lunes, 24 de octubre de 2011

¿LA INSEGURIDAD, ES ESENCIALMENTE UN ESTADO PSICOLOGICO?



                       AUTOR: ANDRES PENACHINO



La seguridad es un bien cultural que se adquiere como consecuencia de un orden jurídico adecuado, y en un marco de convivencia y equidad. 


Como tal, alcanzarlo es un logro político y la responsabilidad principal recae en el Estado
Definiremos a la seguridad, como aquel sistema cuyo fin primordial es la defensa y el resguardo de los derechos y libertades individuales y colectivas, así como todos los bienes culturales, producto del desarrollo de la personalidad humana, en forma irrestricta y en el marco que garantiza la constitución.

Todo grupo social necesita conformar un sistema de seguridad que le permita aspirar a operar dentro de un marco de seguridad adecuado, en todos sus niveles conteniendo: las personas, las actividades, la información, la infraestructura y sus bienes.

Al decir esto, debemos entender que determinado grupo social necesita sentirse seguro dentro de su medio.

La complejidad de cada grupo social, es producto de una numerosa cantidad de variables que se manifiestan con diversos niveles de incidencia. Esto genera sensibles diferencias muy difíciles de captar en su totalidad y se hace razonable sostener que cada uno de ellos es único. Por eso también el sistema de seguridad es único.

Para formular una política de estado en cualquier área de la responsabilidad pública, es indispensable que se trate de un asunto sobre el que exista tal sensibilidad y conciencia, que el grueso de la sociedad reclame una respuesta contundente. La inseguridad empieza siendo un fenómeno subjetivo, particular, que se alimenta de percepciones, las cuales a su vez son modeladas por la conducta del ser inseguro. 

Eventualmente, logra modificaciones objetivas en nuestro entorno: las calles se vuelven sucias y desiertas, mientras que el ciudadano, cumplidor de las leyes y puntual pagador de sus impuestos, va haciendo de su residencia una prisión.

La inseguridad es esencialmente un estado psicológico. Se nutre de vivencias propias y ajenas, en las que el hecho inesperado, la expectativa frustrada y la desconfianza son elementos en común. Hay muchas categorías de inseguridad, pero en nuestra sociedad la que más afecta va asociada al auge delictivo..

Sin necesidad de hacer grandes encuestas, es posible determinar en que lugares el ciudadano se siente inseguro.  Como cree que lo pueden asaltar, va tendiendo barreras en su entorno, se atrinchera en su propio hábitat, crea fortalezas y barreras para acceder a su propio entorno.  Rejas, muros elevados, candados, cercos eléctricos, mallas de ciclón o de espiral, tecnologías de vigilancia perimetral, casetas y escoltas se transforman en elementos usuales del paisaje citadino.
Por lo tanto, y aunque se trata de un estado psicológico, la inseguridad tiene consecuencias objetivas tangibles. 
La prolongación en el tiempo del estado de inseguridad representa una amenaza para la estabilidad de las instituciones y los gobiernos, especialmente, los gobiernos locales, los que por la proximidad con los ciudadanos deben llevar la carga de los reclamos por mayor seguridad.
La convivencia va desplazando progresivamente a los antisociales, o los integra.  William Bratton, el famoso comisionado policial, reconoció alguna vez que esto solo es posible mediante un esfuerzo combinado entre los agentes y los vecinos.  El tiempo apremia.......

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