lunes, 31 de octubre de 2011

SE CELEBRO EL DIA DE LA POLICIA DE SAN LUIS


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Tenemos una de las mejores policías del país; personalmente creo que es la mejor Policía de la República Argentina, porque se anticipa al futuro y tiene una enorme vocación de servicio”, dijo el gobernador de la Provincia , Dr. Alberto Rodríguez Saá, en ocasión de presidir el acto central por el 153° Aniversario de la Creación de la Policía de la Provincia.
 
El acto se celebró este lunes a las 11:00 en el patio de armas de la Jefatura Central , sita en San Luis capital, donde el primer mandatario fue recibido por el jefe y el subjefe de la institución, comisarios generales Héctor Andrés Rivas y Oscar Calderón. Además se hallaban presentes la jefa del Gabinete Provincial, Lic. Gladys Bailac de Follari; la ministra de Seguridad, Dra. Berta Arenas; el coordinador ministerial de Seguridad, Dr. Diego González; el ministro de Gobierno, Justicia y Culto, Dr. Eduardo Mones Ruiz; representantes del Ejército Argentino, de la Fuerza Aérea , de la Policía Federal , invitados especiales, público en general y familiares y amigos de los integrantes de la Policía de San Luis.

Los maestros de ceremonia dieron inicio al acto con palabras alusivas y la lectura de parte del decreto con el que el gobernador Justo Daract dispuso la creación de la Policía de la Provincia , tras lo cual se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, bajo la música de la banda policial, dirigida por el oficial Emilio José Fasullo. Seguidamente, el comisario Roberto Poggio Moyano presentó al gobernador la formación de la Agrupación 31 de Octubre. Inmediatamente después se brindó un minuto de silencio en honor a los efectivos muertos en cumplimiento del deber, tras lo cual se procedió al descubrimiento de una fotografía del auxiliar Pablo Godoy, fallecido en un accidente de tránsito mientras cumplía sus funciones. Para tal homenaje, el gobernador Rodríguez Saá acompañó a la madre del joven efectivo, Nélida Muñoz, y a su cónyuge, la también auxiliar María Alejandra Villegas. Este acto se desarrolló en el hall del edificio policial, donde el primer mandatario pasó algunos minutos contemplando los retratos de los funcionarios que allí son recordados. El auxiliar Godoy fue ascendido post mortem al grado de sargento ayudante.
Por su parte, el presbítero policial, padre Pedro Erasso, impartió la bendición religiosa, para seguidamente realizarse la entrega de plaquetas recordatorias a policías que pasan a situación de retiro, como también premios de la institución y de empresas del medio a la labor desempeñada por diversos policías.
Luego usó de la palabra el comisario general Calderón, quien realzó la importancia de la vocación en la labor policial y la voluntad de trabajo y entrega que debe tener un efectivo. Asimismo agradeció la enseñanza y confianza brindada por el comisario Rivas, y la permanente entrega de quienes componen la institución.
 
Finalmente, el gobernador de la Provincia cerró la ceremonia dirigiéndose a los presentes, brindando un breve repaso histórico sobre la Policía de la Provincia : “En la época colonial San Luis estaba muy lejos de otras poblaciones, por lo que se enfrentaba a una situación de aislamiento geográfico. Por entonces la Provincia ofició como una suerte de cárcel abierta a la que eran enviadas personalidades que por razones políticas debían ser custodiados por una policía que prácticamente estaba en formación. No obstante muchas de esas personalidades vivían sin custodia y hasta en casas de familias, caso el caso de Juan Martín de Pueyrredón, que llegó a ser presidente de la Nación , cuando por entonces dicho cargo era el de director Supremo. El 23 de febrero de 1819 ocurrió un hecho muy importante, ya que se hallaban prisioneros en San Luis generales y principales oficiales realistas que habían participado en las batallas de Maipú y de Chacabuco, quienes se levantan en armas y quieren tomar la ciudad y tomar prisionero al gobernador, el teniente Dupuy. Con mucha heroicidad aquellos primeros policías logran mitigar la rebelión y sale triunfante la ciudad; fue un hecho muy destacado pues hasta vino a San Luis el propio general José de San Martín a ver qué había pasado. Por ello San Luis es considerada una ciudad heroica, por la defensa de las instituciones, del gobernador y de sus ciudadanos, y por ello reivindicamos a nuestro máximo héroe, Juan Pascual Pringles, que por esa época apenas era un joven de 24 años. De ahí que hoy tengamos una Policía con enormes antecedentes“.
 
En otra parte de su discurso, el gobernador puntano resaltó que “el espíritu de cuerpo solamente debe existir en los momentos de riesgo, para actuar en conjunto y en equipo, pero después no es espíritu de cuerpo el que nos debe guiar, sino la institución. Un policía debe ser una persona que abrace el conocimiento y un muy buen padre de familia, por eso destacamos actos lindos, por eso le rendimos homenaje a nuestros muertos, por eso reconocemos la lucha y el empeño de nuestro jefe de Policía, el comisario Rivas. El otro problema que suele suceder es cuando hay internas, porque qué dolor que provoca, y si en realidad veneramos el espíritu de cuerpo y al sistema de jerarquías, nunca puede haber internas”.

domingo, 30 de octubre de 2011

A 42 AÑOS DE LA FUNDACION DE LA BASE MARAMBIO DE LA ANTARTIDA ARGENTINA

PUBLICA: SOLDADO INSTRUIDO DE RESERVA: PENACHINO ANDRES

Epopeya de trascendencia Nacional, Histórica y Geopolítica protagonizada por Argentinos, que viviendo en pequeñas carpas, en una zona extremadamente inhóspita, contando solo con picos, palas y trabajando con esfuerzo, garra y coraje, abrieron un surco de tierra en el Desierto Blanco para permitir operar aviones de gran porte con tren de aterrizaje convencional, es decir con ruedas.

A partir de entonces se abrieron rutas en sentido transpolar, la Antártida es un pedazo más de nuestra Patria, allí viven familias, nacen Argentinos y se continúa esa obra, con el mismo esfuerzo y sacrificio que pusieron siempre nuestros Antárticos.

El Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, junto con sus similares de todas las provincias del país, incluyeron en sus Calendarios Escolares la fecha 29-OCT-1969 para ser conmemorada en todos los niveles y modalidades de la Enseñanza Oficial y Privada.

DOTACIÓN ANTÁRTICA 1968/69 (Invernada 1969)
Integrantes de la "Patrulla Soberanía"
fundadora de la Base Aérea Vicecomodoro Marambio

ERAN LOS ENTONCES

Teniente Oscar José POSE ORTÍZ de ROZAS

Teniente Francisco Florencio MENSI

Teniente Mario Víctor LICCIARDELLO

Primer Teniente (EC) Américo Osvaldo AUAD

Suboficial Mayor Arturo Rafael GIMÉNEZ

Suboficial Principal Ramón Alberto VELÁZQUEZ

Suboficial Principal Aníbal César Clementino KLOCKER

Suboficial Ayudante Castor Eustaquio AYALA

Sargento Ayudante (EA) Lucas Feliciano SORIA

Suboficial Auxiliar Juan Carlos LUJÁN

Suboficial Auxiliar Omar Juan AIMARETTI

Cabo Principal Alberto Oscar GALLARDO

Cabo Principal Hugo Adolfo FERRARI

Cabo Primero Luis Facundo FIORAMONTI

Cabo Primero José Luis CORTELEZZI

Cabo Primero Daniel Enrique TIMO

Cabo Primero Adolfo SISSOY

Cabo Primero José Oscar MEDINA

Cabo Primero Miguel Ángel MIGNANI

Cabo Primero Waldo Salvador GARCÍA

Cabo Primero Carlos Alberto SCHENONE

Se desempeñaba como comandante del Grupo Aéreo de Tareas Antárticas (GATA) el entonces Vicecomodoro Mario Luis Olezza.



jueves, 27 de octubre de 2011

LA VIOLENCIA DELICTIVA, ¿SE HAN ROTO LOS CODIGOS?

publica: Andrés Penachino
Hemos abordado en entrada anterior, el tema de la violencia colectiva. Siguiendo nuestra propia cronología sobre el tema, hoy desarrollaremos brevísimamente la violencia delictiva: 

En todas sus manifestaciones,la violencia delictiva, desde el simple arrebato de un celular, el robo de la cartera a una anciana, o un asalto a un domicilio, la delincuencia ejecuta su accionar con una violencia totalmente desmedida. 
Y este es un tema que hoy mas preocupa a la sociedad toda, pues cada ves es mas frecuente la culminación del episodio con la muerte de la victima.

Hace mas de unos seis años escribíamos una nota sobre el tema que hoy nos ocupa, cuyo titulo fue ¿estamos en guerra?. 
Hoy preguntamos ¿se han roto los códigos?

Sin dudas ya no existen códigos, ni los escritos para preservar a la sociedad, ni aquellos que todos respetaban por ser ancestrales y dignos de confianza.
Alguien, en algún momento saco los pies del  plato, y encima rompió el plato. 

Esos códigos que nacen de lo mas profundo de nuestro sentido de supervivencia, que nos hacían respetar el no hagas a otros lo que no quieres que te hagan.

Para el delincuente, el sentido de la vida ha sido reemplazado por el culto de la muerte.

Ya no importa la vida ajena, menos la propia. 
Aquellos uniformados que en algún momento han tenido la enorme desgracia de enfrentarse cara a cara y “arma” en mano con la delincuencia, "y ha podido contarla", suponemos que todos deben haber recibido las dos mismas manifestaciones por parte de los cacos en el medio del enfrentamiento, la primera: “matame, me haces un favor!, cuando los tantos ya no estaban del lado del caco, y lo peor, y que va mas enserio, fue escucharles gritar en el medio de la refriega. !Ya estoy jugado!, !No pierdo nada! !O me matas o te mato!.

Este tipo de sucesos acontecen cada ves mas frecuentemente porque, para la mayoría de los delincuentes la vida es algo sin importancia por eso les da lo mismo matar que morir.

Pero cuando la suerte esta del lado del caco, hacen sufrir a la víctima por puro placer. Buscan los medios mas horribles que encuentran a la mano para causar dolor.

No es la cultura tumbera del sufrimiento carcelario, ni las “malas” que pudieron pasar allí dentro.
Es cierto que una requisa en busca de armas tumberas dentro de una penitenciaria, no es un juego de rayuela, ni una estadía en un solitario es algo aconsejable para el reuma.

El verdadero sufrimiento de una paliza, aun propinada por los propios internos, es la impotencia de no poder defenderse y el saber que no hay ayuda posible. Y las razones siempre existen así sea por el solo hecho de haber violado la tenue línea del código tumbero.

La mayoría de los delincuentes “pesados” que hoy pululan en nuestra sociedad, probaron el rigor de la disciplina carcelaria hasta convertirse en dóciles internos que evitaban a toda costa el castigo.
Pero, contar historias truculentas al entorno, de cómo se la “bancaron”, crea prestigio. 


En sus nuevas fechorías, sin dudas agregan una cuota de sadismo que le dará mayor “brillo” a su faena. Y por supuesto más respeto entre los perejiles que no se animaran a discutir nada. A obedecer con premura y a facilitar cualquier cosa.

Un ejemplo reciente es el caso en que torturaron a la victima del robo con una plancha caliente.

Y la premisa es; “hay que demostrar todo el sadismo que se pueda para mantener el prestigio”. No basta con la anulación de la defensa por la supremacía de la fuerza. Hay que doblegar a la victima, reducirla a servidumbre, bardearla en el argot carcelario.

Y si se cruza la “gorra” negociar con los de los derechos humanos para sacarla barata.
Hoy una toma de rehenes, es la consecuencia de no haber podido escapar del lugar del hecho. 
Ello no agravara en nada el hecho principal, solo bastara pedir que venga el juez o el fiscal, una cámara de TV que ya saben no se podrá negociar, la llegada de un familiar directo para buscar al abogado amigo, mientras esperan que los provean de pizza y gaseosas, para discutir (con la panza llena) un par de horas con el negociador de turno.
Ninguno de los secuestradores le teme a los franco tiradores que aseguran el lugar, saben que no tienen orden de tirar.

Se puede recordar una toma de rehenes reciente, en la que los secuestradores aparecieron todos juntos en el balcón del departamento mientras discutían a los gritos con el negociador. En ese episodio “todo salio bien”. No hubo muertos ni heridos, total, los traumas que arrastren las victimas no se notan.









Fuente: Apuntes del Profesor Hugo Díaz, Presidente de la ONG Programa Comunidades Seguras.
Notas varias, 1ras Jornadas sobre violencia organizadas por la Policía Federal Argentina

miércoles, 26 de octubre de 2011

ACTOS VIOLENTOS


Violencia social

Decíamos hace dos días, en nuestra primer aproximación al tema violencia, que podríamos distinguir dos maneras de presentar la violencia social:

1)           Actos violentos en desbordes, individuales o colectivos, y por alguna falencia o incapacidad de la expresión organizada se produce un hecho de violencia (“manifestaciones” publicas, eventos deportivos, recitales, etc.).

2)           La violencia delictiva: En todas sus manifestaciones,, desde el simple arrebato de un celular, el robo de la cartea a una anciana, o un asalto a un domicilio, la delincuencia ejecuta su accionar con una violencia totalmente desmedida. Y este es un tema que preocupa a la sociedad toda, pues cada ves es mas frecuente la culminación del episodio con la muerte de la victima.

1) Respecto al punto actos violentos, detendremos nuestra mirada en las manifestaciones violentas y sobre ellas diremos que; los ciudadanos se movilizan por razones diversas y se agrupan según sus intereses sectoriales. 
Pero, como veremos en diversos ejemplos, los movimientos de masas, suelen deteriorase y dispersarse rápidamente, cuando carecen de conducción o de una ideología aglutinante.
Se entiende por manifestación el agrupamiento de numerosas personas en la vía pública con un objetivo y un mensaje más o menos definido.
Estas demostraciones del poder popular pueden ser espontáneas ante determinados hechos de injusticia o excepcionales, como también pueden ser cuidadosamente planeadas y organizadas con fecha, horario y mucho tiempo de anticipación. En todos los casos, la manifestación pública busca hacer llegar un mensaje específico a un destinatario especifico.

Historia reciente

Aquí quisiéramos recordar y poner de ejemplo como acto paradigmático y que dio pie a otras manifestaciones violentas, el tan sonado Cordobazo, un importante movimiento de protesta ocurrido en Argentina en mayo de 1969, en la ciudad de Cordoba, una de las ciudades industriales más importantes del país. 
Su consecuencia más inmediata fue la caída del gobierno del General Ongania, y a la postre, el regreso del peronismo proscrito durante 18 años al poder.
En aquellos días, el clima político y social generado por las determinaciones del gobierno fue agravándose paulatinamente, surgiendo en forma creciente actos de protesta y huelgas en todo el país. 
Los hechos previos que derivaron en el Cordobazo comenzaron los primeros días del mes de mayo de 1969, y fueron una sucesión de huelgas y asambleas sindicales organizadas por diversas corrientes gremiales y agrupaciones políticas cordobesas (no siempre coincidentes en sus objetivos y metodologías), los cuales fueron duramente reprimidos por orden de las autoridades militares provinciales y nacionales del gobierno dictatorial.
Dichos movimientos obreros estuvieron más o menos organizados y consensuados, y a ellos se unieron luego espontáneamente la casi totalidad de las agrupaciones estudiantiles y corrientes políticas de izquierda de la ciudad y sus suburbios, conjuntamente con un sinnúmero de marchas vecinales y protestas callejeras ciudadanas de todo tipo que confluyeron desde los barrios periféricos e industriales hacia el centro de la ciudad y chocaron en violentos enfrentamientos con las fuerzas policiales que se vieron desbordadas y ampliamente superadas por la creciente irritación popular contra el régimen dictatorial imperante. 
A las 12:30 del 29 de mayo se produce la primera víctima fatal entre los integrantes de las columnas populares, hecho que provocó una reacción en cadena. 
Con incontenible furia los manifestantes se adueñaron de la ciudad, levantando muros de contención (barricadas) contra la policía, que debió replegarse a sus cuarteles dejando la ciudad en manos de los trabajadores, estudiantes y vecinos enardecidos. 
El Cordobazo fue un punto de inflexión en la historia política argentina de las últimas décadas. Tuvo un efecto multiplicador de manifestaciones violentas contra los gobiernos que sucedieron a la gestión del General Ongania.

Otro ejemplo de manifestación violenta no sin tinte político, fue el caso de la muerte de dos jóvenes en situación dudosa donde, unos dos mil vecinos de la ciudad bonaerense de Baradero, 150 kilómetros al noreste de la Capital Federal, causaron hoy serios incidentes en distintos puntos al destrozar edificios públicos, entre ellos la sede comunal, luego de un confuso episodio tras el cual murieron dos adolescentes.
 Los vecinos se movilizaron hasta la Municipalidad de Baradero y prendieron fuego el vehículo utilizado por los inspectores y después emprendieron contra el edifico, que quedó destrozado.
  Luego, los manifestantes se trasladaron hasta la casa del padre de uno de los inspectores y también la prendieron fuego, para después dirigirse a una vivienda desde donde transmite una FM local, que también fue destrozada.
Los incidentes se prolongaron durante varias horas, la fuerza policial de la comuna se vio desbordada por la magnitud que tuvo el descontrol popular y recién por la tarde se pudo normalizar la situación con el arribo de refuerzos de efectivos de Infantería y Gendarmería provenientes de distritos aledaños.

MOVIMIENTO PIQUETERO, CACEROLAZO Y EL DERROCAMIENTO DE DE LA RÚA

Sin duda la manifestación que mas repercusión tuvo en lo que va de este siglo en Argentina, fue, el fenómeno social identificado en Argentina popularmente como “cacerolazo”, y el "movimiento piquetero" son los que mayor atención por parte de las fuerzas del orden han merecido  y los que más hechos violentos han tenido que soportar.
Como expusieramos al principio de este punto, los movimientos de masas, suelen deteriorase y dispersarse rápidamente, cuando carecen de conducción y en el caso de los Cacerolazos de una ideología aglutinante.
Pero las masas aprenden rápidamente, y bastaría un mínimo de dirección para transformar una manifestación de origen pacífico, en un enfrentamiento luctuoso.

En los hechos anteriores al derrocamiento del ex presidente De La Rúa, la espontaneidad de los primeros movimientos aún en abierto desafío al estado de sitio impuesto, no pregonaban ni alentaban ningún tipo de desmanes. Sin embargo, se produjeron: desbordes, saqueos y enfrentamientos, con una muy incipiente organización.

Los impulsores y ejecutores de estos acontecimientos fueron pequeños grupos, sin demasiada experiencia, ni capacidad militar, que, remedando viejos movimientos, nostálgicos de “hazañas” de sus mayores, trató de emular algún tipo de rebelión urbana.
Juntamente con este grupo hubo otros movimientos mucho más silenciosos y que no deseaban ser visibles.

Fueron bandas de delincuentes no muy organizadas, que utilizando las masas como cortinas de ocultamiento, aprovecharon el momento de la movilización para pasar en el anonimato de la multitud, cometer ilícitos y huir.

En ese momento, la espontaneidad del movimiento, lo extemporáneo de la citación al mismo, exigió una capacidad de respuesta muy alta por parte de los encargados de mantener el orden.
Hasta aquí la historia.

Pero cual podria ser la hipótesis de conflicto en relacion a este punto, que nos lleve a un análisis de la seguridad interior?

En términos militares, es sabido que el factor sorpresa, puede definir un episodio bélico.
Y esta situación se puede deber, a acciones distractivas o a desplazamientos de las fuerzas oponentes a posiciones equivocadas.
Las fuerzas de seguridad, Policía, Gendarmería y Prefectura, se ven dedicadas a tareas no muy específicas por razones que no vienen al tema, que es aprovechado por bandas criminales organizadas para su actuación delictiva, al degradarse la presión policial que es utilizada para otros menesteres y alejada de sus funciones preventivas y de investigación.

El cuidado de objetivos y resguardo de personas por parte de personal de Gendarmería y Prefectura fuera de sus ámbitos naturales en subsidio de la Policía también contribuye al relajamiento de la prevención en sus areas originales de influencia.

Cuando en la aldea global se plantean problemas de terrorismo internacional, capaz de asestar golpes a miles de kilómetros de distancia del lugar de origen del primitivo conflicto. Cuando las comunicaciones permiten generar redes en el ámbito mundial, y los fondos necesarios son trasladados electrónicamente de un lado al otro del mundo. Cuando la división entre seguridad interior y defensa nacional, pasa por un hilo de interpretación semántica, resulta difícil distinguir cuando un conflicto es generado por una justa causa domestica. O se crea una situación contenciosa, para facilitar otros planes ajenos a la motivación explicitada.

Cualquiera sea la razón, dado el conflicto, organizaciones supra nacionales, tales como cárteles internacionales de narcotraficantes, u organizaciones terroristas aprovechan el estado de confusión y dispersión de esfuerzos preventivos, para acrecentar sus bases, consolidar sus redes, establecer nuevos contactos, trasladar ingentes cantidades de dinero, ingresar o trasladar drogas, armas o personas.

En el aspecto domestico, la delincuencia trata de mimetizarse en estas manifestaciones populares, para actuar delictivamente, ampliar sus santuarios, generar nuevos corredores y trasladar a lugares más seguros a aquellos que por razones obvias eran buscados por la policía, ocupada en otras tareas.

En las zonas conflictivas, son acumuladas nuevas armas, producto de sustracciones, saqueos o arrebatamiento a personal policial.

En suma, son cuatro los componentes del contendor, ante un hipotético conflicto localizado como el que hoy nos ocupa.

1.-
El vehículo, vector necesario para el accionar de los otros tres. Masas ingentes, carentes de fundamentos ideológicos, dirección, de organización espontánea, con motivaciones justas e imposible de desmantelar en el corto tiempo, que requeriría soluciones económicas y sociales no siempre de aplicación inmediata.

2.- Organizaciones terroristas internacionales, sin raíces nacionales, que responden a estrategias globales, que no participan del movimiento, sino que aprovechan las condiciones sociales y de dispersión de las fuerzas de seguridad para acrecentar sus redes.

3.- Los carteles de narcotraficantes, que tampoco participan de estos movimientos y que al igual que el anterior, pueden moverse con libertad, ante el traslado de efectivos ocupados en el posible desborde social.

4.- Delincuentes domésticos, tambien aprovechan los tiempos y proximidades de las manifestaciones, para ejecutar acciones delictivas, sabiendo que muy dificilmente puedan ser sorprendidos por las fuerzas de seguridad, pues estan abocadas a la contencion de las masas.

Autor: Andrés Penachino

Fuentes: Material de la Biblioteca del Programa Comunidades Seguras 


LAS SEIS REGLAS QUE UN DELINCUENTE NO DEBE DESCUIDAR


AUTOR: ANDRES PENACHINO

Sin olvidarnos que la delincuencia es: cíclica, dinámica, y que quienes ejecutan delitos no siempre son los mismos, que cada año se suman nuevos delincuentes, que muchos que hoy están en prisión organizan y monitorean los hechos delictivos que cometen sus secuaces en libertad, hay condiciones comunes que acompañan su accionar.
Algunas de ellas, nunca dejan de estar presentes en cada hecho pues son casi las reglas generales para que cualquier actividad delictiva tenga éxito, y, aunque parezca mentira esta actividad también tiene muchos puntos de coincidencia en lo que a organización refiere para lograr hacer rentable cualquier emprendimiento comercial……. 
Solo que en una actividad comercial legítima cambian algunas palabras Ej., inteligencia por estudio de mercado, aguantadero por local comercial, armas por maquinaria, etc.

Reglas generales

1) El área importante en superficie a operar, allí se deben localizar una cantidad de blancos potenciales donde se puedan obtener mejores botines y estén ubicados en un área que permitan ejecutar una determinada cantidad de hechos en simultaneo.
Esto sugiere que el delincuente no circunscribe su accionar a un solo sector, menos de reducida superficie, dado que, la repetición de hechos en una misma zona y sobre blancos que presentan las mismas características, favorecerá la determinación por partes de las fuerzas de seguridad de la modalidad delictiva, por consiguiente la asignación de efectivos que, por su concentración, permitirán el efectivo control de la zona y mejores posibilidades de respuesta ante un hecho concreto dentro del radio custodiado.

2) Un aguantadero o refugio con características propicias para ocultarse, ocultar el / los botines, y eventualmente poder comercializarlos. Este lugar debe poseer ciertas características que pasan por: la casi imposible identificación por las fuerzas del orden del refugio o aguantadero porque posee las mismas características edilicias y cantidad y calidad de edificaciones en el mismo lugar.
En tal sentido, en algunos asentamientos urbanos tipo villas miseria, los pasillos que conducen a las viviendas ubicadas en el centro o interior del complejo, han sido techados de modo de dificultar la visión desde el aire, aun desde helicópteros volando a escasa altura.

3) Apoyo de la vecindad. Si bien, no todos los residentes de los barrios donde se establecen los aguantaderos  “no” están de acuerdo con quienes allí se alojan, su posición es pasiva, al punto que muy difícilmente se atrevan a denunciar a delincuentes, o su identidad, menos la ubicación del aguantadero.
Al resto de la población local se la persuade o intimida con serias represalias, para que, si no coopera, que no moleste. 

“Cuando la policía llego, los aldeanos permanecieron mudos como tumbas. Todos ellos sabían que la policía solo estaba de paso, mientras que los cuatro o cinco matones que buscaban vivían permanentemente en la aldea”. Este párrafo prestado sintetiza perfectamente este fenómeno.

Jóvenes que ingresan a las filas del delito

Es mas, generalmente entre los más jóvenes del barrio, los marginales ganan adeptos, especialmente aquellos que por diversos motivos comienzan a ver al delito como una salida rápida a sus problemas económicos. Estos jóvenes comienzan con una tímida colaboración, quizás como vigías fuera y dentro del asentamiento. Especialmente, donde se vende droga a estos soldados casi voluntarios se los provee de teléfonos celulares para advertir la presencia de cualquier persona o vehiculo extraño al lugar. Otros alertan con silbidos que se repiten dentro del asentamiento, que también alertan sobre alguna presencia peligrosa, entre otras. La seguridad electronica tambien se hace presente, se han encontrado timbres perfectamente disimulados que suenan a cientos de metros en las entrañas del asentamiento, accionados por estos verdaderos pequeños vigias..

Estos soldados, muchas veces terminan siendo reclutados por delincuentes para tareas mas pesadas.

Quienes son de armas tomar son, o eran (ley mediante), “utilizados” por mayores para cometer delitos, los que ya no manipulan / manipulaban, las armas en los asaltos, esa es tarea de los menores. Porque además de manejarlas correctamente, pueden ejecutar cualquier tipo de acción sin mayores reparos y sin ningún tipo de remordimiento, aun actos de extrema violencia.

En algunos casos, “pueden trabajar” por la comida o por una parte ínfima del botín, y, en no pocas veces puede significar la única posibilidad de supervivencia.

Es de público conocimiento que, personas mayores, llevan a diferentes barrios a adolescentes que, con la excusa de vender elementos de limpieza, ingresan a la casa de incautos y hurtan lo que pueden. Se encuentran en una esquina predeterminada, cargan los elementos sustraídos en el vehiculo que los transporta (combis) y lo reducen en el barrio donde residen. Nunca ejecutan sus acciones en un mismo barrio, de modo que es muy difícil encontrarlos nuevamente.
Otros son trasladados por mayores de un partido a otro para ejecutar delitos de alta peligrosidad como: asaltos a mano armada, o intrusión a viviendas con fines de robo, etc.

Aquellos que han crecido en un medio agresivo llegan a considerarlo como un modo permanente de vida. Los que han perdido a sus seres queridos en hechos violentos, o los que cuentan con familiares allegados que protagonizan hechos delictivos, con un adecuado entrenamiento pueden convertirse en prefectos criminales.

4) Facilidad para el abastecimiento. De todos los elementos necesarios, vehículos, armas, medios de comunicación, etc. que, si no se encuentran en el lugar por problemas “logísticos”, la red de organizaciones satélites pueden abastecerlos Just in Time y a veces puerta a puerta. En esta red, están involucrados desde los que alquilan armas o las venden, los que roban autos a pedido (movilidad adecuada), otros que los esconden y esperan para entregarlos minutos antes de cometer algún hecho determinado; el dueño del aguantadero que cobra la noche como si fuera un Spa 5 estrellas, las prostitutas que los distraen, hasta médicos que atienden urgencias en quirófanos perfectamente instalados. Todo esto tiene un costo “altísimo” que muchas veces no concuerda con lo generado por los botines. Las deudas en este ámbito se pagan con la vida o con la cárcel.

5) Red de inteligencia: Nunca mejor el dicho “el conocimiento nos hará libres” El hampón tiene más claro este concepto que nosotros. Conocer es indispensable.
Las características integrales de un objetivo, las necesidades y debilidades de un sujeto predeterminado (marcado), las formas y medios que poseen las fuerzas de seguridad del lugar para reprimir su accionar, etc., etc.
En una operación compleja, inclusive se infiltra a individuos con el objeto de conocer “por dentro” y minuciosamente el objetivo. Léase desde un seudo operario, hasta una amante. Estamos hablando de delincuentes organizados.

Como expusiéramos en párrafos anteriores, las ahora denominadas: mulas, cabezas de piedra, aquellos delincuentes de poca monta, utilizan la red de inteligencia de los chicos de la calle que marcan casas de jubilados, lugares con poca custodia, kioscos donde atienden personas mayores, mujeres, etc. Estos pequeños espías generalmente son remunerados con unos pocos pesos o con drogas.
Si bien, este último estamento delictivo otrora se llevaba los laureles en lo que a violencia y ferocidad con que se ejecutaba, ahora también las bandas organizadas ejecutan acciones cada vez mas violentas llegando muchas veces a asesinar a sus victimas. Primero matamos, después robamos. Esto se da especialmente contra Policías.

6) Un reducidor: Necesita tener alguien que compre el producto de lo robado a un precio negociado con anterioridad o bien negociado en el momento, en el caso de robos al boleo. Este personaje es importante pues, es el abastecedor inmediato de efectivo para satisfacer las necesidades mas básicas del delincuente, dado que, los gastos son grandes y, como dijéramos en párrafos anteriores no es cuestión de dejar debiendo. Eso se paga con la muerte o con la cárcel.

Así vemos que toda fisura que exhibe la sociedad en su propia seguridad sea esta publica o privada, individual o colectiva es explotada por unos u otros para su propio beneficio. 
Lo triste de esto es que si las contramedidas para detener estas acciones no son efectivas menos aun eficaces, estas organizaciones adquirirán cada vez más robustez experiencia y consistencia.
Toda acción puede ser contrarrestada con elementos necesarios y actos eficaces en los que no debe faltar:

Esfuerzo mancomunado entre la policía y la población. Para ello la población debe ser los ojos y los oídos de su policía, la policía el brazo armado de la población, ningún rol debe ser distinto a este.

Andrés Penachino
Argentina