sábado, 3 de diciembre de 2011

EL PROCESO DE PRODUCCION / FABRICACION DE ESTUPEFACIENTES (PARTE 1)



PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Los procesos de; producción/fabricación/adulteración de estupefacientes, a excepción de la marihuana, exigen la utilización de precursores o sustancias químicas para su procesamiento, lo que suele realizarse en distintas etapas. 
De acuerdo con la función que cumplen estas sustancias, se pueden clasificar como acidificantes, alcalinizantes, solventes, basificantes, oxidantes o agentes acetilantes.

En el caso de las denominadas drogas de síntesis, el principio activo debe ser sintetizado químicamente a partir de otras sustancias (primera etapa), para luego ser cristalizado en una segunda instancia.  

En el caso de la fabricación de las denominadas drogas de origen natural, se toma como ejemplo la fabricación de estupefacientes derivados de la hoja de coca, cuyo principio activo es el alcaloide metil benzoil ecgonina o cocaína. 

Con carácter previo a los procesos de extracción de la cocaína se deben cosechar las hojas de la planta y realizar su secado. Recordamos que la cocaína es un alcaloide que se encuentra en las hojas del arbusto de coca (eritroxilon cocae) cultivado principalmente en Bolivia, Perú y Colombia. 

Considerando que la hoja de la planta de coca contiene varios alcaloides diferentes, ceras y aceites, estos deben ser separados mediante distintos procedimientos químicos para la extracción de la cocaína. 

Generalmente, se identifican tres fases diferentes en este proceso en las que se logra un diferente subproducto que contiene el ingrediente activo y distintas sustancias o contaminantes que lo hacen identificable. Estas etapas suelen ser: 

1. Extracción de la cocaína y demás alcaloides de las hojas de coca, lo 
que da la pasta de coca. 

2. Purificación de la pasta de coca en cocaína base. 

3 Conversión de la cocaína base en clorhidrato de cocaína. 

Si bien estas etapas pueden realizarse en el mismo centro de procesamiento, esto no siempre es así, pudiéndose realizar en diferentes instalaciones. 

En este sentido, el Observatorio de Drogas de Colombia señala la importancia de identificar distintas áreas que pueden no encontrarse en el mismo establecimiento pero que constituyen un mismo complejo para la fabricación de los estupefacientes que, en muchas ocasiones, complementan al área de refinamiento (tales como las de almacenamiento de materia prima, sustancias químicas e insumos no químicos, de destilación para el reciclaje de solventes o de secado de los productos).  

En general, las operaciones para elaborar subproductos derivados de la hoja de 
coca requieren un equipamiento e infraestructura sencilla. A continuación, se describen los procedimientos que se emplean comúnmente en la elaboración de 
estupefacientes que contienen cocaína. 

La pasta de coca es el subproducto de la fase inicial del proceso de purificación de la cocaína, en el que de la hoja de coca se extraen los alcaloides.  

El procedimiento para llevar a cabo esta primera etapa, se realiza tras el secado de las hojas de coca, que se machacan y se humedecen con una solución alcalina, mezcla de agua caliente con óxido de calcio (cal viva) para que la cocaína y otros alcaloides sean insolubles en agua. En algunas ocasiones, se suelen utilizar otros alcalinizantes como los carbonatos de sodio, potasio y calcio; el hidróxido de sodio (soda cáustica) o el hidróxido de amonio (agua amoniacal). 

También se han conocido públicamente casos en donde se ha utilizado hojas de 
coca húmedas sin secar. 

Posteriormente, se maceran las hojas en un solvente orgánico, como el kerosene o la gasolina, que disuelve la cocaína y la separa de las hojas y del agua. 

Al extracto del solvente se le añade ácido sulfúrico diluido convirtiendo la cocaína y otros alcaloides en sulfatos y separándolos de las ceras y grasas de la hoja. Otros acidificantes que se pueden utilizar en este proceso son los ácidos clorhídrico, nítrico o fosfórico. 

A esta solución se le agrega amoníaco o carbonato de sodio, para permitir separar la cocaína y los otros alcaloides como bases libres, de los líquidos por medio de la filtración. En esta operación, se elabora la “pasta” o “sulfato” de coca. Esta pasta contiene todavía otros alcaloides, así como un alto porcentaje de residuos y pigmentos orgánicos. 

La purificación de la pasta de coca en cocaína base, es decir, como sustancia separada de otros alcaloides presentes en la hoja de coca, se realiza disolviéndola en una solución ácida que permite que la cocaína y los demás alcaloides sean solubles en el agua. Posteriormente, se agrega un oxidante, preferentemente permanganato de potasio (aunque puede ser reemplazado por agua oxigenada) que convierte en insolubles los otros alcaloides. De este modo, por filtración se separa la solución líquida que contiene la cocaína. 


Agregando a esta solución, amoniaco u otras sustancias alcalinas, se separan las impurezas. Esta reacción hace que la cocaína sea insoluble al agua y, por medio del filtrado y posterior secado se elabore la cocaína base o pasta base de cocaína purificada. 

Los desechos de esta fase (que contienen cantidades variables de alcaloides y residuos de sustancias químicas utilizadas en la purificación de la cocaína) también suelen ser consumidos mediante el fumado. Algunos de estos subproductos son el “bazuco”, la “merla” y ciertas presentaciones de lo que comúnmente se denomina “paco”, aunque en el caso de este último no puede hablarse de una única composición, existiendo casos en donde se detecta la presencia de clorhidrato de cocaína y otros en el que no se hallan rastros del alcaloide cocaína. 

En esta tercera etapa, a la cocaína base se la disuelve en éter o acetona y se filtra para eliminar las impurezas. Posteriormente, se le agrega una solución de ácido clorhídrico mezclado con algún solvente orgánico soluble en el agua (acetona, éter etílico, metiletilcetona y tolueno). Esta operación permite que la cocaína se convierta en clorhidrato de cocaína (insoluble en la solución líquida) permitiendo la cristalización mediante la precipitación, el filtrado y el secado. El producto final de esta fase es el clorhidrato de cocaína, que puede alcanzar niveles de pureza del alcaloide superiores al 90%.  

Si bien en esta etapa se pueden utilizar otros solventes orgánicos como el benceno, el acetato de etilo, el hexano, el cloruro de metileno, el cloroformo, el alcohol isopropílico y la metil-isobutil-cetona, estos alterarían la pureza o el rendimiento del producto final. 

Por último, se debe señalar que los estupefacientes pueden ser adulterados con la finalidad de lograr mayores beneficios mediante su comercialización. Entre las sustancias que pueden alterar la pureza de las drogas ilícitas pueden hallarse sustancias como la cafeína, manitol, azúcares reductores, talco, analgésicos, anestésicos y otros psicofármacos. 

En el caso de la fabricación de las denominadas drogas de síntesis, el principio activo debe ser sintetizado químicamente a partir de otras sustancias, para luego ser cristalizado. Generalmente se realiza en dos etapas, sin embargo, una misma sustancia puede ser fabricada por distintos procedimientos y empleando precursores químicos diferentes.  

A diferencia de los estupefacientes de origen natural, que exigen el cultivo y la producción de las materias primas, la fabricación de estas drogas suele llevarse a cabo mediante procedimientos sencillos requiriendo infraestructuras, productos químicos y equipamientos poco complejos y de fácil obtención. Sin embargo, los establecimientos para la elaboración de las denominadas drogas de síntesis pueden variar desde centros de fabricación “caseros” (con instrumental básico y escasa producción final) hasta laboratorios de “escala industrial”.

Fuente: Sedronar de Argentina; biblioteca del Programa Comunidades Seguras

Las Sustancias Químicas y el Tráfico de Estupefacientes”, Héctor H. Bernal Contreras, Dirección Nacional de Estupefacientes, República de Colombia, 2003. 

1 comentario:

eliana dijo...

xq no exterminan con los cultivos de coca????????