptible todo lo que se puede narrar al respecto. Lo primero que pregunto es por el personal de la guardia con los cuales fuimos compañeros de trabajo durante algunos años y me entero que el Sargento Domínguez, hoy fallecido, fue la única victima de ese grupo de gente al cual la explosión le destrozo una pierna que nunca mas pudo recuperarla totalmente quedando rengo de por vida.


Después me introduje en el casino.


El horror de los gritos y lamentos de la gente afectada eran desgarradores.


El lugar estaba sin luz y solamente se veía por las linternas del personal de rescate. Recuerdo que me impresiono el ruido de las cañerías de agua que se habían roto y se escuchaba el ruido del liquido que caía sobre las victimas empeorando mas la situación. La persona que me llamo para almorzar falleció al igual que Ron que como todos los días y más a la hora del almuerzo se encontraba en su interior. Luego me dirigí al Churruca repitiéndose escenas devastadoras entre los heridos y familiares que preguntaban y querían saber sobre los mismos.


Sabemos sobre el autor material del atentado que desgraciadamente era personal policial, desconozco sobre quien dio la orden para el atentado pero el que fue debe sentirse orgulloso del éxito logrado, y debe ser un ferviente defensor de los derechos humanos los cuales se defienden de esa manera.


Reconozcamos que son los ganadores de la guerra y dueños de la democracia, habiéndose enquistado en el poder publico y medios de difusión que les permiten revindicar su lucha y sus sacrificios, solamente estos horribles personajes tienen victimas en sus familias y creo que todavía tienen cuerda para rato, ya que a nuestro pueblo y peor aun las generaciones que se fueron formando en las escuelas primarias y secundarias principalmente, le han inculcado durante estos 20 años de democracia que podemos hacer lo que queramos gracias a sus sacrificios por la patria y que las Instituciones Militares y de Seguridad se deben repudiar se deben repudiar ya que fueron sus enemigos del pasado y presente.


Esto creo que dio como resultado la decadencia moral de un pueblo y por consiguiente de un país, que además sus funcionarios e intelectuales transmitieron al mundo toda la basura que pudieron, hecho que se repite en la historia de parte de los que se sienten ganadores, en este caso de la inmoralidad en que fue puesta la Argentina por sus dirigentes, seudos salvadores.


MIGUEL A. BAYER
Comisario (R) P.F.A.