domingo, 11 de diciembre de 2011

OTRO DESGRACIADO RECORD, 23 ASESINATOS MULTIPLES DONDE MURIERON 66 PERSONAS

PUBLICA: ANDRES PENACHINO







Durante el año que termina, en la Argentina hubo un triste récord: 23 asesinatos múltiples en los que murieron 66 personas. En este tipo de crímenes, la cifra es la mayor de los últimos 14 años, lapso en el que se registraron 85 casos con 263 personas asesinadas a balazos o cuchillazos.
Las cifras corresponden a un informe hecho por la Dirección Nacional de Política Criminal y allí se demuestra que de 5 casos registrados en 1995, doce meses después se subió a la cifra de 23.

Técnicamente, en el informe se consideró como homicidio múltiple a aquellos en que una o varias personas matan a un grupo, en un solo hecho y con alevosía.

A diferencia de los asesinos seriales (que en general son psicópatas) los asesinos múltiples elaboran sus acciones en forma premeditada, esconden pistas y pueden convivir sin problemas ocultando sus homicidios. 

Uno de los casos de este tipo que tuvo mayor repercusión fue el del dentista Ricardo Barreda, que mató a escopetazos a su esposa, sus dos hijas y su suegra.

También está la matanza de Pablo Nogués, ocurrida en noviembre del año pasado. Por este hecho José Valdez está acusado de matar a puñaladas y balazos a su hermana (que estaba embarazada de 9 meses), a su cuñado y a sus dos sobrinas. En ambos casos, los motivos fueron los problemas familiares.

Aunque es común pensar que solo en un acto de locura una persona puede terminar con la vida de su propia familia, los especialistas que estudian estos casos aseguran que -salvo las excepciones- no son homicidas, ni perturbados mentales.

"Son personas que actuaron bajo emoción violenta y que difícilmente vuelvan a cometer otro crimen", le dijo a Clarín Mariano Ciafardini, director de Política Criminal, del Ministerio de Justicia.

Con él coincidió el médico forense Osvaldo Raffo, para quien el homicida múltiple, en el momento de cometer su asesinato "está en un estado de inconsciencia patológica emotiva. La acción que desata es el producto delodio contenido durante muchos años, tal vez toda una vida". 

Por esta razón, en la mayoría de los casos existe una relación afectiva entre víctima y victimario. Son familiares, amigos o conocidos. En general, los homicidas múltiples son hombres de entre 25 y 45 años. El marco de la tragedia es un medio socioeconómico bajo.

"Estas son las tendencias", dijo Ciafardini, que prefiere minimizar al deterioro social como un factor determinante en estos delitos. Sin embargo, admite que en los casos consensuados "hay una gran incidencia del aislamiento individual producido por situaciones de marginación". La gran excepción a esta regla es el caso de la familia Barreda.

Las estadísticas de Política Criminal también dicen que en los últimos 10 años hubo un crecimiento de homicidios múltiples. "No solo en nuestro país. Existe un fenómeno universal de incremento en el número de estos casos", dijo Ciafardini.

Problemas familiares

Así, en la Argentina, de un promedio de 3 casos por año entre 1982 y 1991, se pasó a 7 asesinatos múltiples en 1992, 12 al año siguiente, 13 en 1994 y bajó a 5 en 1995. Con los 23 casos de este año, la suma da 85 asesinatos múltiples con 263 víctimas.

Casi todas ellas murieron después de vivir durante años en medio de graves problemas familiares, donde los golpes y los malos tratos eran moneda corriente. 

En cambio, sólo hubieron 3 casos en los que el robo fue la causa principal de estos homicidios. Excepcionalmente, aparecieron los ajustes de cuentas o venganza.

En este rubro, sobresale el caso de la familia Bagnato, en febrero del 94, donde murieron quemados vivos José Bagnato, su esposa, sus dos hijos menores y un amiguito que estaba de visita, cuando un primo de la mujer -Fructuoso Alvarez González, después condenado a prisión perpetua- incendió la casa por venganza.

Pero tal vez el caso más patético -por sus motivaciones- sea el de una mujer, Vilma Ahumada (21), que ahogó a sus tres hijitos menores -de 5, 3 y 1 año- cuando se enteró que su pareja tenía sida. Creyó que ella y su hija más chica (la única que era de ambos) estaban infectadas. Entonces, según dijo a la Policía, decidió matar a sus hijos y suicidarse. Ella sobrevivió.




ALBA PIOTTO DIARIO CLARIN

No hay comentarios: