lunes, 23 de mayo de 2016

TAR TEORIA DE LA ACTIVIDAD RUTINARIA



PUBLICA: ANDRES PENACHINO

El delito y nuestra actividad rutinaria

La idea de que el delito es aleatorio es una mentira que nos puede afectar de múltiples maneras. La verdad es que los delincuentes son oportunistas y nosotros con nuestros comportamientos y actitudes, generalmente creamos la oportunidad para ser victimizados.

Una de las grandes aportaciones de los teóricos y estudiosos del fenómeno de la criminalidad es justamente la que tiene que ver con la oportunidad. La teoría de la oportunidad o de la actividad rutinaria como suele conocerse, tiene que ver con el estudio de las acciones y actitudes, tanto de las víctimas como de los victimarios, antes, durante y después de cometido el delito. Y estas actitudes se fijan en tiempo y espacio.

Es a partir de dicho estudio que se encontró que para que suceda un delito deben ocurrir tres cosas en tiempo y espacio: Debe existir un objetivo conveniente (una víctima que puede ser una persona, un objeto o un lugar). No existe un guardián o vigilante que pueda prevenir que el delito se cometa y finalmente se da la presencia de un delincuente motivado.

Es importante señalar que el delito no se da si existe un guardián que evite que el delito se cometa, es decir, si existe algo o alguien que haga que no se dé la oportunidad en ese tiempo y espacio, para que el delito suceda.
Ante la ausencia de guardia o vigilante natural, entonces lo que queda para evitar que un delito suceda es que pongamos atención en nuestra propia actividad rutinaria y mantengamos las condiciones máximas de atención y cuidado, es decir, desarrollemos buenos hábitos de seguridad que harán que los delincuentes no nos eligan como sus víctimas potenciales.

Pensar acerca de los riesgos que se corren con nuestro comportamiento antes de ponernos en riesgo es la esencia de protegernos a nosotros mismos y a nuestras familias;situación que puede aprenderse y practicarse todos los días. La cuestión es sencilla: simplemente ANTES DE REALIZAR CUALQUIER ACTO COTIDIANO DEBEMOS OBSERVAR A NUESTRO ALREDEDOR Y PENSAR SI NO ESTAMOS CREANDO LA OPORTUNIDAD PARA SER VICTIMIZADOS.

Nuestras acciones y reacciones cotidianas son producto de un largo condicionamiento social. Así, muchos de nosotros pasamos por alto algunos actos que pueden llamar la atención de un posible depredador que está buscando una oportunidad para cometer sus fechorías. No nos fijamos cuando contestamos el celular en cualquier parte u observamos nuestro valioso reloj de pulsera en cualquier ambiente, o sacamos más dinero del necesario para pagar una cuenta pequeña. Es ahí cuando estamos poniendo en riesgo nuestra integridad.

Debemos aprender que NUESTRA SEGURIDAD DEPENDE DE NOSOTROS MISMOS y que, a veces, basta con que modifiquemos ciertas conductas rutinarias para tomar control sobre nuestra propia seguridad. No se trata de dejar de hacer cosas por miedo a la delincuencia, se trata de que las que hagamos las hagamos pensando en no proporcionar oportunidad para ser victimizados.

*Por ejemplo, aunque traigamos más dinero del necesario para los gastos del día, no ponerlo todo junto, sino separar lo del transporte, lo de la comida, lo que vamos a gastar en el cine, de tal manera que nunca exhibamos la totalidad del dinero que traemos.

*La mejor forma de evitar ser víctima de un delito es observar nuestro entorno y no confiarnos.

Si nos encontramos en algún lugar (tiempo y espacio) en donde notamos que no existe algún vigilante adecuado (natural o no) entonces de inmediato debemos ponernos más en guardia respecto de nuestras acciones para no proporcionar oportunidad a los delincuentes de escogernos como sus víctimas potenciales.
Cabe señalar que un guardia o vigilante natural puede ser una persona motivada cuya sola presencia pueda disuadir a los delincuentes, pero también puede ser un sistema de circuito cerrado (cómo los existentes en algunos comercios) o una cámara como las que ha colocado el Gobierno del Distrito Federal en múltiples sitios de nuestra Ciudad.
Puede ser el vendedor de periódicos o el que vende tacos en la esquina y cuyo interés está en evitar que los delincuentes molesten a sus posibles clientes.
Asimismo, es posible que exista un guardia presente, pero que éste no sea eficiente, o que exista una incapacidad numérica, o que este mal ubicado. En cualquiera de estos casos debemos extremar precauciones y tener actitudes personales que persuadan.

No olvides que el delito se da cuando el objetivo (la víctima) está desprotegido por un guardián ineficaz o inexistente y existe algún delincuente motivado. Esto se conoce como el triángulo de la criminalidad.

En la figura puede verse que el delito se da cuando existe un agresor motivado, una víctima potencial y un lugar (oportunidad en tiempo y espacio) desprotegido. Así para evitar el delito, el lugar necesita un responsable (vigilante motivado, natural o no) que proteja el sitio, un vigilante o guardián que proteja a la víctima potencial (este puede ser la propia víctima, que con sus actos disuada al agresor) y finalmente un controlador del agresor.
En este sentido la teoría de la actividad rutinaria observa al delito desde el punto de vista del delincuente. El delito sólo puede suceder cuando el probable delincuente piensa que existe un objetivo conveniente y se da la ausencia de un guardián capaz o el que existe, desde el punto de vista del probable delincuente, es ineficiente.
Es la evaluación de esta situación por el probable delincuente la que determina cuando se comete el delito.

Cuando nosotros empezamos a pensar en nuestra seguridad, entonces tomamos control sobre nuestro entorno y formamos buenos hábitos que nos colocan en la posición de ser nuestros propios guardianes.
Bajo esta circunstancia, no nos ponemos a nosotros mismos en riesgo ya que pensamos en las posibilidades ambientales de ser víctimas del delito y evitamos aquellas situaciones que nos colocan en posición débil.
Necesitamos expandir nuestros esquemas de seguridad y convertirlos poco a poco en parte de nuestra vida rutinaria. Necesitamos formar hábitos que protejan a nuestras propias vidas sin importar el sitio en que nos encontramos.

1. Antecedentes

La Teoría de la Actividad Rutinaria (TAR) es una de las principales teórias de la "criminología ambiental" que fue desarrollada por los criminólogos Lawrence Cohen y Marcus Felson, quienes han trabajado durante muchos años sobre la teoría de la prevención del delito. TAR establece que para que un delito ocurra, deben estar presentes 3 elementos. TAR incorpora el "triángulo de la criminalidad" el cual se conoce también como el "triángulo de análisis del problema" TAP

2.Características

TAR establece que cuando un delito ocurre, hay 3 cosas que suceden en el mismo tiempo y espacio:
Esta disponible un objetivo conveniente
hay ausencia de un guardian capaz que pueda prevenir que el delito suceda
existe la presencia de un probable, y motivado, delincuente
Objetivo conveniente
La primera condicíón para el delito es que exista un "objetivo conveniente". Esta palabra fue escogida cuidadosamente, en lugar de otras como "víctima"
Existen 3 categorias principales de objetivos. Asi un objetivo puede ser:
- una persona
- un objeto
- un lugar
Existen muchos objetivos potenciales rodeándonos, pero no todos de ellos son convenientes. Se utilizan dos acronimos para describir a los objetivos convenientes:

1. VIVA: Valor, Inercia, Visibilidad, Accesibilidad

2. DDURAV: Disponible, Disfrutable, Utilizable, Removible, Accesible, Valioso
Los objetivos a menudo suelen ser los mismos.
No importa que tan conveniente sea un objetivo, el delito no ocurrirá a menos que se de la ausencia de un guardian capaza y este presente un probable delincuente.
Ausencia de un guardian capaz

La segunda condición es que se de la ausencia de un guardian capaz cuya presencia pueda disuadir de que se lleve a caboal delito.
Un guardian capaz tiene un "elemento humano", este es usualmente una persona cuya mera presencia pueda persuadir a los delincuentes potenciales de no cometer el delito. Un guardian capaz puede ser tambien un sistema de Circuito Cerrado de TV (CCTV), ya que existe alguien que esta monitoreando al otro lado de la cámara.

Algunos ejemplos de guardianes capaces.
- patrullas policíacas
- guardias de seguridad privada
- esquemas de vecino vigilante
- personal en puertas y accesos
- empleados y vigilantes
- amigos
-vecinos
- Sistemas CCTV

Algunos de estos guardianes son formales y deliberados, como los elementos de seguridad privada, mientras que otros son informales y, a menudo, pasan inadvertidos como suelen serlo los vecinos.
También es posible que un guardian este presente pero que éste no sea eficiente. Por ejemplo un CCTV puede no ser un guardian capaz si esta mal ubicado o fuera de servicio. Los elementos de seguridad de una tienda pueden estar mal entrenados o ser descuidados de tal forma que no sean disuasores efectivos.

Probables delincuentes

Cuando un objetivo conveniente esta desprotegido por un guardian capaz y eficiente, entonces existe la posibilidad de que el delito se cometa. El elemento final del triángulo de la criminalidad es que este presente un probable delincuente.
TAR observa al delito desde el punto de vista del delincuente.El delito sólo puede suceder cuando el probable delincuente piensa que existe un objetivo conveniente y se da la ausencia de un guardian capaz o el que existe, desde el punto de vista del probable delincuente, es ineficiente. Es la evaluación de esta situación por el probable delincuente la que determina cuando se comete el delito.

3. Tríangulo de la criminalidad (Triángulo de Análisis del Problema TAP)

TAR introduce una herramienta importante para el análisis delictivo, el triángulo de la criminalidad (que se conoce también como el triángulo de análisis del problema). En el pasado el Centro de Reducción del Delito había presentado estos dos triángulos de forma separada, donde TAP se utilizaba para el análisis de un problema delictivo (víctima, localización, delincuente) mientras que TAR se utilizaba para el desarrollo de las intervenciones (objetivo/víctima, localización y ausencia de un guardian capaz). La última formulación del triángulo de la criminalidad muestra una combinación de los 2, donde entre ambos auxilian a pensar acerca de las respuestas así como del análisis del problema delictivo.

4. FUENTE

ARTURO ARANGO
Science. London: University College London http://www.jdi.ucl.ac.uk/publications/other_publications/55steps.php
.
Clarke, R. V. and M. Felson (Eds.) (1993). Routine Activity and Rational Choice. Advances in Criminological Theory, Vol 5. New Brunswick, NJ: Transaction Books.
Cohen, L. E. and M. Felson(1979). Social change and crime rate trends: a routine activity approach. American Sociological Review, Vol 44, Pages 588-608.
Felson, M. (1997). Technology, business, and crime. In Felson, M. and R.V. Clarke. Business and Crime Prevention. Monsey, NY: Criminal Justice Press.
Felson, M. (1998). Crime and Everyday Life, Second Edition. Thousand Oaks, CA: Pine Forge Press.
Felson, M. and R.V. Clarke (1998). Opportunity Makes the Thief . Police Research Series, Paper 98. Policing and Reducing Crime Unit, Research, Development and Statistics Directorate.. London: Home Office.
www.homeoffice.gov.uk/rds/prgpdfs/fprs98.pdf PDF 416 Kb

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