martes, 20 de diciembre de 2011

MAFIA CHINA, INVESTIGACIONES COMPLEJAS QUE CASI NUNCA TERMINAN CON EXITO

Publica: Andres Penachino
No existe un grupo de investigación específico que se ocupe del problema.

Ya se ha dicho: la investigación de crímenes –principalmente, extorsiones– dentro de la comunidad china, no es un tarea sencilla. La barrera del idioma, la imposibilidad de infiltrar a los grupos mafiosos (en Argentinano hay policías chinos , así de sencillo) y el pánico de las víctimas a denunciar los pagos que son obligados a hacer a cambio de “protección”, hace que en muy contados casos las generalmente escasísimas denuncias lleguen a transformarse en causas judiciales exitosas, con detenidos y condenados.

A esto se suma la circunstancia más general, pero no menor, de que todo pasa dentro de un mundo percibido como “ajeno” para la mayoría. En el cien por ciento de los ataques atribuidos a la mafia china (cuyo objetivo preferido son los supermercadistas), las víctimas también son chinas. No hay masacres que incluyan a clientes o vecinos de los damnificados.

Los extorsionadores y sicarios nunca se apartan o desvían de su objetivo. Por eso, aunque periódicamente la sociedad se conmueva con el fusilamiento de un comerciante chino que se negó a pagar la cuota de protección (curiosamente fijada en 50.000 dólares desde hace una década), el fenómeno no se percibe como un problema de “inseguridad” general, sino como un “ajuste de cuentas”.

Esa puede ser la razón por la cual –aunque desde hace años los episodios de violencia dentro de la colectividad china son calcados y muy violentos –, las autoridades de Seguridad nunca hayan impulsado la creación de un grupo de investigación específico sobre esta problemática, ni siquiera su centralización. Cada división específica (Homicidios, Defraudaciones y Estafas, comisarías de la zona) investiga, como puede, el caso que le toca . Tampoco las investigaciones judiciales se entrecruzan, aunque existe la firme sospecha de que los grupos detrás de los ataques son los mismos, o tienen conexión entre ellos .

Si bien la mecánica básica de las extorsiones no varió con los años, desde la comunidad china advierten el crecimiento de un nuevo fenómeno: cada vez más las bandas que actúan sobre los supermercados son mixtas (chinos y argentinos).

Esto comenzó a verse el año pasado, cuando hubo una seguidilla de crímenes y aparecieron los primeros killers no orientales que quedaron filmados por las infaltables cámaras de seguridad de los supermercados.

Hoy incluso se asegura que existen bandas locales que disfrazan su verdadero origen : le hacen creer a los comerciantes que obran de parte de la mafia china cuando en realidad estan “mejicaneando” el negocio de las extorsiones.

Pero estas versiones también son interesadas. Porque, pese a la evidencia de la existencia de “cánones” para poder trabajar (so pena de muerte), desde la colectividad siempre se negó la existencia de una mafia como tal.

“Delincuentes sí, tríadas no” , es el latiguillo que se esgrime. Tríadas son mafias.

PorVIRGINIA MESSI de Clarin.com

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