domingo, 21 de abril de 2013

ANALISIS DEL IMPACTO DE LA DELINCUENCIA




PUBLICA ANDRES PENACHINO

El análisis de los impactos de la delincuencia en la ciudad ha sido un campo de estudio, que se ha ido incorporando paulatinamente al quehacer de distintas disciplinas académicas. Este artículo pretende ofrecer una primera aproximación de ese nuevo campo de análisis; y sobre todo de lo apasionante que puede ser el estudio de uno de los aspectos mas relevant
es para el desarrollo armónico de la ciudad. 


La relación de la violencia con el espacio no ha sido un tema al que se le haya destinado un tiempo importante para el estudio, a pesar de que existe una relación consustancial. Sin embargo de ello se tienen políticas explícitas como, por ejemplo, aquella conocida como “prevención situacional” o, incluso, la llamada popularmente como “ventanas rotas”. Y no se diga del conjunto de acciones públicas y privadas que desde la variable seguridad organizan la ciudad: barrios cerrados, cámaras de video de vigilancia y horarios de uso, entre otros. 
La variable espacial se ha convertido en un elemento importante para la comprensión de la violencia, así como la inseguridad lo es para el entendimiento de la ciudad. Es que hay una relación dialéctica con determinaciones mutuas y no, como ciertas corrientes hegemónicas lo piensan, desde la perspectiva ingenua de las llamadas multi- causalidades; es decir, bajo un orden sucesivo nacido a partir de los llamados factores de riesgo. 
Una verdad de Perogrullo es aquella que señala:“se roban bancos donde hay bancos”, Esto es, que el uso del suelo es un elemento fundamental en la determinación del delito; lo cual significa que las violencias tienen una relación directa con la organización espacial en su doble dimensión: los usos de suelo y la localización diferencial de la población; esto es, de la segregación urbana. 
Pero a su vez –y no se puede desconocer– que la violencia también genera un tipo particular de organización espacial. De esta realidad se puede encontrar, al menos, las siguientes relaciones 
mutuas: 
Una primera consideración tiene que ver con el proceso de urbanización: por un lado, las violencias del campo son distintas a las de la ciudad, mientras en el área rural se dirigen más contra las personas , la familia y la tradición ; en el área urbana, las más comunes son delitos contra la propiedad .
Y por otro lado, si bien en las ciudades hay más delitos que en el campo, eso no quiere decir que las que poseen mayor tamaño necesariamente tienen tasas delincuenciales más elevadas. 

Una segunda consideración es que hay violencias según los tipos de espacios; así por ejemplo: las existentes en el espacio público y el privado, las que se desarrollan en los estadios y, las que tienen lugar en la escuela o el trabajo.

De manera que, los delitos tienen una lógica recurrente según los lugares, lo cual podría conducir a la construcción de “escenarios del delito”; pues una realidad tan heterogénea como la existente en el espacio urbano lleva a incrementar la inseguridad debido a que la inequidad induce al quebrantamiento de la ley: vandalismo, revancha social y búsqueda por fuera del mercado de lo que otros tienen. 

En este sentido, la segregación urbana es el elemento central de la desigualdad y por tanto –también– del delito, considerando que hoy las ciudades son una constelación de espacios discontinuos (fragmentación urbana). 

Finalmente, una tercera consideración tiene que ver con los impactos que la violencia o la percepción de inseguridad generan en la ciudad y en el incremento de la misma violencia. La ciudad de hoy no puede ser conocida si no se entiende la violencia urbana, porque ella ha producido una disminución de la condición de ciudadanía, una restricción del tiempo y el espacio que ha profundizado la segregación urbana.

FUENTE: MATERIAL EXTRAIDO DE LA BIBLIOTECA DEL PROGRAMA COMUNIDADES SEGURAS ONG

viernes, 19 de abril de 2013

SIN DUDAS LA DELINCUENCIA ESTA GANANDO LA BATALLA. MATAN A UN HOMBRE POR DENUNCIAR UN ROBO


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Venganza en Córdoba: Lo asaltan y a los tres días lo matan porque los denunció

”Te vamos a matar por buchón”, lo amenazaron los ladrones que le habían robado una moto de su casa. Luego regresaron y le pegaron un tiro por la espalda, justo el día en que su hijo cumplía 4 años.
“Te vamos a matar por buchón”, le advirtieron sus asesinos a Jorge Herrera (29). El fin de semana, un grupo de ladrones había asaltado su casa, en el barrio Villa Azalais, en la zona noreste de la ciudad de Córdoba. Aunque el muchacho resistió el robo a pedradas, los delincuentes lograron llevarse una moto Suzuki de su hermana, pero que la víctima utilizaba para vender CDs y DVDs.

El lunes, los ladrones volvieron desafiantes a la casa: “Oiga doña, dígale a su hijo que más le vale que no haya ido a la ‘yuta’. Porque lo vamos a matar”, le advirtieron a Mónica Bulacio, madre de la víctima. Horas más tarde, los asaltantes regresaron y subieron la apuesta: “Dígale que más le vale que no nos haya denunciado, si no se lo vamos a traer en un cajón”, insistieron.
Pero Jorge Herrera ya había ido hasta la comisaría poco después del robo para denunciar a los ladrones, un grupo de pibes de General Savio, una de las villas de emergencia más grandes de Córdoba que está en proceso de urbanización.
La víctima y quienes asaltaron su casa se conocían de vista.
Es que Herrera, como era vendedor ambulante, conocía a mucha gente. Por eso, reconoció a los ladrones que quisieron asaltar a su mamá y a su hermana en la casa familiar del barrio Villa Azalais.
“Son unos pibes de General Savio”, le dijo Herrera a su familia. El límite entre los dos barrios es la avenida Marcó del Pont.
El martes, los delincuentes volvieron a la casa de los Herrera, pero esta vez no hubo palabras: los balazos al frente de la casa y al aire sirvieron de advertencia. Entonces la familia llamó a la Policía y, según dijeron a la prensa, un agente estuvo de custodia algunas horas en el frente de la vivienda para disuadir cualquier ataque.
Pero –siempre según la familia– cuando el policía se fue, los asesinos volvieron y cumplieron su promesa: el martes, cerca de las 21, mientras Jorge Herrera estaba por entrar a su casa, en Magán y Marcó del Pont,dos asesinos en una moto se detuvieron y lo balearon por la espalda.
De tres tiros, uno ingresó por el omóplato y lo mató.
La madre de Herrera le confirmó a Clarín que “el domingo estos tipos vinieron a robar; como él los sacó a ladrillazos, se llevaron la moto de mi hija”.
Para Mónica Bulacio esos mismos ladrones “ayer (por el martes) lo vinieron a buscar a mi casa y le pegaron un tiro en la espalda”.
La hermana de la víctima coincidió con el relato de su madre. Johanna Herrera también contó que a Jorge “lo mataron porque fuimos a denunciar un robo, porque nos robaron una moto; y nos dijeron que si íbamos a la Policía iban a venir a matarlo a mi hermano”.
La chica también contó: “Nos vinieron a robar, pero como no teníamos nada, se llevaron mi moto, que usaba Jorge”. Johanna también afirmó que, tras el asalto, le habían puesto a la familia “una custodia” policial. “Cuando se fue la custodia, nos balearon la casa. Ayer, (por el martes) andaban amenazando a mi hermano y al final lo mataron”, recordó.
Ayer, en el velorio del muchacho hubo decenas de vecinos que reclamaban justicia, la mayoría de ellos jóvenes. Por la mañana, el comisario  Gustavo Piva le dijo a los medios cordobeses que, a pesar de lo que sostuvo la familia, la vivienda donde se produjo el asesinato nunca tuvo custodia policial, y agregó: “No tenemos el móvil.
En el transcurso de la semana se sabrá. Este hombre fue muerto por la espalda”.
Sin embargo, fuentes del caso confiaron a Clarín que “la investigación está avanzada, somos muy optimistas. En cuestión de horas puede haber novedades”.
El crimen de Jorge Herrera dejó una marca doblemente dolorosapara su familia: lo mataron por la espalda justo el mismo día que su hijito festejaba sus primeros cuatro años.
FUENTE: DIARIO CLARIN

lunes, 15 de abril de 2013

¿MANIFESTACIONES MARAS EN BUENOS AIRES?

POR ANDRES PENACHINO

FOTO: PATOTA DE PLAZA DE MAYO

LA NOTICIA: La fiesta de casamiento estaba finalizando y la mayoría de los invitados ya se había retirado del local. Sólo quedaban los flamantes esposos y algunos amigos ordenando el salón cuando un grupo reducido de personas pretendió entrar. “Ya terminó, váyanse”, les dijeron a los cinco que llegaron, todavía de noche. Al retirarse, los intrusos rompieron algunos vehículos estacionados y desde afuera insultaron y silbaron a los últimos participantes del festejo. Estos salieron a buscarlos y se originó una gresca en la calle que culminó en tragedia. Uno de los miembros del grupo que pretendió colarse y fue echado disparó sobre los invitados e hirió a cuatro de ellos, uno de los cuales luego falleció.

Según fuentes judiciales, a los que se quisieron colar y fueron rechazados –en su mayoría menores de edad– se les unieron luego sobre San Eduardo otros 20 jóvenes que provenían de otra fiesta. Fue desde ese sector del que, luego de algunos minutos de pelea “cuerpo a cuerpo” y varios piedrazos, salieron los disparos hacia el grupo de los invitados, que eran entre 8 y 10 personas y entre los cuales estaba el propio novio. Mientras la mayoría logró escapar, Marcelo Caro (30)cayó al piso y falleció minutos después al llegar al hospital Angel Marzetti, de Cañuelas. Tenía una herida de bala en el tórax y en las próximas horas se sabrá el resultado de la autopsia que se realizará en La Plata.
FUENTE: DIARIO CLARIN

¿QUE SON LAS MARAS Y COMO ACTUAN?

Su modo de actuar se asemeja al de las hormigas marabuntas, y de allí la denominación genérica de estos grupos.
La adopción del nombre Maras, según sus propios miembros, se debe a que, los integrantes de la pandilla actúan conjuntamente y dejan tierra arrasada en las zonas donde operan, sembrando el terror a su paso, obligando a los habitantes del lugar donde se establecen, a someterse a las reglas de juego que ellos imponen, tales como el pago de rentas para poder trabajar sin ser molestado, a riego de su propia vida de o la de toda su familia.

Provenientes de barrios marginales, sus integrantes tienen como común denominador un pasado de: privaciones, entornos conflictivos, violencia, explotación infantil, desempleo, miseria absoluta……
Un poco de historia

En el pasado siglo, la primera manifestación pandillera en región Americana, se conoce en los Estados Unidos entre 1910 y 1925, coincidentes con la inmigración de ciudadanos Mexicanos hacia ese país, a causa del periodo revolucionario de México y posteriormente por la depresión económica de 1930. A estas pandillas se los denomino Pachucos, y se los consideraba como la respuesta a un conflicto generacional ligado, a su vez, con otro de carácter binacional.
La sociedad estadounidense vio a los Pachucos como sujetos peligrosos, haciéndolos blanco de desprecios y burlas.
Arribando a los 80 en Los Ángeles comienza a gestarse una pandilla cuyos integrantes, todos latinos y negros, comienzan a ser liderados por mexicanos, que representan la mayor cantidad de inmigrantes.
Promediando los 80 y en los 90 también comienzan a llegar al país de norte, puntualmente a la Ciudad de Los Ángeles, en condición de “inmigrantes ilegales”, ciudadanos Salvadoreños huyendo de la guerra civil que desbastaba a su país. Procurando ubicarse en las mismas zonas donde convivían otras comunidades Latinas, mayormente de ascendencia Mejicana. Los nuevos inmigrantes fueron discriminados y agredidos por pandilleros latinos, que otrora se habían organizado para enfrentar y resistir la discriminación anglosajona. Siendo los pandilleros mejicanos los primeros en segregar a los Inmigrantes Salvadoreños.

Entre los inmigrantes Salvadoreños se encuentran ex Militares, ex Policías y ex Guerrilleros, que poseían prácticas y entrenamiento profesional en uso de armas y tácticas bélicas. Algunos de ellos son reclutados por la Pandilla 18, (que se identifica así por estar en esa calle del sector de Rampart en Los Ángeles.) para incrementar su capacidad operativa. Por otro lado una gran cantidad de los “no reclutados por esta pandilla” se organizan para contrarrestar las agresiones y abusos de la pandilla 18 y se autodenominaron “Mara Salvatrucha” también conocida hasta estos tiempos como MSXIII. Usan el número 13 por que ese numero corresponde a la treceava letra del abecedario (M) letra inicial de “marihuana” y Mejicano”, además en la jerga pandilleril, la letra M es utilizada para referir a “la vida loca”.

También en los 90, inmigrantes como los ciudadanos Hondureños, escapando de la miseria y en busca del sueño Americano, llegan a USA, principalmente a Los Ángeles y también sufren las generales de la ley impuesta por estos dos grupos.

Así las cosas, algunos inmigrantes por: temor, por admiración, por encontrar en esos grupos una nueva forma de pertenencia, o por ver que sus necesidades básicas son satisfechas de manera rápida a partir del ingreso al grupo, comienzan a insertarse en el que conseguían cabida. Así vemos que el nacimiento de las Maras y Pandillas que hoy se encuentran en Latinoamérica son producto de una rivalidad de “naciones” (mejicana y salvadoreña) que se disputaron originalmente territorios y poder dentro de guetos Latinos especialmente en la Ciudad de Los Ángeles.

Como consecuencia de las políticas de deportación masiva de inmigrantes ilegales y conflictivos de los estados Unidos, regresan a sus países de origen El Salvador, Guatemala, Honduras y en menor medida a Nicaragua.
Un relevamiento realizado en Honduras en 2002 daba cuenta que 36.000 miembros distribuidos en 475 grupos y alrededor de 75.000 seguidores ya estaban instalados en ese país, cuyas costumbres y hábitos para nada diferían ni difieren a las adquiridas en el país del Norte.

Al igual que las hormigas Marabuntas, con estructuras jerárquicas, división de labores, pactos de lealtad, solidaridad, y defensa del grupo, las Maras se presentan ante otros grupos y la sociedad a través de una jerga, un lenguaje particular, con símbolos y tatuajes que les son propios, y los diferencian de otros grupos
El pertenecer no es tarea fácil, además de pasar el rito de iniciación, los miembros deben cumplir y seguir con estricta observancia las reglas impuestas, de no cumplirlas el castigo puede llegar a costar la vida.
Su organización
Son grupos perfectamente organizados, estructurados y diseñados que nada debe envidiar una organización empresarial legal, al punto que los organismos de seguridad internacionales consideran firmemente que hay una ligazón con grupos terroristas…

Se organizan por barrios, y cada barrio donde existen maras o pandillas hay una “Clica” u organización básica, a la que podríamos denominar “célula”, la que se encuentra asignada a un determinado sector, según su disposición e intereses que se establecen en el grupo. Cada una de estas “Clicas” posee jefes y sub. Jefes, quienes son sus asistentes directos, y finalmente están los miembros cuya función es realizar las actividades ordenadas o demandadas con normas perfectamente establecidas.
A su vez cada “Clica” esta especializada en una determinada Misión, algunas trafican drogas, otras trafican armas, otros son sicarios que matan a personas por encargo o para eliminar la competencia.
Estos grupos con características mafiosas y gansteriles, generalmente operan lejos del lugar donde esta asentada la Clica, con el fin de no ser identificadas, donde tampoco la Clica del lugar se involucra para no tener problemas legales.
Dentro del barrio donde tiene el “centro de operaciones”, estos grupos en general no realizan actividades en contra de los residentes. Algunos vecinos simpatizantes colaboran con sus actividades, avisando la llegada de la policía, guardando o escondiendo elementos prohibidos (drogas y armas) ante posibles requisas, y también dinero. A estos vecinos los denominan “paisas firmes”.
En tanto que aquellos proclives a denunciarlos ante las autoridades son considerados enemigos potenciales y se los intimida para que se vallan del barrio, si persisten en su actitud el asesinato es el próximo paso.
Están tan bien organizados que poseen un alto grado de control sobre la zona donde operan, al punto que conocen los movimientos de las patrullas policiales y los posibles lugares donde se dirigen. Tiene miembros infiltrados en organismos de seguridad, también utilizan a mujeres pandilleras, para obtener información sobre actividades mediante la seducción y la conquista de algún miembro de seguridad puntual.

Para los Maras la única autoridad reconocida es la del Líder o Cabecilla. Esta posición de mando se adquiere por el reconocimiento del grupo a sus hazañas violentas, cargadas de crueldades. Esto hace que el grupo le tenga temor y respeto.
El cabecilla es el que ordena dentro de su grupo, señala y plantea las conductas a seguir, hace cumplir las normas, impone las pautas financieras, la distribución del dinero que debe entregarse a cada quien, las formas de pago, y juez inapelable si algún miembro del grupo ha violado alguna norma.
Es también el encargado de participar de las reuniones (Meeting) con pares de otros grupos afines a los efectos de tomar dediciones importantes que competen al conjunto.
Los Meeting, son una especie de Congreso o Asamblea deliberativa que, en cuanto a las formas, sus participantes deben observar una rigurosa disciplina.
Para pedir la palabra o exponer su opinión deben solicitar permiso, y la opinión emitida debe ser considerada por los participantes como significativa y oportuna para el tema bajo tratamiento. Lo contrario es motivo de castigo.
Las decisiones que resulten del Meeting son de cumplimiento efectivo y obligatorio, y son los líderes los encargados de trasladarlas a los distintos grupos. La inobservancia conlleva a penas y castigos para los infractores.
Estos Meeting pueden ser locales, donde se juntan los lideres del lugar, regionales donde son representados por algún miembro de la ciudad, también Internacionales donde solo asisten los “nominados” a representar su país.

Estos grupos, se sustentan también con el cobro de “rentas” a empresas de ómnibus, pequeños comercios, etc. Como contra prestación aseguran al propietario tranquilidad y seguridad.
Las finanzas de la Maras y las Pandillas son estrictamente controladas a la hora de rendir cuentas. Ambos grupos “Maras y Pandillas” tiene contadores que legalizan y pagan nominas a toda persona que halla realizado alguna gestión o servicio para ellos. Así es que los servicios de abogados, médicos, miembros de algún poder son recompensados.
Al igual que sus finanzas, prolijamente escritas en libros contables, poseen otros libros donde llevan todos los registros de los nombres de sus miembros, aquellos que desertaron, que renunciaron o que murieron, en que condiciones fallecieron, a causa de que y a manos de quien. También figuran los miembros ejecutados por el mismo grupo, y los pendientes de sanciones.

La policía de Honduras ha elaborado una escalera en la que, cada uno de sus peldaños responde a la categoría del integrante del grupo.

En el escalón más bajo se posiciona al simpatizante;
En el segundo escalón descansa el aspirante;
En el tercer escalón se sitúa el novato;
El cuarto escalón responde al pandillero:
El quinto escalón se posiciona le líder.

El simpatizante es aquel individuo que puede vivir en el sector de dominio del pandillero, conoce a los miembros, de la pandilla, siente admiración por los miembros de la pandilla, de los que sus amigos cuentan terribles anécdotas, o de acciones heroicas para “defender al barrio” y “su gente”…..
La convivencia del simpatizante con el pandillero significa conocer mas o menos el lenguaje, el significado de los graffitis, forma de actuar de la pandilla, no obstante el grupo le hace guardar una distancia prudencial.
El simpatizante, ve en el pandillero una vía rápida para alcanzar los bienes, que quizás jamás obtendrían luego de una vida de sacrificios, sabiendo que al ingresar al grupo, la recompensa es casi inmediata.

El aspirante es el que esta plenamente identificado con la pandilla, es aceptado y la distancia que antes le ponía el grupo se reduce, pasa algún tiempo con sus miembros y realiza algunos trabajos sencillos como “alertas” dando aviso del paso de vehículos que puedan resultar sospechosos, los vehículos de la policía en labor de patrulla, o vehículos encubiertos.
Este periodo dura entre uno y tres años, tiempo en el que puede convertirse en pandillero o desistir. Durante esta etapa el grupo deja que el aspirante vea lo “positivo” que puede sacar de la pertenencia al mismo. Esto ocurre en simultáneo con un proceso de desocialización de su mundo actual.

El novato es aquel que se ha convertido en un nuevo pandillero. Es iniciado en el grupo por medio del ritual de iniciación o bautizo que significa lealtad al grupo por sobre todas las cosas, y el sometimiento a todas las reglas establecidas, así también los castigos a los que se pueden hacer merecedores.
El pacto con el grupo obliga al novato a que la pandilla sea su: referente, su hogar, su familia, su mundo. En la primera etapa de inserción al grupo, la pandilla aun no tiene plena confianza, la que se debe ganar mediante la realización “efectiva y eficaz” de trabajos que se le encomiendan.
En lo que refiere al ritual de iniciación, antes incluía el asesinato de una persona, ahora no siempre es así. Pero, en algunas ocasiones la prueba del valor se ejecuta disparándole con un arma de fuego a una persona de la zona donde vive el aspirante, y que le indica al azar un pandillero que lo acompaña a visitar el lugar. Este es el punto de inflexión, si el aspirante no dispara contra la persona, no ingresa al grupo, pero no hay acciones contra el.
La prueba de inicio también incluye: una golpiza propinada por no menos de cinco miembros de la pandilla o las maras los que golpean a iniciado por un tiempo determinado. el novato puede defenderse pero siempre se ve superado por el numero de contrincantes. En este rito, lo único que debe hacer el novato es tratar de mantenerse en pie, dado que el estar parado es una demostración de valor y de coraje.
Los tiempos son discrecionales puede durar segundos o minutos y va a voluntad del jefe que dirige la ceremonia de bautizo. En algunos casos la ceremonia de bautizo ha llevado a la muerte al aspirante.
Durante los dos años siguientes entra en un constante proceso de adoctrinamiento. Aprende las tradiciones, la historia y la filosofía del grupo, debe aprender el lenguaje, las señas, las reglas y las formas de operar.
No puede desobedecer, dudar, ni cuestionar las reglas impuestas, tampoco evitar ejecutarlas. Además adquiere adiestramiento de cómo “ganar puntos” dentro del grupo ya sea para acceder o elevar su perfil..
De este momento en más, el barrio, la mara, la pandilla, aun sobre su propia familia, se convierten en la familia directa del iniciado. Desde entonces, la “institución” comenzara a cobijar al nuevo integrante, y a cubrir sus necesidades, pero también exigir en contra prestación todas las fuerzas, la voluntad y la inteligencia para la acción. La deserción se paga con la vida.

En cuanto a las mujeres, el rito de iniciación es el mismo con la diferencia que las bautizantes son también mujeres, aunque otras versiones indican que para ingresar al grupo las iniciadas deben mantener relaciones sexuales con un numero determinado del hombres del grupo, y durante un tiempo medido por los parámetros de iniciación de los hombres del grupo. Ya no hay marcha atrás y su retiro equivale a firmar su propia pena de muerte.

La forma de vestir y de caminar tiene un significado simbólico y tradición histórica. Su vestimenta refleja el orgullo de ser miembro del grupo, su amor propio y el amor al grupo, como así también la posición dentro del grupo.
La cabeza rapada, pantalones y camisa varios talles más grandes que su talla normal son características y tradiciones del pandillero. Hombres y mujeres usan el mismo tipo de vestimenta.

Las mujeres pandilleras son utilizadas para tareas consideradas menores tales como traslado de armas, droga mensajes de un lugar a otro. También son utilizadas como cobradoras de impuestos en algunos tipos de negocios. Su nivel de exposición hace que sean aprendidas por la policía frecuentemente.
En ciertas oportunidades las utilizan para atraer sexualmente a hombres y conducirlos a un lugar determinado cuyo fin ultimo es secuestrarlos para solicitar un rescate o asaltarlos con la ayuda de otros miembros del grupo.
Exhiben tatuajes en cualquier parte del cuerpo. Desde la cabeza a los tobillos. En los mismos se puede leer a la pandilla que pertenece, también figuras y números. Uno de los tatuajes comunes es la leyenda “perdóname madre mía por mi vida loca”.
Se podría afirmar que los tatuajes son una suerte de curriculum de quien los porta. Esos tatuajes representan su lugar de pertenencia, hechos violentos en los que han estado, cantidad de asesinatos cometidos, sus mujeres y su inclinación religiosa, serpientes, calaveras, diablos, etc. El caso de la M18 devoto de la Virgen de Guadalupe, suelen exhibir en sus cuerpos la imagen de la virgen.
Los graffitis en las paredes definen: territorios, llegadas de mercancías, avisos importantes, recuerdo de miembros asesinados, hasta avisos de ejecución impuestos por miembros de uno u otro grupo.


ANDRES PENACHINO
FUENTE. MATERIAL DEL PROGRAMA COMUNIDADES SEGURAS ONG

Adolescentes en riesgo: El robo de identidad y el acoso crecen en las redes sociales


PUBLICA: ANDRES PENACHINO

Con una ley débil e insuficiente, en 2012 se cuadruplicaron las denuncias por delitos informáticos. Por el uso que hacen de Internet, los chicos son los más vulnerables frente a pedófilos y abusadores.
Un chico de 19, en un evento público, encuentra a una chica de 15, que está con un grupo de amigas. Lleva chateando seis meses por Facebook con ella. “Mai”, le grita, contento de haberla encontrado por primera vez. Ella lo mira sin saber quién es ni por qué la llama “Mai”.
El chico trata de que ella lo reconozca: toma su celular y se conecta a Facebook. Le muestra los diálogos que mantuvieron en los últimos tiempos, incluso el de anoche. En el avatar, sobre su foto real, ella se llama “Mai”. Y en el celular del desconocido, en el falso perfil, ve sus fotos, las de sus amigas, sus “asistiré” a distintos eventos, los “me gusta” de sus contactos. Su identidad digital le fue robada. No sólo en Facebook. Esa misma noche, en su casa, se enterará que también tiene un perfil en la red Ask.fm, en el que cualquier usuario puede responder preguntas de otro usuario anónimo. Allí, se entera de que durante varios meses, con su foto real en el avatar y su identidad de “Mai”, mantuvo diálogos sexuales, relató su pérdida de virginidad, habló de novios, de sus gustos personales, de su grupo de amigos, y en los “me gusta” de cada una de sus respuestas aparecían sus contactos de Facebook, compañeros de colegio con sus fotos personales, que el creador de su perfil –el nuevo dueño de su identidad digital– había capturado y reproducido.
La vida personal de la adolescente estaba replicada en dos perfiles –uno en Facebook, otro en Ask.fm– que la chica jamás había creado.
El chico que se le había acercado era uno más de sus “amigos de la red” que ella desconocía.
El “robo de identidad” en la red, además de la transmisión de pornografía infantil, estafas digitales, acosos y hostigamientos, es una de las tendencias del cibercrimen que crece exponencialmente frente al desamparo legal.
“Esto es el iceberg de lo que viene.
La tecnología y los ataques informáticos van evolucionando, se fortalecen sobre las aplicaciones tecnológicas y luego atacan al factor humano, que es el más débil, y sobre el que más van golpeando”, indica el comisionado Carlos Rojas, jefe del Area de Investigaciones Telemáticas de la Policía Metropolitana.
Cuando su área se habilitó en 2009, las denuncias eran esporádicas. Ahora ya lleva judicializados 450 casos en el primer trimestre de este año. “Los delitos en la red se multiplican por diez”, afirma.
Hoy en día, cada vez es más difícil discernir cuándo un “perfil” de Facebook es real o inventado. Y cuando se roba, o se replica, un “perfil” desde el que se difama u hostiga, las posibilidades de “levantarlo” de la red son escasas o demoran mucho. Además, la usurpación de identidad, si el daño no es malicioso, es una contravención, pero no tiene alcance penal.
Facebook no tiene representación legal en la Argentina. Para que atiendan un reclamo hay que librar un exhorto internacional, via judicial, con intervención de la Cancillería, y luego la justicia de Estados Unidos resolverá si se vulneraron o no las leyes de Estados Unidos, de modo que se justifique ordenarle a Facebook la baja de un perfil falso. El trámite puede llevar más de seis meses. Twitter presenta los mismos obstáculos legales, e incluso la empresa establece que le envíen los requerimientos por fax (sí, por fax) para las denuncias. Para solicitar los diálogos vía messenger del BlackBerry, hay que reclamarlo en Canadá.
Sin embargo, en casos de pornografía infantil o de menores secuestrados, ambas redes sociales tienen una suerte de “botón de alerta” para las fuerzas de seguridad, con el que pueden pedir el resguardo de la información y adelantar, vía Interpol, la gravedad del caso para actuar rápido y detectar la identidad del usuario. Pero en casos de estafas digitales, acosos sexuales o amenazas quedan exentos de procedimientos veloces.
Por el “robo de identidad” citado a principio del texto, en el que se trasladó información verdadera a un perfil falso, la red social Ask.fm respondió al Área de Investigaciones Telemáticas que iniciarán el –lento– camino judicial por vía internacional. De modo que el perfil falso, con la foto real de la damnificada, sigue activo.
El domicilio legal de Ask.fm es Letonia –ex Unión Soviética–, país que adhirió a la Unión Europea en 2004. Tiene casi 30 millones de usuarios. Esa red social es muy popular en América Latina. Permite crear un perfil, enlazado con el de Facebook, con datos básicos, nombre y apellido, correo electrónico, clave. Su modalidad es que un usuario pueda dar respuestas a otro usuario anónimo, que puede llegar a convertirse en una plataforma digital de “ciberacoso”, con diálogos sexuales, intimidaciones y amenazas de violencia. Según especialistas británicos en seguridad informática, en declaraciones publicadas en el diario Daily Mail el 13 de enero de este año, Ask.fm “está asociada a algunas de las peores formas de ciberintimidación y fue vinculada a varios suicidios en Irlanda y Estados Unidos” Los medios tecnológicos están abiertos. Mensajes de texto, salas de chat, celulares con cámara incorporada, Facebook, WhatsApp representan un universo virtual por el que chicos de 8 años en adelante se relacionan sin restricciones. Como “nativos digitales”, su vida pasa por la tecnología, por la comunicación en las redes. También los riesgos: ese universo en la red circula sin control, y los menores están expuestos al “grooming”, al“bullying” o promueven el “sexting ”, tendencias de la red que atraviesan el aula (ver recuadro “Los mayores ...”).
El “grooming” se inicia con un engaño, una identidad falsa, un usuario adulto de la red que se hace pasar por alguien con el posible objetivo final de abusar de un menor. Incluso existe un programa, a través de una cámara web, que permite transmitir una imagen en la que un menor saluda y sonríe, y su uso permite dar mayor credibilidad a su falsa identidad. El acercamiento es a través de algo en común, el deporte, la institución educativa, y de ese modo el pedófilo va concentrando a las potenciales víctimas, agrupadas por edad, para luego producir el ataque sexual, por la cámara de video o el contacto físico. En ese trabajo de acercamiento digital, el pedófilo no tiene impedimentos legales.
“La ley penaliza el delito, pero la persuasión del mayor sobre el menor no está tipificada. Inicia una relación en la que hace sentir cómoda a su futura víctima, obtiene información familiar y luego busca que se saque la ropa delante de la cámara para filmarlo. Si no lo hace, comienza laextorsión moral, la amenaza de relatárselo a sus padres. Lo mismo sucede si no acepta un encuentro personal”, dice Belén Rey, de la ONG Argentina Cibersegura, que inició una campaña por la sanción parlamentaria de una ley que condene el “grooming”, como un delito preparatorio hacia otro de carácter sexual más grave. El “grooming” es considerado delito en las recientes reformas de la legislación penal de España, Alemania o Estados Unidos, entre otros países. En Australia, el uso de medios electromagnéticos para involucrar, tentar o inducir a menores de 16 años a actividades sexuales alcanza a penas de 16 años de prisión. (ver recuadro “La ley ....
Según una investigación de la ONG Argentina Cibersegura, casi 53% de los casos de “grooming” denunciados en el país en los últimos meses se ejerció sobre menores de 11 a 15 años; el 33,7%, entre chicos de 7 a 10 años, 10,2% entre adolescentes de 16 a 18 años y un 3,2% en menores de 6 años. En el 75% de los casos, el “grooming” se consumó a través de redes sociales (Twitter, Facebook, etc), el 49,8% por chats (con una franja que utilizó las dos plataformas) y luego, en forma decreciente, a través de videojuegos en línea, correo electrónico, o mensajes vía celular.
Si bien juegos online como el “Call of Duty” tienen márgenes de interacción muy limitados, también se utilizan como punto de contacto de menores, para luego invitarlos a interactuar por una red social y desde allí consumar el “grooming”.
A la Argentina llegan muchas investigaciones que impulsa el FBI para detectar redes de prostitución infantil. Pero el problema es que ambos países tienen legislaciones incompatibles sobre delitos sexuales. En Estados Unidos, la nueva ley de cibercrímenes sanciona a quienes contacten menores por Internet a fin de abusar de ellos. La ley permite la actuación del “agente encubierto”, que actúa en la red con la simple sospecha de la tenencia o el tráfico de pornografía. Argentina no tiene esa figura. Desde el área de Investigaciones Telemáticas presentan un estado de indefensión legal como obstáculo para las investigaciones. La policía llega con el delito consumado.
“En la Argentina no hay agente encubierto para la pornografía infantil. El policía está expectante, sólo puede esperar a ver si el acoso se concreta personalmente. A partir de allí puede actuar. La ley debería permitir que un ciberpolicía previniera delitos”, requiere el comisionado Rojas.
Con los obstáculos a la vista, la para prevenir el delito en la red la inteligencia policial se realiza “a puertas abiertas”, con especialistas que buscan descifrar los códigos secretos que aparecen en relatos de historias eróticas, en foros donde un usuario indica “busco y tengo SDPA (Sexo Duro Preadolescente) -9”, que da el aviso de la posesión de imágenes pornográficas de menores de esa edad. Pero como la tenencia simple de fotos no implica delito, frente a la presunción de una red de pornografía se hace una denuncia a la justicia. Pero se debe contar con la anuencia de un fiscal que permita continuar la investigación de la cuenta de correo. Son casos contados. Y, mientras que en el delito tecnológico no es sencillo determinar fronteras, las fiscalías suelen rechazar casos por “problemas de jurisdicción”.
Argentina integra el lote de los países más atrasados en la legislación sobre delitos informáticos. Recién en 2008 la ley contempló a la violación del correo electrónico como “violación de correspondencia”. Los servidores de Internet no están obligados a guardar registros horarios de conexiones, que permitan investigar desde dónde se conecta el posible miembro de una red de pornografía infantil, por ejemplo. Su colaboración es voluntaria. Esto hace que las “huellas digitales” que deja el ciberdelito sean siempre difíciles de reconstruir.
La relación entre el usuario y la red se fue transformando con el paso del tiempo. Hasta hace pocos años, el usuario navegaba por Internet para mirar contenidos desde la computadora de su casa. Luego fue al locutorio, después al cibercafé, con su laptop. Empezó a moverse sin conexión fija, con wi-fi. Y después creó sus propios contenidos, publica fotos y videos en la red, cuenta su vida. El intercambio social con conocidos, y desconocidos es vertiginoso. La posibilidad de producir delitos creció con la misma velocidad.
Y sin control.


FUENTE: DIARIO CLARIN.COM