domingo, 4 de septiembre de 2011

PRECURSORES QUIMICOS ESENCIALES PARA FABRICACION DE COCAINA


PUBLICA; ANDRES PENACHINO

Los precursores químicos, básicos para las “cocinas" son esenciales para trasformar la llamada “pasta base” en cocaína ya lista para el consumo.

Los precursores incluyen a una decena de productos químicos (entre ellos éter, permanganato de potasio o ácido sulfúrico) que pueden ser usados en el proceso de refinación que convierte a la pasta base, una sustancia amarillenta, en la cocaína lista para el consumo .
En la Argentina, hay más de 8.000 empresas (desde químicas a farmacéuticas o pinturerías) autorizadas por la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) para comercializar estos químicos legalmente. “Hacer pasar esos productos al mercado negro es, sin dudas, un negocio sumamente rentable. En el mercado legal una botella de éter cuesta 6 dólares Estadounidenses, mientras que en el ilegal los narcos pagan, por el mismo producto, hasta 55 dólares USA ”, explicó una fuente de esa Secretaría.
Según su calidad, estos químicos se dividen entre los de uso industrial y los de uso para análisis. “Estos últimos, más refinados, son los que aparecen en las “cocinas” de cocaína”, explicó la misma fuente.
Históricamente, los desvíos de precursores se han hecho a través de pinturerías, curtiembres o ferreterías truchas. En ese sentido, la investigación sobre Mendelson es particular. Las compras de los químicos que aparecieron luego en varias “cocinas” fueron hechas abiertamente por su empresa , Química del Este.
En los registros de la Sedronar, esta firma aparecía como el último eslabón del recorrido de los lotes secuestrados a los narcos. “En seis meses pasaron por esa firma, y por otra que está siendo investigada, unos 400 litros de químicos rumbo al mercado negro”, señalaron las fuentes.
Aunque los certificados de precursores tienen medidas de seguridad similares a las de otros documentos públicos, “la realidad comercial es que, por cuestiones de tiempo y logística, no siempre se controlan bien . Suelen mandarse por fax, fotocopiados o escaneados, lo que permite adulterarlos”, explicaron desde la Secretaría a cargo del control de estos químicos.
“El sistema no está pensado para prevenir el delito tanto como para descubrir quién lo comete. Las empresas están obligadas a presentar un informe trimestral sobre las ventas que hicieron en ese período y es recién ahí cuando pueden saltar las irregularidades”, dijeron las fuentes.