sábado, 11 de febrero de 2012

TABACO ¿QUIEN SOS?


POR ANDRES PENACHINO
El tabaco es un producto de la agricultura originario de América y procesado a partir de las hojas de varias plantas del género Nicotiana tabacum. Se consume de varias formas, siendo la principal por combustión produciendo humo. Su particular contenido en nicotina la hace muy adictiva. Para algunos autores la nicotina no crea dependencia, como suele afirmarse. 
Se comercializa legalmente en todo el mundo, aunque en muchos países tiene numerosas restricciones de consumo, por sus efectos adversos para la salud pública.
Su composición incluye un alcaloide, la nicotina, que se encuentra en las hojas en proporciones variables (desde menos del 1% hasta el 12%).
El género Nicotiana abarca más de 50 especies clasificadas en cuatro grupos principales: N. tabacumN. petunoidesN. rustica y N. polidiclia. La especie N. tabacum, se puede clasificar en cuatro variedades:havanesisbrasilensisvirgínica y purpúrea, que son el origen de las distintas variedades usadas en la comercialización.

¿Porque se fuma?

Fumar no sólo es "un hábito", también es una drogadicción, ya que el hecho de fumar tabaco cumple con todos los criterios que definen al consumo de una sustancia como tal:

Existencia de tolerancia
Dependencia
Síndrome de abstinencia en ausencia de la misma
Comportamiento compulsivo
El máximo responsable de la dependencia es la nicotina, sustancia con un gran poder de adicción similar al de otras drogas como la heroína o cocaína.

La forma de dependencia que genera el hábito de fumar es:

Dependencia física, provocada directamente por la nicotina y es la responsable del síndrome de abstinencia.
Dependencia psicológica, el hábito de fumar se ha convertido en una compañía en todo tipo de situaciones, después de las comidas, con el café, al hablar por teléfono, etc ..., y parece imposible cambiar esta relación.
Dependencia social, el fumar sigue siendo un acto social, se hace en grupos, en ciertas reuniones de ocio, tras cenas con los amigos, y sobre todo sigue siendo un valor social de rebeldía y de madurez malentendidos.

Porque hay que dejar de fumar

Unas 40.000 personas mueren al año por males vinculados al habito de fumar, entre los que se cuentan unos 6.000 fumadores pasivos (aquellos que aspiran el humo de los fumadores activos).

Distintos tipos de Cáncer provocados por el tabaco

Leucemia nebioide
-Cáncer de laringe
-Cáncer de esófago
-Cáncer de pulmón
-Cáncer de hígado
-Cáncer de riñón y de páncreas
-Cáncer a estomago
-Cáncer de Vejiga / cuello uterino

Afecciones cardiovasculares

-Disminución del flujo sanguíneo cerebral
-Arritmias, taquicardias, infartos, muerte subita.

Al dejar de fumar

Desaparecerá la tos matutina.

Tendrá mas tiempo libre.

Su dentadura volverá a brillar y sus encías dejarán de inflamarse.
Reducirá el riesgo de accidentes.

Mejorará su úlcera gástrica o duodenal si la tiene, y si no, disminuirá la posibilidad de adquirirla.

Podrá tomar anticonceptivos con menos riesgo.
Terminará con la bronquitis crónica, la tos y el catarro crónico.
El aspecto de su cabello mejorará.
Mejorará su fertilidad.
Eliminará el mal aliento.
Mejorará su apetito, sus sentidos del gusto y olfato.
Los alimentos tendrán mejor sabor y aroma.
Mejorará la celulitis.
Mejorará su estado de ánimo.
El acné mejorará sensiblemente, en muchos casos desaparecerá.
No producirá daños fetales.
Crecerá su autoestima.
No contribuirá a enfermar a su pareja, hijos y amigos.
Retrasará la menopausia.
Vivirá mejor y vivirá más.
Ya no tendrá olor a tabaco en cuerpo y ropa.
Su piel conservará la tersura más tiempo.
El tabaco la envejece gradualmente.
Hará felices ha quienes lo quieren, especialmente a su médico.

Cáncer de pulmón: 

Es la principal causa de muerte por cáncer 40 % de los fumadores. Dos tercios de los casos se presentan en hombres.  El dramático incremento del 250% es paralelo al crecimiento del consumo de cigarrillos.  Actualmente las cifras decrecen un poco en hombres y aumentan en el caso de las mujeres (5% por año).  Desde 1987 son más las mujeres que han muerto por cáncer de pulmón que por cáncer de mama.  El riesgo de los dos sexos es directamente proporcional al número de cigarrillos fumados por día y a la duración del hábito.  La cesación del hábito reduce el riesgo en forma significativa.

Cáncer laringeo: 

Es un cáncer que reconoce al tabaquismo como principal agente causal entre el 15 y el 20 % de los fumadores.  El fumador tiene diez veces más riesgo que el "nunca fumador" y este riesgo declinan luego de cuatro años de cesación.  El alcoholismo concomitante es un factor de riesgo independiente y agregado.  El mecanismo de acción es el contacto directo de humo con la laringe, especialmente en las zonas glótica y supraglótica.

Cáncer de la cavidad oral: el tabaco es causante de cánceres de células escamosas (similares a las pulmonares) en lengua, glándulas salivales, cavidad bucal y faringe.  El riesgo se reduce al 50% luego de cinco años de abstinencia y también es potenciado por el consumo de alcohol.

Cáncer esofágico: el 80 % de los casos de cáncer esofágico son atribuibles al tabaquismo.  Esta enfermedad es predominante en hombres y tiene gran variación regional.  También en este caso el riesgo está potenciado por el consumo de alcohol.

Otros tipos de cáncer: el hábito tabáquico contribuye claramente en la generación de cáncer de la vejiga y del riñón en el 15 al 20 % de las muertes por cáncer urinario son atribuibles al tabaco.  Los estudios demuestran que el 20 % de los casos de cáncer pancreático se deben al cigarrillo y el riesgo de padecerlo es en un fumador el doble que en el no fumador.  Los carcinógenos están probablemente vehiculizados por la sangre o la bilis.  La relación con el cáncer de estómago es consistente pero más débil.  Aunque los componentes mayores en el cáncer cervical son los factores sexuales, se ha demostrado un incremento de este tipo de cáncer en mujeres fumadoras.  El cigarrillo es un factor de riesgo independiente para este cáncer.  Estudios recientes han demostrado derivados carcinogenéticos del tabaco en mucus cervical de mujeres fumadoras.  Hay evidencia acumulativa que indica la asociación del tabaquismo con cánceres del sistema hematopoyético, es decir aquel sistema del que depende la producción de los glóbulos rojos y blancos que circulan en la sangre.  El riesgo de leucemia mieloide es el triple en fumadores y el de leucemia linfática el doble.  También ha sido encontrada en los fumadores mayor incidencia de cánceres ano-genitales (ano, pene, vulva) y cáncer hepático, aunque en este último caso puede haber factores de concurrencia con el alcoholismo.

Enfermedad pulmonar

El rol del tabaquismo en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ha sido definitivamente esclarecido.  La EPOC es el daño obstructivo persistente de las vías aéreas.  El primer grado de la EPOC es la bronquitis crónica, que se expresa como tos crónica con o sin esputo que dura dos o más años consecutivos.  El grado mayor es el enfisema, que es el agrandamiento patológico permanente de los espacios aéreos con destrucción de la arquitectura y el funcionamiento pulmonar.  El aire tiene más dificultad para salir que para entrar, lo cual lleva al atrapamiento del mismo y a la destrucción de la estructura fibroelástica pulmonar, con el consecuente deterioro del delicado intercambio gaseoso que ocurre en ese nivel.  Clínicamente, la bronquitis crónica y los diferentes grados de enfisema se suceden en un continuo.  El resultado final es una "fatiga" o dificultad respiratoria que en casos extremos impide higienizarse o defecar.  La EPOC es la quinta causa de muerte en los países desarrollados y el hábito tabáquico es su principal causa.  El 81,5% de la mortalidad por EPOC se debe al tabaquismo.  Mecanismos de acción: en las vías periféricas (vale decir, en la parte interna del bronquio) genera atrofia de la mucosa por inflamación hipertrófica del músculo liso peribronquial y fibrosis.  En los alvéolos lleva a la destrucción de los mismos y de la estructura fibroelástica que los rodea.  Produce, además, un daño severo en la estructura inmunológica del pulmón que impide la defensa del mismo de los agentes externos.  La alteración de la función pulmonar ocurre luego de un período de latencia clínica.  Los síntomas tales como tos, flema, sibilancias y disnea o fatiga están en relación con el número de cigarrillos fumados, pero existe una considerable susceptibilidad individual.  La enfermedad pulmonar obstructiva lleva a grados extremos de incapacidad.  La dificultad respiratoria es agravada por la insuficiencia cardíaca derecha (corazón pulmonar) y predispone a infección respiratoria aguda, neumonía y otras afecciones.

Tabaquismo pasivo, una enfermedad familiar: el hábito tabáquico de los padres influye en la salud de sus hijos desde el período prenatal y a lo largo de toda la infancia.

Antes del nacimiento: el tabaquismo pasivo se da por la vía sanguínea.  La nicotina y otros tóxicos del tabaco atraviesan la barrera placentaria.  Se ha observado que las madres fumadoras tienen un índice más alto de aborto espontáneo y muerte fetal.  Los recién nacidos de madres fumadoras tienen un peso promedio inferior al de los recién nacidos no expuestos (200 a 400 gramos menos).  Cáncer

Luego del nacimiento: el tabaquismo pasivo se da por vía inhalatoria y proviene tanto de la madre como del padre.  Los lactantes son sujetos potenciales de riesgo por tabaco ambiental ya que su aparato respiratorio está en desarrollo y es especialmente susceptible.  Tres grandes estudios han demostrado aumento de la incidencia de enfermedad respiratoria y hospitalizaciones en lactantes de padres que fuman.  El tabaquismo materno está fuertemente asociado a la bronquitis y neumonía del lactante y persiste hasta los 5 años.  Hay estudios que demuestran la asociación existente entre tabaquismo pasivo y aumento de riesgo de cáncer de pulmón en individuos no fumadores.  El riesgo de cáncer de pulmón en esposas de fumadores es 30% mayor que en esposas de no fumadores.

Enfermedad cardiovascular

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte e inhabilitación física en la actualidad.  Es en la mayor parte de los casos debida a una lesión ateroesclerótica.  El desarrollo de la lesión ateroesclerótica está causalmente vinculada a los llamados "factores de riesgo".  Tres de esos factores son más importantes que el resto: la hipertensión arterial, la elevación del colesterol en sangre y el tabaquismo.  La relación del tabaquismo con la enfermedad cardiovascular está bien establecida y documentada.  Este es el responsable del 20% de las muertes cardíacas en individuos de 65 años o más, pero del 45% si la edad es menor a los 65.  Los efectos en mujeres son similares aunque más tardíos, no parece haber un "umbral de seguridad" para ninguna cantidad de cigarrillos, ni para ningún tabaco en especial (baja nicotina o alquitrán, etcétera).  Como se produce el daño cardiovascular

La inhalación de tabaco produce efectos agudos, tales como:

1') Estimulación del sistema simpático que causa aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterias y, por lo tanto, aumento de la demanda miocárdica de oxígeno.

2') El transporte del mismo por la sangre se halla dificultado por el desplazamiento de la hemoglobina por el monóxido de carbono en el glóbulo rojo (monóxido producido por la combustión del tabaco).

3') Vasoconstricción de las arterias coronarías por producción local de prostaglandinas, vasopresina y catecolaminas.  La vasoconstricción es más importante y se vuelve clínicamente ostensible en los vasos con lesiones ateroescleróticas.  Por lo tanto, éste es un segundo y temible efecto del tabaco: alteración de la circulación sanguínea coronaría.

4') Aumento de la actividad plaquetaria con una facilitación del fenómeno trombótico que causa infarto de miocardio o formas severas de angina de pecho

5') Vasoconstricción de los vasos periféricos con el consiguiente aumento de la presión sanguínea y el trabajo cardíaco.

6') Liberación de catecolaminas por la médula adrenal con una rápida producción de arritmias cardíacas graves, algunas causantes de muerte súbita en pacientes coronarios.

7') Reducción de la capacidad de la sangre para disolver sus propios coágulos (fibrinolisis)

8') Modificación del transporte de lipoproteínas con tendencia a aumentar el colesterol sanguíneo.

El tabaquismo tiene efectos patológicos crónicos.  
Pero, además, posee la capacidad de producir fenómenos agudos por aumento de la vasoconstricción coronarla y la agregación plaquetaria (desencadenando espasmos coronarlos y coagulación intraarterial instantánea).  Estos fenómenos producen infarto, angina de pecho o muerte súbita.  Por esta razón, no es posible hacer un pronóstico de vida confiable en los pacientes fumadores, aun cuando sus exámenes de laboratorio o instrumentales sean normales.
Riesgo en los sujetos que abandonan el tabaquismo: ha sido demostrado en dos grandes estudios multicéntricos primero en hombres y luego en mujeres, que luego de la cesación el riesgo cardiovascular se equipara al del que nunca fumó en un lapso promedio entre 2 y 4 años.  El riesgo se reduce de igual manera en todos los grupos de edad.

Enfermedad cerebro-vascular: se debe a una falta de irrigación transitoria o definitiva de una porción de la masa cerebral que causa los conocidos cuadros de hemiplejía, apoplejía, paraplejía, paresias, etc.  La causa de estos cuadros es la ateroesclerosis, estenosis y trombosis de los vasos arteriales que irrigan el cerebro.  Estos vasos (carótidas, arterias cerebrales, etc.) sufren el mismo proceso descrito para las arterias coronarlas.

El riesgo relativo de accidente cardiovascular (ACV) en fumadores es tres veces mayor. Los fumadores de cigarrillos tienen más extensa ateroesclerosis intracraneal con disminución de flujo cerebral.  El flujo aumenta al cesar el hábito.

Enfermedad vascular periférico: el hábito de fumar cigarrillos está muy relacionado con la enfermedad conocida como claudicación intermitente o "enfermedad de las vidrieras", que se caracteriza por el dolor en uno o los dos miembros inferiores al caminar, lo que obliga a detenerse.  El grado extremo de esta enfermedad implica lesiones del pie y gangrena del miembro, que obliga a su amputación.  Esta enfermedad es mediada por la lesión ateroesclerótica de las arterias de los miembros. Es interesante observar que el cigarrillo ejerce un riesgo proporcionalmente más fuerte que en otros sistemas.  Del mismo modo la cesación produce regresión de los síntomas y mejoría de la enfermedad cuando ésta no es terminal.  El pronóstico de la cirugía paliativa de esta enfermedad es mucho mejor si se acompaña de cesación tabáquica.
Hipertensión arterias y tabaquismo: estudios epidemiológicos demuestran que la presión arterias promedio en tabaquistas es mayor que en no tabaquistas.  Se ha demostrado del mismo modo un aumento agudo de la presión arterias luego de fumar un cigarrillo.  Fumar dos cigarrillos produce aumento de presión, frecuencia cardiaca y del ACTH, cortisol, aldosterona y catecolaminas plasmáticas.

Hipertensión arterial y tabaquismo: estudios epidemiológicos demuestran que la presión arterial promedio en tabaquistas es mayor que en no tabaquistas.  Se ha demostrado del mismo modo un aumento agudo de la presión arterial luego de fumar un cigarrillo.  Fumar dos cigarrillos produce aumento de presión, frecuencia cardiaca y del ACTH, cortisol, aldosterona y catecolaminas plasmáticas.

Algunos componentes del cigarrillo

Existen 4.000 agentes químicos en un cigarrillo, y 43 de ellos son muy tóxicos.  Algunos son:
Acetona:utilizado como quita esmalte y también como pegamento.
Amoniaco:se usa como útil de limpieza.
Arsénico:veneno potente.
Benzeno: Disolvente químico, que produce desde ligeras molestias en la vista, dolor de cabeza, anemia, fatiga y hasta cáncer o malformaciones en el feto, pues actúa sobre las células de la sangre, causando aberraciones cromosómicas, disminución de leucocitos, plaquetas y leucemia.
Butano:utilizado para combustible.
Cadmio:la base de ciertos tipos de bacteria.
Monóxido de Carbono: un tóxico muy potente.
Cianuro: uno de los venenos más fuertes.
Cianuro de hidrógeno: el agente de las cámaras de gas.
Polonio 210: un residuo nuclear.

La droga es prohibida porque es mala, no es mala porque es prohibida.

Fuente: www.prevenir.org.ar mismo autor
material del Programa Comunidades Seguras

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