viernes, 17 de junio de 2016

RICARDO JAIME Y JOSE LOPEZ DE LA OMERTA AL NON SACHO NIENTE.


Por Andres Penachino

Ricardo Jaime (ex secretario de Transportes), también el primer preso por la corrupción del Gobierno Kirchnerista, y, Jose Lopez, sorprendido infraganti cuando arrojaba 9.000.000 de dólares en  valijas dentro de un convento, parece ser que, han aceptado las reglas de la mafia, entre las que rige permanentemente la "OMERTA".


OMERTA
La omertá, la ley del silencio
La omertá o ley del silencio es un código de honor de la mafia siciliana, que impide dar cualquier información sobre las actividades de la organización o personas de la misma a terceros. La violación de este código se castiga con la muerte. 

En la definición de Antón Blok, estudioso del fenómeno, la omertá es: "La prohibición categórica de la cooperación con las autoridades estatales o el empleo de sus servicios, incluso cuando uno ha sido víctima de un crimen."
Por extensión, se habla de "omertá" para referirse a los pactos de silencio, explícitos o tácitos, que existen en muchas organizaciones, y que a veces sirven para encubrir delitos y delincuentes. Los que están sujetos a pacto de silencio no suelen ver, oír, y menos aún, decir nada. El refranero español dice: "Los trapos sucios se lavan en casa".

Los comienzos de la mafia en argentina y según los historiadores el primer incidente mafioso data de 1885. La Policía de La Capital tenia en su léxico  la palabra MAFIA desde 1890. Desde ese tiempo, en principio afincados en la Boca expandieron sus redes al resto de la ciudad llegando al mercado Spineto. Pero, su accionar fue frenado en la zona metropolitana por la temida Policía de la Capital, entonces muchos miembros huyeron a Córdoba y Santa Fe. 

La persecución implacable de Musolini en Italia hizo que muchos gansters y mafiosos de la mafia siciliana y la camorra napolitana emigraran a Argentina. Rápidamente se dirigen Santa Fe donde se afincaron definitivamente.

Alli operan en dos divisiones: los que operaron en las zonas rurales, llamados campieri, y sus primos urbanos los riccotari. 
Ambos trabajaban estrechamente y se dedicaron a los secuestros, entre ellos el mas notorio el del joven Abel Ayerza, muerto después del pago del rescate. Allí corrió entre los hampones apresados el famoso código del silencio “omerta” . Non Sacho Niente, no sé nada y lo sé, no te lo voy a decir a ti.

Como ven estimados colegas y amigos, el silencio de los nuevos mafiosos tiene antecedentes históricos. La omertá es en el presente y tiene tanta vigencia como en el pasado. 
Por lo tanto los padrinos pueden estar tranquilos, salvo que, algún campieri o riccotari se le ocurra hablar.

Fuente :Internet, Biblioteca del programa comunidades seguras ong

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