sábado, 22 de abril de 2017

BALÍSTICA DE EFECTOS SOBRE BLANCO HUMANO

La balística es la ciencia que estudia el desplazamiento de los proyectiles desde el arma hasta el objetivo o “blanco”. Se divide en: Balística interna, que trata sobre el desplazamiento del proyectil dentro del arma. Balística externa, que se refiere al desplazamiento del proyectil desde la boca del cañón del arma hasta el “blanco”. Y balística terminal o de efectos, relativa a la actividad del proyectil dentro de los tejidos de la víctima y los daños que produce. Las dos primeras son casi ciencias exactas, pero la balística de efectos es extremadamente compleja en virtud de la interacción del proyectil, los fragmentos y los tejidos que impacta, lo que hace muy difícil predecir el potencial de lesión. 
 Un proyectil que ingresa al cuerpo de un ser vivo perforando la piel, mucosa o ambas y permanece dentro de éste, causa una herida penetrante, con un solo orificio de entrada, y es liberada toda la energía cinética a los tejidos circunvecinos. Si atraviesa el cuerpo, originándose orificios de entrada y salida, se trata de una herida perforante y en este caso sólo es liberada parte de la energía cinética del proyectil.
 La magnitud de la lesión producida por un proyectil esta dada por su peso (masa), forma, velocidad, arrastre, resistencia del tejido por el cual pasa el proyectil, coeficiente de arrastre, la combinación de forma y velocidad del proyectil y las propiedades viscoelásticas (fuerza tensíl y densidad) de los tejidos, desplazamiento y estabilidad del proyectil dentro de los tejidos y la energía cinética liberada por el proyectil al momento del impacto. En general, el potencial de lesión de un proyectil en particular está determinado en gran medida por la eficiencia del mismo para transferir energía cinética a los tejidos impactados. Así mismo, al duplicar la masa de un proyectil se duplica la energía cinética, pero al doblar la velocidad se cuadriplica la energía cinética. De acuerdo a la fórmula: Energía Cinética = ½ Masa x Velocidad 2.
 La velocidad de un proyectil al salir del cañón del arma permite clasificar a éstos en: Proyectiles de Alta Velocidad (PAV) cuando viajan a más de 2,000 pies/seg, equivalente a 609.5 m/seg, Proyectil de Velocidad Media (PVM) de 1,100 a 2,000 pies/seg y Proyectil de Baja Velocidad (PBV) a menos de 1,100 pies/seg. Otros consideran PAV a los que viajan a más de 2,500 pies/seg. Las lesiones causadas por los proyectiles de alta y baja velocidad, difieren tanto en magnitud como en clase y, por ende, en su tratamiento. Los PAV tienden a producir mayor destrucción tisular debido a su fragmentación y sus efectos de cavitacíon temporal. 

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