miércoles, 30 de mayo de 2012

¿SU AUTO VIBRA? AQUI EXPONEMOS 5 RAZONES




Por Jorge Blancarte. 

SI bien, como periodistas especializados le prestamos mucha atención a detalles de terminación en los 0km que probamos, muchos usuarios no piensan que después de unos años su auto nuevo puede llegar a tener vibraciones de todo tipo.
Es por ello que a continuación te damos 5 razones por las cuales tu auto vibra:




1. Problemas en el motor
A veces la vibración viene de abajo del capot, esto puede ser porque el propulsor no está recibiendo suficiente aire, combustible o las bujías no están bien.
Entre los síntomas que indican sí este comportamiento proviene del motor están:
-El auto vibra durante la aceleración.
-Se sacude durante un rango específico de velocidad.
-Enciende bien y anda correctamente al principio, pero después empieza a sacudirse.
Estos síntomas indican que necesitás un par de bujías nuevas. En caso de que estén bien, puede ser que los cables de las mismas no estén conectados adecuadamente o tengan algún defecto, por lo que deben ser reemplazados.
Finalmente un filtro de aire sucio o de combustible tapado, también puede ser la causa, por eso es necesario cambiarlos en el intervalo que marca el fabricante.

2. Problemas en las suspensiones

Los autos están llenos de partes rotatorias que se pueden dañar “fácilmente” durante un choque y con ello torcerse, generando una vibración en el auto cuando circula a altas velocidades.
Un problema relacionado es el eje de transmisión encargado de llevar la potencia del motor al eje trasero y ruedas cuando la tracción es posterior. Si esta pieza se encuentra doblada puede generar vibración.
Otra de las partes que pueden producir vibraciones son las juntas homocinéticas –estas piezas son las que se encuentran cubiertas por un acordeón de plástico. Si las mismas están muy desgastadas o dañadas, por la filtración de polvo y suciedad, será necesario cambiarlas.

3. Problemas en los frenos

Si al frenar, el pedal del freno empieza a vibrar, seguramente tenés un problema en los rotores.
Los calipers y pastillas de freno al momento de apretar el disco no pueden agarrarse con "suavidad" de un rotor deteriorado y comienzan a vibrar. Lo mejor en este caso es ver un especialista para que te diga las condiciones de los discos o los tambores.

4. Llantas Inestables

Si la vibración la percibís en el volante lo más lógico de pensar es que tenés un problema de alineación y balanceo en las ruedas. Sin embargo, pueden ser por otras razones.
Una llanta es inestable debido a que los bulones no la están sujetando debidamente al eje motriz. Otra razón es que la llanta esté desviada. Esto significa que su estructura está torcida provocando que su rotación circular no sea perfecta. Los técnicos especialistas utilizan instrumentos de precisión para determinar si realmente está doblada más de media pulgada. Si encuentran este problema, lo corrigen, o reemplazan la llanta por una nueva.
Finalmente otra de las causas de vibraciones pueden ser que las rótulas de dirección; si están muy desgastadas ocasionan que la rueda tenga mucho juego a altas velocidades.
La vibración en las ruedas puede ser ocasionada por muchas razones, lo mejor es acudir con un especialista quien te podrá decir con precisión cuál es el problema.

5. Problemas en las cubiertas

Ligado al punto anterior, un factor de vibración en el  vehículo puede ser también el mal estado de las gomas.
Los problemas relacionados con los neumáticos son muchos, pero aquí te mencionamos los principales:
-Si el auto vibra a ciertas velocidades –se necesita un servicio de balanceo.
-Si el dibujo de la goma está muy gastado – se requiere cambiar el neumático.
-Si la cubierta no se ha deteriorado parejo – es necesario la rotación.
-Los neumáticos ruedan disparejos, fuera de su rotación –se exige cambiarla.
Aunque éstas fueron cinco razones por las cuales tu auto podría vibrar, siempre es importante que si el problema no es visible pidas ayuda a tu mecánico para determinar qué es lo que está pasando.

martes, 29 de mayo de 2012

MATAN A OTRO POLICIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, YA SON 17 LOS UNIFORMADOS ASESINADOS EN LO QUE VA DEL AÑO

Publica: Andres Penachino
 LA PLATA.- Eran las 20.30 cuando el subteniente Saúl Arturo Reyes Muñoz atendió el teléfono del destacamento del balneario La Salada, en la sureña Pedro Luro. La llamada alertaba sobre un supuesto problema generado por un hombre alcoholizado en uno de los muelles de la laguna La Salada, en aquella localidad del partido de Villarino. El uniformado salió de inmediato, pero al llegar al lugar fue emboscado por al menos una persona que lo sorprendió por la espalda.
Cuatro horas más tarde, cerca de la medianoche de anteayer, el cadáver de Reyes Muñoz fue encontrado por un vecino. Tenía dos tiros en la nuca y otros tres en el cuerpo. Le habían robado la pistola reglamentaria y la camioneta Toyota policial en la que había llegado al lugar, contaron a LA NACION los investigadores del caso.
Reyes Muñoz se convirtió en el decimoséptimo policía asesinado en lo que va del año, a un promedio de uno cada casi nueve días: integran esa trágica lista ocho bonaerenses, siete federales y dos metropolitanos. El último caso había sido el del suboficial Eduardo Alberto Salvatierra, que murió anteayer luego de haber sido baleado el viernes pasado cuando prestaba servicio en una comisaría móvil instalada a metros de la llamada villa 18, en la localidad de Billinghurst, partido de San Martín.
Reyes Muñoz tenía 43 años, seis hijos y era el encargado del destacamento del balneario La Salada, cerca de Bahía Blanca, de donde era oriundo. Un compañero de la víctima confió a LA NACION que el subteniente había llegado a ese destino hacía un año, procedente de Bahía Blanca. "Había pedido el traslado porque éste era un lugar tranquilo", dijo, aún conmocionado y sin poder entender qué había pasado.
El subsecretario de Seguridad de Villarino, Darío Bruno, dijo que "Reyes cumplía muy bien sus funciones y permanentemente estaba recorriendo con el patrullero".

ATAQUE POR SORPRESA

Un vocero de la jefatura Departamental de Bahía Blanca contó a La Nacion que Reyes Muñoz presentaba dos orificios de entrada en la región occipital, en la nuca.
"Fue sorprendido y atacado vilmente por la espalda, de hecho, los disparos en la nuca nos hablan de que el efectivo fue cobardemente atacado. En la escena del crimen se encontraron cinco vainas servidas de calibre 9 milímetros y un cartucho de una escopeta calibre 12/70. Este último, en principio, no tendría relación con lo ocurrido, pues presentaba signos de haber sido disparado hacía mucho tiempo, quizás por un cazador", dijo la fuente policial consultada.
Los investigadores intentan dilucidar si Reyes Muñoz fue víctima de una emboscada o simplemente fue sorprendido por un delincuente, ya que el crimen fue cometido instantes después de que recibió la llamada por una supuesta emergencia.
"El subteniente asesinado no tiene ningún antecedente o litigio, tanto en su vida privada como en la fuerza, como para que alguien lo quisiera matar. Incluso se investiga si en verdad no fue asesinado con su propia arma", dijo una fuente de la investigación.

BÚSQUEDA FRENÉTICA

Al no responder a las llamadas de sus compañeros, y como Reyes Muñoz era el único uniformado que tenía el destacamento del balneario La Salada, la policía inició una búsqueda "frenética" para encontrarlo, según la calificaron las fuentes consultadas. De ella también participaron vecinos; precisamente uno de ellos (un policía retirado) encontró el cadáver.
Los investigadores desplegaron un operativo y en la zona, a dos kilómetros del lugar del hecho, fue encontrada la camioneta. "Había sido abandonada en una calle de tierra y los peritos ya levantaron huellas y rastros. Estamos esperando el resultado para poder avanzar en el caso", dijo una fuente del caso.
Entre otras medidas, también se analizan las llamadas recibidas en el teléfono celular corporativo que funciona en el puesto de vigilancia del balneario La Salada.
Investiga el caso la fiscalía descentralizada de Villarino, con auxilio de la policía de Pedro Luro y la Departamental de Bahía Blanca.

ASESINAN A UN PENITENCIARIO EN LAFERRÈRE

Un agente penitenciario identificado como Miguel Angel Suárez fue asesinado de un tiro luego de una pelea con un grupo de jóvenes en la puerta de su casa, situada en Loreto y Tarija, en Laferrère. El hecho ocurrió anteayer, a la madrugada, cuando "los jóvenes comenzaron a pelearse", según contó su cuñada al sitio de noticias Online-911 . Suárez les pidió que se calmaran y entró en su casa. Pero las riñas continuaron y la víctima salió otra vez con su pistola. Un joven lo invitó a pelear a mano limpia y Suárez accedió, pero el otro sacó un arma y le disparó un tiro en el pecho, provocándole la muerte en el acto..

lunes, 28 de mayo de 2012

POR PRIMERA VEZ EN LA HISTORIA DE LA POLICIA FEDERAL HAY DOS COMISARIAS A CARGO DE COMISARIAS


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Siempre quiso ser policía y ahora es la jefa de la comisaría 52a. 

Gladis Cardoso dice que su despacho estará abierto a la comunidad y a sus subalternos. Entró en la historia de la Policía Federal. 

Por primera vez, la centenaria fuerza de seguridad tiene como jefes en comisarías a dos mujeres: Susana Aveni y Gladis Beatriz Cardoso. Después de 33 años de servicio, Cardoso se siente feliz, halagada y comprometida con el desafío que ahora emprende. Tiene 51 años y es madre de dos hijos, una adolescente de 17 años y un joven de 20, y está ahora a cargo de la seccional 52a., con jurisdicción en Villa Lugano.


Nunca soñó con ser modelo, maestra o veterinaria: siempre quiso ser policía. "No podría hacer otra cosa. Es una profesión apasionante", dijo, en una entrevista con LA NACION. Se emocionó hasta las lágrimas cuando habló de su padre, suboficial de la fuerza, ya fallecido. "No sé si él me inculcó la profesión. Sí recuerdo el amor con el que hablaba de la Policía Federal y con el que preparaba su uniforme para ir a trabajar."
Cardoso dijo que los vecinos, sorprendidos inicialmente, se muestran contentos con el hecho de que una mujer esté al frente de la comisaría. Dijo también que su despacho estará abierto tanto a la comunidad como a los policías a su cargo, para prestarles el oído no sólo por temas de la profesión. Además, ya imagina, en un futuro cercano, a una mujer al frente de la Federal.
¿Cómo tomaron los hombres el poder que están asumiendo las mujeres en la fuerza?
-Fui muy bien recibida en este nuevo grupo de trabajo que es la conducción de una dependencia. Siempre me hicieron sentir que formaba parte de él.
-¿Qué medidas pondrá en práctica que le hubiera gustado que hicieran sus jefes cuando usted era una joven oficial?
-Voy a trabajar con la puerta abierta. No sólo para la comunidad, sino también para nuestros policías, porque ellos necesitan que los escuchemos. Son padres, hijos, hermanos y tíos que vienen a trabajar todos los días con los mismos problemas que tiene cualquiera. A veces es necesario sentarnos cinco minutos y escucharlos para saber qué les está pasando fuera de su rol de policías.
-¿Qué piensa que quiere la sociedad de la Policía Federal?
-Protección y prevención. La policía es una barrera de contención entre la gente que respeta la ley y las personas que no cumplen la ley, sin calificativos.
Cardoso llega a la comisaría entre las 7.30 y las 8 y se queda hasta las 20. Ahora, las cosas de la casa las controla por teléfono. "Dejo anotados los quehaceres domésticos. Mis hijos no están mucho en casa porque estudian. Estamos bien complementados y a la noche nos reunimos", explicó.
-¿Se imaginaba alguna vez al mando de una comisaría?
-No, ni en sueños, ni en broma. No era algo que proyectara. Esto es una oportunidad y un reconocimiento.
Cardoso, que aún tiene rango de subcomisaria, contó que el jefe de la Policía Federal, comisario general Enrique Capdevila, le hizo llegar sus felicitaciones y todo su apoyo.
"En la comisaría nunca te aburrís. Vas a comer cuando sentís hambre, porque nunca sabes qué hora es. Es una profesión tan apasionante...", afirmó la oficial jefe.
-¿Cómo recibieron los vecinos la noticia de que la seccional está a cargo de una comisaria?
-Me acerco a los vecinos y me presento y quedan asombradísimos. Se les nota en el saludo la alegría de tener a una mujer como jefe de la comisaría de su barrio.
Cardoso no se reunió aún con la ministra de Seguridad, Nilda Garré, pero afirmó: "Si no estuviera ella, esta historia no se habría escrito".
-¿Estima que alguna vez una mujer llegará a ser jefa de la Policía Federal?
Estamos en igualdad de formación. Las condiciones se están imponiendo ahora. Lo que falta es la trayectoria. No es sólo la jerarquía: faltan la experiencia y el conocimiento.
-¿Le gustaría ver una mujer como jefa de la fuerza?
- Sí. Lo que me gusta es la Policía Federal bien conducida sin distinción de género, conducida con el conocimiento y la preparación que nos dan las escuelas.
Cardoso sostuvo: "No siento que tenga más responsabilidad, siento que tengo más compromiso, sobre todo cuando veo a las mujeres más jóvenes. Quiero que vean que llegamos, que ejercemos la función aplicando todo lo que aprendimos en estos años". La flamante jefa de la seccional 52a. afirma que hace lo que le gustaba y que nunca sintió que iba a trabajar. "Siempre me levanté para ir a hacer lo que me gusta", dijo, con una sonrisa amplia que parece darle la razón.

EN LA SECCIONAL 47A., OTRA MUJER

La otra mujer que llegó a ocupar el cargo de jefa en una comisaría de la Policía Federal es Susana Aveni, que quedó a cargo de la seccional 47a., con jurisdicción en el barrio porteño de Villa Pueyrredón. "Estoy a la altura de las circunstancias. Voy a trabajar y dar lo mejor de mí. No voy a tener inconvenientes. Hasta ahora teníamos un problema de género. Ciertos cargos no eran ocupados por mujeres", había dicho Aveni a La Nacion el año pasado, cuando fue nombrada segunda jefa de la misma comisaría, en los primeros meses de la gestión de la actual ministra de Seguridad, Nilda Garré.
FUENTE: DIARIO LANACION.COM.
F.

viernes, 25 de mayo de 2012

PREVENCION SOCIAL ANTE CATASTROFES


Por Andrés Penachino

Cuando se produce una catástrofe, ésta se puede deber a razones naturales o provocadas por el hombre.
Las catástrofes provocadas por la naturaleza se vienen sucediendo desde la aparición de la especie humana. El Diluvio Universal, Pompeya y Herculano y otras, quedaron plasmados en los sagrados libros como castigos divinos. Hoy, ante el avance de la tecnología, podríamos decir que el castigo divino es el castigo de "los improvisados".

Se nos presentan además otros tipos de catástrofes, las provocadas por el hombre.

La revolución tecnológica desde su comienzo hasta la actualidad, ha dejado una gran cantidad de improntas muy grandes, y hoy vemos sus consecuencias buenas y malas.

Lo cierto es que las catástrofes se han vuelto más complejas conforme al desarrollo logrado, dando paso a las catástrofes sociales y/o tecnológicas, y a la asociación errónea de las mismas con los meteoros naturales.

Esto nos dice a las claras que la civilización tiene un costo. Y es innegable que la previsión puede limitar los alcances de un hecho fortuito. No se puede, en modo alguno, justificar los daños ocasionados, más allá de los admisibles e imposibles de evitar a la fatalidad.

Si existen los medios adecuados dispuestos como medidas pre-emergentes, y se utilizan en el momento oportuno, se puede acotar el daño a lo mínimo imprevisible.

Aún en la devastación que provoca una guerra, con la organización ante emergencias se pueden mitigar sus efectos. Un claro ejemplo fueron los equipos de observadores voluntarios ingleses de incendios durante la Segunda Guerra Mundial.

Corría el 12 de octubre de 1940 en la Inglaterra devastada por las toneladas de bombas descargadas por la aviación alemana. El retiro de Neville Chamberlain, forzado por su  grave enfermedad, condujo en Inglaterra un importante cambio en los Ministerios. No obstante, durante la gestión de Chamberlain se había organizado en su gabinete un Comité de Defensa Civil. Este comité se reunía regularmente todas las mañanas para estudiar la situación, que variaba cada día a medida que las ciudades iban siendo destruidas por los ataques alemanes.

El recién nacido gabinete ministerial de Winston S. Churchill debió variar su política, debido al cambio del enemigo en su método de ataque.
Con la luna llena del 15 de Octubre, 480 aeroplanos alemanes arrojaron unas 380 toneladas de bombas de alto poder explosivo, además de unas 70.000 bombas incendiarias.

El Comité de Defensa Civil hasta esa noche había instado a la población a acudir a los refugios subterráneos, mientras se trabajaba denodadamente para construir nuevos.
El nuevo ministro del Interior debió sustituir la orden de "acudir a los subsuelos", por la de "subir a los techos". Se puso en marcha y en escala gigantesca una organización de vigilancia y de servicios contra incendios que cubrían toda la ciudad de Londres, aparte de otras medidas tomadas por distintas ciudades de provincias.

Al comienzo, los observadores fueron civiles, voluntarios. Los ciudadanos, con un breve entrenamiento, en muy poco tiempo habían adquirido la experiencia suficiente para identificar cada noche miles de incendios, y alertar a los cuerpos de bomberos para ser extinguidos antes de que se propagaran. Las guardias nocturnas en las azoteas se hacían noche tras noche, bajo el fuego enemigo y sin otra protección que un casco metálico.
La guardia contra incendios deja de ser voluntaria para pasar "no sin antes lograr el consentimiento general", a ser obligatoria. También se unificó el Servicio Nacional contra Incendios.  La centralización del servicio de incendios proporcionó una mayor movilidad, mejor adiestramiento y mejor organización.
Se organizaron columnas regionales prestas a dirigirse a cualquier punto de la ciudad en contados minutos. Se repartieron un gran número de uniformes a los miembros de esta nueva organización, quienes poco tardaron en entender que constituían la "cuarta arma" de la corona.
Las mujeres desempeñaron un importante rol en la Guardia Contra Incendios, donde actuaron con gran valentía. También prestaron una ayuda invalorable en los refugios.

Londres y otras ciudades para ese entonces estaban devastadas, las bombas caían sobre las ruinas, provocando sólo daños sobre escombros; nada quedaba por quemar o destruir. Sin embargo, los sobrevivientes hacían de las ruinas sus hogares, y desde allí salían a trabajar todos los días. Algunos de ellos también hacía guardias en la noche.
Este es un episodio de guerra, donde la solidaridad del pueblo inglés, aún a riesgo de su propia vida, mancomunando esfuerzos con los hombres que hacían la guerra, logra disminuir notablemente los daños que provocaban las bombas caídas sobre ellos.

La historia está plagada de esfuerzos solidarios, en los que la ciudadanía se organiza y colabora con el Estado para mitigar algún evento o una catástrofe, tal como el ejemplo del pueblo inglés.
Al abordar esta cuestión, conviene tener presente que las catástrofes son fenómenos colectivos. Es lógico entonces abordarlo a través de un sistema colectivo.

Las catástrofes son eventos repentinos y generalmente imprevisibles, pero lo que marca a fuego es la desproporción repentina entre la magnitud del daño y las estructuras encargadas de controlarlo, especialmente cuando aquellas estructuras quedan desarticuladas por la catástrofe misma.
A este evento se lo denomina segunda catástrofe, la que desemboca en la ausencia o la mala utilización de los recursos disponibles.
La duplicación de esfuerzos descentralizados y desorganizados redobla, a su vez, los costos de los recursos económicos y los recursos humanos.
En nuestro país existe una notoria ausencia de centralización conductiva que lidere la multiplicidad de Organizaciones Gubernamentales y No Gubernamentales convocadas y autoconvocadas en situaciones de desastre nacional y/o regional, y en la ejecución de las decisiones que se impongan.
Tal cual el citado ejemplo inglés, esta centralización conductiva deberá asimismo promover la descentralización operativa para evitar la burocratización inconducente en situaciones que, por el alto impacto psicológico en la población, provoquen la reprobación popular.

Falencias

La ausencia de un Mapa Nacional de catástrofes pormenorizado, producto de una minuciosa valoración de riesgos y evaluación de vulnerabilidades reales y/o probables de cualquier índole y magnitud con aproximación al impacto económico inicial.
La ausencia de un Registro Nacional de los recursos materiales y humanos, con detalle de su capacidad real y/o potencial, tiempo de empleo y alcance, que contemple todo tipo de organización posible.
La ausencia de Planes de emergencia -tipo estándar- ante situaciones de catástrofes, que determinen la estructura jerárquica y funcional de las autoridades y organizaciones llamadas a intervenir, para su empleo inicial, lo suficientemente flexibles para permitir la inclusión o modificación de medidas ante una realidad concreta, como asimismo la coordinación de recursos tanto públicos como privados.
La ausencia de una currícula que defina el perfil y nivel de capacitación necesaria para desempeñarse en equipos de catástrofes, tendientes a disminuir la improvisación y/o disparidad de criterios en el accionar de los grupos.
La ausencia de un marco legal que proteja el accionar de los socorristas en circunstancias de excepcionabilidad donde, si el bien jurídico más importante es salvar la vida humana, es difícil de aplicar, y más aun de juzgar y/o sancionar.

El temporal de Abril de 2012 que azoto a gran parte del GBA es un ejemplo, más que valido y actual, de todas estas falencias.
Esto pasa porque quienes debieran planificar tienen poca conciencia de la rentabilidad de la prevención.
En aquella situación se manifestó una notoria ausencia de un plan de emergencia estándar que determinase una estructura jerárquica y funcional, de las autoridades y organizaciones llamadas a intervenir, como así también de la coordinación de los recursos públicos y privados.
“Donde nadie manda, todos mandan; donde todos mandan, nadie manda”. Es el caos -previno el pensador Bouset-.
Esto nos lleva a pensar ¿cuánta seguridad hace falta?
Prevenir es anticiparse, tal es el caso del terremoto acontecido en 1997, en la ciudad de Los Ángeles, que se produjo a sólo dos semanas de haberse ejecutado un simulacro de evacuación general en la ciudad, provocando así escasas victimas.
En mayo de 2004, tras un simulacro se evacuó la localidad de Dunquerque, con el argumento de una catástrofe nuclear provocada por el estallido de un reactor ubicado en esa localidad. De ocurrir realmente esta catástrofe cada ciudadano de Dunquerque sabrá exactamente qué hacer.
Nuevamente, cabe preguntarnos ¿cuánta seguridad es suficiente?
Situándonos como víctimas de una catástrofe potencial podemos alcanzar una idea de esa necesidad, la que convendría ser manejada bajo las pautas que se dan a continuación.

En este punto deberemos analizar:

Vulnerabilidad:

Selección del tipo de catástrofe; identificación de componentes; determinación de efectos sobre sistemas; estimación de recursos y su capacidad de respuesta; determinación de componentes caóticos; frecuencia y magnitud posible; puntos débiles y fuertes; daños físicos en estructuras; contaminación; comunicaciones, transporte, recursos comunitarios; instituciones; organización; reserva de agua y alimentos; otros.

Catalogación del riesgo potencial:

Descripción del tipo de riesgo; localización geográfica del riesgo; análisis de consecuencias; delimitación de las áreas de riesgo; otros.

Esquema del plan de emergencias:

Catalogación de recursos y medios; procedimientos de activación del plan; desarrollo del plan; procedimiento de desactivacion del plan; evaluación, revisión y actualización del plan; otros.

Capacitación y formación:

Programa de simulacro y ejercicios; campañas de información y sensibilización; Cursos y sesiones de capacitación; educación pública.
La organización ante las emergencias o eventos de gran crisis es un derecho y una necesidad en la sociedad contemporánea. La articulación de las organizaciones creadas para afrontar las catástrofes aparece entonces como una necesidad imperiosa en los tiempos que nos toca vivir.

Fuentes consultadas:

La Segunda Guerra Mundial, por Winston S. Churchill.
Prevención Social ante Emergencias, de Juan C. Tobar y Susana B. Pastor.
Material del Programa Comunidades Seguras.

Andrés Penachino

martes, 22 de mayo de 2012

LOS QUE VIVEN EN UNA VILLA ¿SON TODOS MALOS?, LOS QUE VIVEN EN UN BARRIO PRIVADO ¿SON TODOS BUENOS?


Publica: Andrés Penachino


Ni una cosa ni la otra. Hay personas que delinquen y que viven del delito que viven en las villas y también en los barrios privados. 

La noticia del día es un ejemplo: Desde su casa en un country dirigía 4 “cocinas” de cocaína.

Fue detenido junto a seis miembros de su banda. Hallaron más de 100 kilos de droga.

En 16 allanamientos simultáneos, la Policía Federal desarticuló ayer una banda de narcotraficantes. Además de secuestrar más de 100 kilos de cocaína y pasta base, detuvo a su líder: un hombre de 37 años que manejaba cuatro “cocinas” de droga desde su casa del barrio privado Los Robles, en Burzaco .
Segun fuentes judiciales consultadas por Clarín, el hombre –de nacionalidad argentina– era uno de los principales distribuidores de cocaína de la zona Sur y Oeste del conurbano, y complementaba su negocio en el narcotráfico con la venta de autos de alta gama.
En el operativo se detuvo a un total de 7 personas, que quedaron a disposición de la jueza federal N°2 de San Martín, Alicia Vence, y el fiscal Paul Starc. Cinco son argentinos y dos colombianos, entre ellos una mujer de 42 años, pareja del jefe de la banda y quien manejaba la red en la zona Sur.
De acuerdo a los investigadores, esta colombiana es hija de un conocido narcotraficante relacionado a su vez con uno de los condenados por el operativo “Café Blanco”, realizado en 1997.
La causa, que ayer terminó con el secuestro de 74 kilos de cocaína colombiana, 22 kilos de pasta base boliviana y unos 85 litros de droga diluida en bidones, se inició en el año 2009. En principio la investigación estuvo a cargo de la División Drogas Ilícitas de la Policía bonaerense, pero a fines del año pasado la jueza decidió apartar a esa fuerza y darle intervención a la Superintendecia de Drogas peligrosas de la Federal.
Durante los procedimientos de ayer se encontraron cuatro “cocinas” de droga: una en la localidad de Open Door, otra en Garín (donde se hallaron enterrados 40 kilos de cocaína), una tercera en Burzaco y otra en la Capital Federal, en la calle Valparaíso al 3400, en el barrio porteño de Villa Soldati.
Por los elementos encontrados en estos lugares –precursores químicos y sustancias de corte– los investigadores creen que la banda se dedicaba tanto a cocinar la pasta base para convertirla en cocaína, como a rebajar la calidad de la droga para la venta al menudeo .
Entre los materiales secuestrados hay 150 kilos de cafeína y 30 kilos de lactosa. También, 5 kilos de manitol, todas sustancias que son usadas por los narcos para “cortar” la pureza de las dosis. Además, se encontraron grandes cantidades de acetona y alcohol etílico, precursores necesarios para “cocinar” la droga.
“No descartamos que la banda también enviara cocaína al exterior, dado que encontramos droga diluída en líquido. Sin embargo, el fuerte de la organización era el suministro para el consumo interno”, explicaron a Clarín fuentes del caso.
Fuente: diarioclarin.com