domingo, 14 de agosto de 2016

EDIFICIOS NORMAS GENERALES DE EVACUACION Y OTRAS CONSIDERACIONES


PUBLICA ANDRES PENACHINO

Por todos son conocidas las pavorosas circunstancias que rodean a los incendios en edificios, cuando las vías de evacuación han sido inutilizadas por el humo o el fuego, quedando atrapadas personas en su interior.
Las muertes habidas en grandes catástrofes (cada día mas frecuentes por la tendencia al aumento de la densidad poblacional, o sea el numero de personas por superficie), no son fruto de la mala suerte, sino de los errores cometidos en la planificación de emergencias, si es que se habían planificado.

No se trata de perdidas materiales sustituibles sino de perdidas humanas insustituibles.


El intentar aportar soluciones concretas puede entrañar graves dificultades por la complejidad de las circunstancias que pueden influir en cada caso (incendios de rápida propagación o con gran producción de humo, riesgos de explosión, grande almacenes, hospitales, instituciones penales, etc.), o por la gama de posibles soluciones según la ubicación y actividad (escaleras interiores, exteriores, de emergencia, mecánicas, ascensores, etc.) todo ello signado por medidas complementarias necesarias como iluminación de emergencia, señalización, sentido de apertura de puertas, ancho de las vías de evacuación, etc.


En términos generales, toda planificación de la protección contra incendios comprenderá una actividad de Prevención y otra de Lucha Contra Incendios. Pero si limitamos el análisis a la protección de las personas aparece inmediatamente como primer medio de protección la evacuación de las mismas del entorno afectado por el incendio.


La Evacuación de las personas constituye, por tanto, la actividad mas eficaz en la lucha contra los daños que el incendio pueda provocar, pues implica la protección del bien mas valioso: Las vidas humanas.

Concepto de evacuación:

Es la acción de desalojar un local o edificio en que se ha declarado un incendio u otro tipo de emergencia.

Camino de evacuación:

Es un camino continuo no obstruido que conduce desde un punto del edificio hasta una zona exterior al mismo, al cual no lleguen las consecuencias del incendio.


Un camino puede subdividirse en:


1. Acceso a la vía de ecuación,

2. Vía/s de ecuación, y 

3. Via/s de descarga.


Condiciones de la seguridad en el transito de personas por las vías de ecuación:

Entre los diversos factores condicionalmente de la seguridad en el transito de personas a través de las vías de evacuación, hemos citado, como sustantivo, el mantener unas condiciones de vida suficientes a lo largo de toda la vía de escape.

Cualquiera de los restantes factores que influyen en la seguridad de la vía (su trazado, su resistencia al fuego, su iluminación, etc.), puede, al menos parcial o temporalmente, originar una situación deficitaria de la seguridad de la vía sin que las consecuencias sean necesariamente desastrosas.

Por el contrario, las condiciones de supervivencia en la vía durante su utilización son, literalmente, una necesidad vital.


Estos condicionantes de la supervivencia en las vías de evacuación aparecen, al producirse el incendio, como consecuencia inmediata de su generación.
Asociados al incendio, y acompañado al fenómeno de la combustión, aparecen, en general, cinco causas determinantes de una situación peligrosa para las personas:

1. Calor.

2. Llamas.

3. Humo.

4. Gases de la combustión.

5. Insuficiencia de Oxigeno.

Todos estos factores, además de afectara a la seguridad de las personas, son determinantes también del desarrollo operativo de la extinción del incendio y, evidentemente, afectan también a la seguridad de los bienes materiales.


Sin embargo, desde el punto de vista de la seguridad de las personas, dos de los cinco factores considerados, (los humos y los gases de combustión) constituyen las causas capaces de producir los mas graves daños.


El análisis de los daños producidos a las personas por las diferentes causas citadas, arroja unos resultados estadísticos, amplios y reiteradamente confirmados.

Según ellos, el 75% de las muertes relacionadas con el incendio, tuvieron como causa el humo y los gases de combustión, en tanto el 25% restante, fueron consecuencia del calor, las llamas, la insuficiencia del oxigeno, e incluso, circunstancias no asociadas al fenómeno de la combustión.
 
De ello, resulta como consecuencia inmediata, que los humos y los gases de combustión constituyen el mas alto riesgo para la vida de las personas en caso de incendio, y por lo tanto serán el mas importante factor a considerar como determinante de la seguridad para el transito de las vías de evacuación.

El Humo y los Gases de Combustión

Desde el punto de vista de este breve análisis, no parece necesario considerar los procesos de generación de humos y gases de la combustión, ni su estudio físico, químico o toxicológico, así como sus efectos fisiológicos sobre los seres humanos, cuestiones todas del máximo interés, pero no imprescindibles para los fines de estos comentarios.
 Si es necesario considerar, por el contrario, el comportamiento, movimiento y distribución de los humos y gases de la combustión en caso de incendio.
 Los humos están constituidos por productos sólidos (partículas de carbón, especialmente), o líquidos (pequeñas gotas de brea, alquitranes, etc.) que junto con el vapor del agua se encuentran en suspensión en el aire.
 Los gases de combustión están formados por el conjunto de gases que se mezclan en la atmósfera que envuelve al incendio, y resultan de la reducción de los combustibles incendiados. Son los mas comunes: monóxido de carbono, anhídrido carbónico, sulfuro de hidrogeno, anhídrido sulfuroso, amoniaco, cianuro de hidrogeno, acido clorhídrico, dióxido de nitrógeno, acroleína y fosgeno.
 
La producción de humos y gases de la combustión durante un incendio puede variar muy notablemente, tanto cuantitativa como cualitativamente, y en relación a su composición.
 Estas variaciones se deben, sobre todo, a la cantidad y naturaleza de los combustibles, y a la disponibilidad del aire.
 Cuando las circunstancias se conjugan desfavorablemente, puede producirse tal cantidad de humo, y de tal opacidad ocupando el edificio, que se crea una completa reducción de la visibilidad, lo que implica un nuevo elemento de peligrosidad.
 
Aunque los humos y los gases de combustión alcancen concentraciones muy altas en el aire, es importante señalar que nunca lo serán tanto como para alterar el movimiento de la atmósfera por este cambio de composición. Es decir, el humo y los gases producidos en la combustión se desplazaran durante el incendio como lo haría en el aire en las mismas condiciones de presión y temperatura.

Tiempo de evacuación

Es el tiempo total empleado en la evacuación. Debe contabilizarse desde que aparece la primera manifestación visible del incendio, (humo o llamas) hasta que la ultima persona recorrió el camino de evacuación.
 Se obtiene como la suma de los tiempos invertidos en cada una de las etapas en que puede dividirse el proceso de evacuacion: detección, alarma, retardo y tiempo propio de la evacuacion.

Etapa de detección y alarma

El fuego y las desastrosas consecuencias humanas y materiales de el derivadas, crecen en forma exponencial tras la aparición de la primera llama.
El desarrollo del fuego, y especialmente la aparición de humo, pueden cortar e inundar las vías de evacuacion imposibilitando su utilización. Ello exige que las etapas por las que mas a menudo se romper la cadena de evacuacion, detección y alarma, deban analizarse a prioridad con gran rigurosidad.
 En los locales con riesgo de incendio debe existir una vigilancia humana o automática y una alarma que transmita la noticia a todas las personas que puedan resultar afectadas.

Etapa de Retardo

El tiempo de retardo, depende fundamentalmente de la identificación y fiabilidad de la alarma, de la preparación de los individuos, y de la señalización de los accesos a los caminos de evacuacion que permitan, a cada persona, la rápida elección de la vía por donde evacuar.

Etapa propia de Evacuación

El tiempo propio de evacuacion dependerá: de la racionalidad en el diseño de los caminos de evacuacion y de la preparación de los individuos que evacuan.
Plan de Evacuación

De lo expuesto ahora se deduce que el concepto de evacuacion debe ser ampliado a lo que podemos denominar Plan de Evacuacion.
 Dicho plan de evacuacion tiene dos componentes perfectamente diferenciados:


1-  Un componente técnico que prueba la cadena: detección y alarma; señalización de acceso a vías de escape; caminos suficientes, racionales y estancos a humo y llamas.


2-  - Un componente humano que optimice la utilización del componente técnico, exigirá una adecuada organización y/o preparación de los individuos que deban evacuar de forma tal que no se produzcan interferencias.
 Ambas componentes deben conjugarse proporcionando un sistema altamente fiable, debido a que dicho sistema será utilizado en situaciones de extrema conflictividad.

Problemas del plan de Evacuación:

Ante una determinada instalación, tanto si esta en fase de diseño como si ya fue instalada y tiene que completarse, cabe hacerse una serie de preguntas:

¿Debe preverse una evacuacion?


Si la respuesta es si; entonces:


1. ¿Debe ser total o parcial?


2. ¿Es imprescindible depender de una detección?.


¿Esta debe ser Humana o Automática?

¿General, parcial, o en clave?


3. ¿Es imprescindible disponer de una alarma?

¿Humana o automática?.
4. Las circunstancias son idénticas a lo largo de todas las horas del día?


5. Que caminos pueden utilizarse para la evacuacion?

¿Que condiciones deben cumplir cada una de sus partes?


Resistencia al fuego, estanqueidad al humo, iluminación, señalización.


6. Basta con un camino de evacuacion o son necesarios mas?


¿Cuantos?

¿Donde estarán ubicados?


Como se miden esas dimensiones?


7. ¿Donde deben descargar estas vías?.


Forzosamente a la calle, a un patio, a una azotea, en planta baja.

Ante la gravedad de las posibles consecuencias es evidente que la sociedad debiera exigir que las respuestas a tales preguntas estuvieran contempladas en la Legislación Vigente.

Bases Fundamentales a Prever en todo Plan de Evacuación

1. Zonas no evacuables
2. Detección y alarmas fiables
3. Preparación y/u organización humana, (simulacros periódicos de evacuacion)

4. Señalización de las salidas
5. Existencia de salidas suficientes para cada zona en: numero, anchura, tipo, ubicación, etc.

6. Señalización de acceso a los caminos de evacuación.

7. Existencia de caminos regionales suficientes para la evacuación en: numero, ancho, tipo, ubicación, etc.

8. Accesos correctos a dichos caminos.

9. Inmunidad de dichos caminos al fuego y al humo durante el tiempo necesario.

10. Descarga correcta de dichos caminos, a via publica o zona segura.

11. Señalización a lo largo del camino de la circulación correcta, y de los accesos que no deben ser utilizados.

Estimación del Tiempo de Evacuación.

Todo plan de evacuacion basado en las premisas fundamentales mencionadas debe conseguir una evacuacion rápida, ordenada y eficaz en un tiempo mínimo. De esta forma pueden preverse la necesaria estanqueidad y resistencia al fuego de los caminos de evacuacion. Por tanto, ante una situación real determinada es de gran importancia el conocimiento del tiempo de evacuación.

El tiempo total de evacuacion analizado anteriormente puede ser subdividido en:


El tiempo empleado en las tres primeras etapas (detección, alarma, retardo); que puede ser evaluado aproximadamente según las instalaciones, la señalización de las vías y la preparación de los individuos a evacuar.
Un tiempo propio de evacuacion analizable teóricamente en base a las dimensiones de los caminos de evacuacion (ancho y longitud) y el numero de personas que por ella transiten.


Un tiempo propio de evacuacion no evaluable, provocado por un irracional diseño de las vías, que además puede potenciar situaciones de pánico, y que en ocasiones puede anular la evacuacion, permitiendo la inundación o corte de la via por humo o llamas. Un plan de evacuacion correcto debe anular el tiempo no evaluable y minimizar el resto.

Tiempo Propio de Evacuacion Teórico

Dicho tiempo se contabiliza desde que cada persona, enterada sobre el incendio, ha escogido el camino por donde va a evacuar, hasta que la ultima persona abandona la via de descarga.


Se obtiene sumando el tiempo invertido en circular por cada via del camino de evacuacion.


Cada via puede absorber un numero de personas en la unidad de tiempo. Cuando el ultimo individuo haya accedido a la via aun le llevara cierto tiempo en recorrerla. El tiempo total para la via se obtendrán como suma de estos dos tiempos.


El calculo puede efectuarse basándose en parámetros teóricos y luego ajustando dichos parámetros cronometrando los tiempos en simulacros al efecto. A titulo orientativo se incluyen a continuación dichos parámetros:

Velocidad de circulación 
60 metros por minuto en vias horizontales.
30 metros por minuto en vias verticales.
El tiempo teórico de evacuacion calculado sera mas o menos aproximado al real, si se cumplen las condicionantes hasta aqui mencionadas y el racional diseño de las vias de escape.

Racionalidad en los caminos de evacuación


A lo largo del tema se ha hecho hincapié en la cadena que forma todo proceso de evacuacion. En el punto anterior se ha indicado que el final de toda la cadena puede fracasar por un diseño irracional de los caminos de evacuacion.

En este punto se analizaran aspectos fundamentales de la racionalidad, numero y ancho de los caminos de evacuacion, y los nudos de confluencia de las vias. Estos aspectos generales deberán adecuarse para cada caso particular acorde a las leyes en vigencia.

Rutas de Escape

Las rutas de escape no deben pasar cerca de escaleras abiertas o pozos de aire y luz que puedan llenarse de humo en caso de incendio.
La solución a un problema concreto para un local con riesgo de incendio debe basarse en las siguientes premisas fundamentales:


1. Un numero de salidas suficientes, ubicadas de forma tal que las distancias a recorrer desde cualquier punto del local a una de ellas sea razonable. Debe configurarse que el recorrido desde cualquier punto de la planta hasta una escalera o salida a la via publica, no exceda los 40 metros medidos a lo largo de la ruta de escape. Esto resulta a veces difícil de conseguir en los edificios antiguos que son largos y angostos, donde las escaleras se han dispuesto de tal manera que el humo se difundirá rápidamente por todos los locales. Aquí puede ser necesario que la máxima distancia a recorrer no supere los 17 metros.


2. Las rutas de escape serán lo mas directas posibles.
3. Serán de un ancho suficiente para el máximo de la gente que las pueda utilizar, y dicho ancho se mantendrá durante todo el recorrido.


4. No se obstruirá con elemento alguno.


5. Dentro de la escalera, cualquiera sea su naturaleza, no se ubicaran materiales combustibles, aun cuando estos no obstruyan el paso.


6. El recorrido de las rutas de escape no debe ser nunca ascendente, excepto en los casos de las escaleras de los sótanos o subsuelos, o bien aquellos edificios donde su propia geometría permita variaciones al proyecto.


7. Las puertas de las rutas de escape se abrirán fácil y rápidamente, en la dirección de escape. Las puertas giratorias no son satisfactoria para estos usos.


8. El ancho útil de las vias de evacuacion a lo largo de un camino será constante o, en todo caso, creciente.


9. No existirán aberturas en las vias de evacuacion que puedan comunicar dicha via con una de las posibles zonas de incendio.

Iluminación de emergencia

Es necesario contar con circuitos independientes de iluminación eléctrica en las rutas de escape, asegurando así que cualquier inconveniente que se produzca en la instalación energética del edificio no afecte el Plan de Evacuación.

foto es orientativa extraida de internet y o tiene que ver con la nota
FUENTE: Policia Federal Argentina, Superintendencia Federal de Bomberos.

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