martes, 26 de junio de 2012

EL PODER DE LOS NARCOS EN EL BAJO FLORES SIGUE INTACTO


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

DOSIS DE COCAÍNA DE IDÉNTICO PESO, ENVOLTORIO Y CIERRE SECUESTRADAS EN LA 1-11-14 EL ÚLTIMO VIERNES 15 DE JUNIO. NADA CAMBIÓ.
Sus puestos de venta continúan en los mismos lugares La organización del peruano “Marcos” es investigada hace años. Su líder está preso, pero nada cambió: allanamientos hechos 9 días atrás en la Villa 1-11-14 mostraron que su negocio nunca dejó de funcionar.

Las sospechas de que el peruano Marco Antonio Estrada Gonzáles (49) sigue manejando desde la cárcel el tráfico de cocaína y paco en la Villa 1-11-14 no son nuevas. Detenido desde 2007, “Marcos” –como se lo conoce– incluso está a punto de enfrentar un juicio oral por esta actividad. Sin embargo, ni esa causa pendiente, ni las reiteradas investigaciones judiciales ni el refuerzo de Gendarmería en esa zona caliente del Bajo Flores parecen haber perturbado su negocio.
Esto quedó nuevamente corroborado el viernes 15 de junio, hace nueve días. Entonces, en un operativo pedido por el juez federal Sergio Torres, policías de la Superintendencia de Drogas Peligrosas apoyados por gendarmes coparon la villa. Llevaban 29 órdenes de allanamiento.
El resultado fue contundente. Los policías se encontraron con dinero (248.000 pesos) y un arsenal de 16 armas cortas (entre revólveres y pistolas), dos escopetas, dos ametralladoras y hasta una granada. Pero además secuestraron una prueba indubitable de que la organización de “Marcos” sigue funcionando como siempre:la droga incautada tenía el sello inconfundible del peruano .
Cada dosis de cocaína, por ejemplo, estaba embalada para su venta en la calle con retazos de bolsas del supermercado Dia (el único que las vende) y cerrada con una cinta roja (ver fotos). Esto las diferencia de las de paco, que la banda cierra con una cinta negra.
“Este tipo de envoltorio se mantiene igual con los años. Es la manera de garantizarle al cliente el origen y calidad de la droga ”, contó aClarín una fuente judicial.
En los allanamientos del 15 de junio –que arrojaron 15 detenidos– los investigadores también se encontraron con las mismas cajas de herramientas que la organización de “Marcos” usa tradicionalmente para mover la droga por la villa (ver foto en infografía ) “Son grandes cajas de plástico en las que viajan las riñoneras con la droga , que se reparten luego a los vendedores que están en los puestos. Al final de su turno deben devolverlas y rendir cuentas”, agregaron fuentes del caso, investigado por Operaciones Metropolitanas de Drogas Peligrosas.
Por lo visto en los allanamientos, todo sigue igual en la Villa 1–11–14. Ni siquiera la iniciativa de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, de poner a Gendarmería en la zona (implementada hace exactamente un año)frenó el flujo de venta de drogas en la zona , considerada por los especialistas como el “mercado central” de cocaína y paco de la Capital Federal.
“Pese al positivo avance de la pesquisa, el nivel de estructuración alcanzado por la organización criminal en estudio posibilitaría al grupo la inmediata recomposición de sus miembros frente a la ausencia de sus primigenios integrantes (ya sea por detenciones sufridas, deserciones, etc.), logrando así mantener incólume gran parte de las actividades de tráfico ilícito de estupefacientes ”, evaluó el juez federal Sergio Torres al ordenar los allanamientos del viernes 15.
Torres y su secretario, Diego Iglesias, investigan a la organización de “Marcos” desde marzo de 2009. El grueso de ese expediente –conocido como “megacausa paco”– ya fue elevado a juicio. Pero en el juzgado quedaron actuaciones residuales para tratar de localizar e identificar al resto de la banda (uno de los hermanos de “Marcos”, por ejemplo, sigue prófugo). Fue en el marco de esta causa que se volvió a allanar la villa y se encontró no solo la misma estructura sino también a los mismos puntos de venta históricos del asentamiento (ver infografía ).
“Se constató que continúan funcionando activamente al menos cuatro puntos de distribución de sustancias estupefacientes al menudeo ubicadas en los pasillos principales de la Villa 1–11–14, tratándose delos mismos que se verificaran durante toda la pesquisa ”, aseguró Torres en su resolución, haciendo referencia a la investigación previa al operativo, en la que se filmaron y se fotografiaron los puestos donde la gente incluso hace cola para comprar las dosis.
Ante semejante panorama, en el mismo escrito el juez federal Torres apuntó directamente a los jefes políticos de las fuerzas de seguridad que deberían atacar esta situación y dispuso “poner en conocimiento del responsable de la Secretaria de Seguridad de la Nación las circunstancias verificadas durante el trámite de la pesquisa, vinculadas especialmente con la reiteración de las maniobras de tráfico de estupefacientes en lugares de acceso público, dentro de la villa 1–11–14”.
FUENTE:DIARIOCLARIN.COM.

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