lunes, 16 de mayo de 2016

LA SEGURIDAD CIUDADANA ESTA EN LA BASE DE LA SEGURIDAD HUMANA


PUBLICA ANDRES PENACHINO

ROUSSEAU “ EL CONTRATO SOCIAL” LIBRO I  CAP. 6

Supongo a los hombre llegados al punto en que los obstáculos que impiden su conservación en el estado de naturaleza superan las fuerzas de que dispone cada individuo para mantenerse en dicho estado.......
Dado que los hombres no pueden engendrar nuevas fuerzas sino huir y dirigir las que ya existen, no les quedara otro recurso para conservarse que el de formar por asociación, una suma de fuerzas que superen a la resistencia, ponerlas en juego mediante un solo móvil y hacerlas actuar al unísono.
Esta suma de fuerzas solo puede nacer de la unión de varios: pero, dado que la fuerza y la libertad de cada hombre son los primeros instrumentos de conservación, ¿cómo podrá comprometerlas sin perjudicarse, sin olvidar los cuidados que se debe a sí mismo?. 
Esta dificultad, volviendo a mi tema, puede expresarse en los siguientes términos. Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con toda la fuerza común a la persona y a los bienes de cada individuo, y por el cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca, empero, sino a si mismo y permanezca tan libre como antes.
Tal es el problema fundamental cuya solución es dada por el contrato social.

La finalización de la Guerra Fría a finales del siglo XX, dio el espacio para la configuración de una nueva geopolítica internacional y la que a su vez generó un replanteamiento del concepto de desarrollo y, por consiguiente, de la noción de seguridad. 

De esta forma, al reconocer las nuevas problemáticas que afectan a la humanidad tal es el caso de la pobreza, el subdesarrollo, las crecientes presiones demográficas y el deterioro ambiental entre otros muchos factores, la Organización de las Naciones Unidas plantea que la seguridad de los seres humanos “se expresa en un niño que no muere, una enfermedad que no se difunde, un empleo que no se elimina, una tensión étnica que no explota en violencia, un disidente que no es silenciado.

La seguridad humana no es una preocupación por las armas: es una preocupación por la vida y la dignidad de las personas”. 
Esta nueva noción de seguridad, indiscutiblemente da cuenta de una dimensión más política del concepto en el que el ser humano pasa a ser el centro del debate, lo cual es posible en el marco de un nuevo paradigma de Desarrollo Humano Sostenible.

De esta forma, la noción de seguridad humana está compuesta por diferentes componentes entre los que se destacan: la seguridad alimentaría, política, ambiental, personal, económica y comunitaria.

La definición de seguridad humana que incluye como un componente la seguridad personal, permite a su vez aproximarse a una noción más específica la seguridad ciudadana, que como bien se propone en el Informe de Naciones Unidas para América Central 2009-2010 titulado “Abrir espacios para la seguridad ciudadana y el desarrollo humano” es una modalidad específica de la seguridad humana, que puede ser definida inicialmente como la protección universal contra el delito violento o predatorio. La seguridad ciudadana es la protección de ciertas opciones u oportunidades de todas las personas (su vida, su integridad, su patrimonio) contra un tipo específico de riesgo (el delito) que altera en forma “súbita y dolorosa la vida cotidiana de las victimas v Dicho lo anterior, resultan evidentes los cinco atributos de la seguridad ciudadana, que la hacen una noción específica y especial en el marco del paradigma de Desarrollo Humano Sostenible, de acuerdo con lo planteado:

La seguridad ciudadana está en la base de la seguridad humana. En efecto, el hecho de estar vivo es la oportunidad más básica que puede disfrutar un ser humano; la integridad personal es condición necesaria de su libertad y dignidad y el patrimonio que es necesario adquirir para  asegurar la calidad de vida.

• La seguridad ciudadana es la forma principal de la seguridad humana. Vivimos indefensos frente a la naturaleza (frente a los terremotos, la enfermedad y la muerte), pero nuestra supervivencia como especie depende de un “contrato social”, que nos impida destruirnos los unos a los otros.

• La seguridad ciudadana garantiza derechos humanos fundamentales, los cuales, “son los derechos que tienen todas las personas, en virtud de su humanidad común, a vivir una vida de libertad y dignidad”.

La seguridad con respecto al crimen es un componente esencial de la ciudadanía y un derecho fundamental del ciudadano o ciudadana, vale decir, que no sólo está la reivindicación “moral”, sino que existe una base jurídica para exigir la protección del Estado contra el crimen.

• La seguridad ciudadana atañe inmediatamente a la libertad, que es la esencia del desarrollo humano. En efecto, un delito es un acto deliberado de un ser humano en perjuicio abusivo de otro ser humano. El delito es una “opción” o una oportunidad para quien lo comete, pero es precisamente la opción que un ser humano debe descartar porque destruye injustamente las opciones del otro. El delito es una opción indeseable y su mejor antídoto es la existencia de alternativas legítimas.

De a.C. que se pueda inferir, que las problemáticas de violencia e inseguridad ciudadana inciden directamente en la calidad de vida de los ciudadanos, limitando sus espacios, relaciones sociales y derechos humanos fundamentales como el derecho a la libertad, la integridad psíquica, física y patrimonial, así como la vida en comunidad y el desarrollo de la democracia, entorpeciendo el crecimiento económico y la reducción de la pobreza.

Siguiendo esta lógica, la seguridad ciudadana debe ser posible en los espacios públicos y privados de los ciudadanos. Por esto, tal como lo planteaba Irma Arraigada desde finales de la década de los 90 del siglo pasado en el marco de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la materialización del concepto de seguridad ciudadana tiene como principal significado el no temer una agresión violenta, saber respetar la integridad física y sobre todo, poder disfrutar de la privacidad del hogar sin miedo a ser asaltado y poder circular tranquilamente por las calles sin temer un robo o una agresión.

Paralelamente, es claro que la seguridad es un derecho humano, que como tal debe ser respetado, protegido y por el que deben propender desde su ámbito de competencia todas las instituciones del Estado. En este sentido, es importante reconocer que el derecho a la seguridad está consagrado en la declaración Universal de los Derechos Humanos.

Fuente: Fragmentos del libro Consejo de Prevención Ciudadano; autores Amengual / Penachino.
Estrategia de la Policia Nacional para la Consolidación...Colombia, otras
foto extraida de internet es representativa y no tiene que ver con la nota.

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