sábado, 22 de abril de 2017

Ted Bundy : su perfil criminológico

Ted Bundy, un asesino de mujeres

“Un hombre guapo, elegante, romántico, tierno, encantador…” Así lo definían sus amigos, sus novias y los que lo conocían, posiblemente lo contrario que pensasen las jóvenes que asesinó.
Ted de niño (arriba). Más tarde, de adolescente, disfrutaría mutilando animales
Nació en 1946, hijo de una joven chica soltera que provenía de una familia puritana. Es rechazado por ella durante los primeros años de su vida por ser hijo ilegítimo. Ella (la madre de Ted) trata de disimular a su hijo, que es considerado como una vergüenza para la familia, tratándolo como si fuese su hermano. Bundy se crió en casa de su abuelo, un hombre violento que pegaba a su mujer.
Las secuelas de estos rechazos en la infancia, serían visibles en la adolescencia, a través de su carácter sumamente tímido e infantil y de su tendencia a la soledad. Comienza a aislarse de sus compañeros de juego y adopta un cruel y extraño comportamiento hacia cuanto le rodea, por ejemplo, mutilando los animales que atrapa.
Más tarde cursa estudios de Derecho y colabora en algún partido político trabajando activamente en las campañas. Pero en esa etapa de su vida, decepcionado por una sociedad en la que no encaja, comienza su etapa como asesino en serie.
Durante su etapa como estudiante de Derecho, Ted Bundy, decepcionado de una sociedad en la que no encaja, inicia su vida de asesino en serie.
El primero de sus crímenes tendría lugar en Washington en 1974, cuando ataca a una mujer mientras dormía golpeándola con una barra de hierro. Apenas un mes más tarde asesina a una joven en el mismo campus universitario, llevándose el cuerpo lejos de allí una vez muerta ésta, pero dejando la habitación llena de sangre.
En todos sus crímenes adoptaba un mismo ritual: seguía a la joven víctima por las calles, luego la estrangulaba y la golpeaba en su propia casa. A veces la secuestraba para llevarla a un lugar más seguro. Una vez muerta la sodomizaba con el miembro o con el objeto que tenía más a mano mientras mordía su cuerpo.
Bundy podría considerarse un ejemplo claro de lo que sería un asesino en serie psicópata. No sólo por haber sufrido una infancia traumática, sino porque además su aspecto inspiraba siempre confianza a las víctimas. Si bien al principio cometía sus crímenes por la noche guardándose de un posible testigo que pudiese identificarlo ante un tribunal, poco a poco se iría confiando y abordaría a las futuras víctimas por el día.
Apoyado en su atractivo y su carismática personalidad, se paseaba por los supermercados pidiendo ayuda a mujeres jóvenes para conducir su coche Wolkswagen, fingiendo que tenía un brazo roto y sin que éstas sospechasen lo más mínimo que hablaban con su futuro asesino.
Usando su carisma y atractivo, se paseaba por los supermercados pidiendo ayuda a chicas para conducir su coche, fingiendo que tenía un brazo roto. Ellas no sospechaban que hablaban con su futuro asesino…
Tras sus primeros crímenes, Bundy comienza a viajar por una buena parte del país: Washington, Utah, Colorado y Florida, dejando a su paso una serie de crímenes y secuestros.
Es arrestado una primera vez el 16 de agosto de 1974 en Utah tras ser identificado por una mujer que meses antes había intentado secuestrar. Se le condena a cumplir una pena de prisión en Colorado, pero logra escaparse antes de ser encerrado y desaparece durante más de dos meses. Dos meses que le servirían para seguir cometiendo espeluznantes crímenes, esta vez tres jóvenes entre las cuales una tan sólo contaba con 12 años.
Es nuevamente detenido en Florida. En el juicio, él mismo se defendería en tanto que abogado, apoyado por un grupo de jóvenes “fans” que reclamaban su inocencia ante las puertas del Juzgado. A pesar de todo, la prueba irrefutable que lo culpó, la aportaría un odontólogo forense, tras comparar las marcas de unos mordiscos en uno de los cadáveres con los dientes de Bundy. Evidentemente ambos moldes coincidían. Después de seis horas de deliberación, el jurado lo condenaría al corredor de la muerte por 14 homicidios de primer grado…
Tenía una fijación especial por asesinar a mujeres jóvenes de pelo oscuro y largo, que le recordaban a su ex novia, la cual lo había rechazado unos años atrás. Pero las jóvenes víctimas vendrían a representar del mismo modo a su madre, por haberlo abandonado de pequeño. El asesino confesaría personalmente a los psiquiatras: “Toda la rabia que he estado desahogando con las mujeres que maté, estaba dirigida contra mi madre”.
Podríamos considerarle como una mezcla entre asesino organizado y desorganizado. Tanto podía mostrarse con una personalidad muy inmadura, dejar indicios en el lugar del crimen, o por lo contrario prepararlo cuidadosamente, seleccionar a las víctimas y dejar pocas huellas.
Él mismo se consideraba un adicto al crimen, y aunque aseguraba que podría dejar de matar en cuanto se lo propusiese, no dejó de hacerlo hasta su detención. Aseguraba no haber matado a 14 mujeres, confesó haber asesinado y violado a 28 mujeres en los años 70.
Los múltiples test psiquiátricos realizados evaluarían una personalidad propia de esquizofrénico: Cambios de humor muy repentinos, impulsivo, sin emociones, afán de protagonismo, ataques de histeria, doble personalidad, inestabilidad emocional, rechazo a la sociedad, ansiedad, depresión, complejo de inferioridad, inmadurez, mentiras que termina por creerse él mismo, obsesivo, egocéntrico, falsa realidad adaptada por él mismo, manía persecutoria…
Ted Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica nueve años después de su sentencia, el 24 de enero de 1989, tras haber sido culpado por haber asesinado a 14 jóvenes.
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NOTA: El texto, de Pili Abeijon, fue originalmente publicado en Archivos del Crimen


Parte del informe pericial: 

Criminogénesis

Aspecto biológico y social dentro de su núcleo familiar no existen antecedentes heredo familiares criminales, es el único que delinquió desde temprana edad, no existiendo enfermedades psiquiátricas, de alguno de sus miembros que pudiere heredar el entrevistado, gozando de una buena condición de salud, dentro de su núcleo familiar primario

Ted Bundy tenía una familia extraña. Muy mimado por su madre, fue un adolescente retraído con el que se metían en el colegio. Con Stephani, Ted maduró un gran complejo de inferioridad patológica incentivada por su madre. Al acabar la Universidad, Brooks decide terminar la relación porque, según ella, Bundy carecía de “objetivos en la vida”. Entonces a él le da por beber, abandona los estudios, consume diversos tipos de pornografía y es detenido en varias ocasiones por delitos menores. Durante un año tras la ruptura con Stephani, Ted se transforma en un maníaco depresivo episodios de euforia y tristeza aunque nunca estuvo medicado. Precisamente en ese momento, su madre decide contarle su gran secreto: en verdad, ella no es su hermana sino su madre y que su padre no es su abuelo. De ahí su odio patológico contra las mujeres. “Me voy a vengar de Stephani” y estudia, con calificaciones brillantes psicología, su situación económica era precaria.

Aspecto psicológico

Actualmente Theodore Robert Bundy se encuentra orientado en tiempo, lugar y persona, su conciencia es clara y su concentración adecuada, con atención, sin alteraciones, sin memoria de hechos inmediatos, de hechos recientes y remotos, sin alteraciones y conservada, pensamiento que lleva una directriz, llegando a metas sin actividad delirante, posee una capacidad de síntesis y análisis promedio, es coherente y congruente. Sensoperceptualmente sin actividad alucinatoria.  Afectivamente eutímico, aunque con periodos de ansiedad que oscila con la normalidad, teniendo control emocional, emite juicios congruentes con la realidad, el auto-critico se encuentra apegado a la realidad y el heterocritico ligeramente disminuido, sin distorsión de la realidad. Presenta capacidad intelectual promedio. Es perseverante, con dominio de sí mismo, sin daño ni alteración orgánica cerebral, mediante equilibrio en la demostración de emociones, no canaliza adecuadamente sus reacciones negativas, el control de sus impulsos se presenta de manera poco funcional y con poca tolerancia en eventos frustrantes, utiliza como mecanismo principal de defensa la intolerancia. La figura de autoridad está siendo trasladada de la figura paterna a la materna por algún motivo de introyección de normas, sin embargo se identifica que este parámetro de normas es correcto

Criminodiagnóstico

Es un delincuente endocriminal preponderante, reincidente, rasgos de su personalidad egocéntrico social dispuesto a preocuparse más por sí mismo, falta de interés o preocupación por los sentimientos de los demás, falta de remordimiento por el daño causado, Seducción que usa para burlarse o explotar a otro presenta trastorno antisocial de la personalidad, inadaptado, profesional, psicológico, con indiferencia afectiva, egoísta, activa, crónica. Egocentrismo alto, agresividad alta, indiferencia afectiva alta dando como resultado una capacidad criminal alta Adaptabilidad social sujeto antisocial adaptado Grado de peligrosidad máximo.

El pronóstico de Bundy fue:

Volverá a cometer la conducta delictiva de delitos de robo, así como la de homicidio secuestro y violación, ya que no tiene sentimientos de remordimiento o culpa además de que no puede ser reinsertado a la sociedad, en razón de que el pueblo, está molesto con su actitud por los actos de homicidios dirigidos al pueblo es un reincidente.

Observaciones

Es considerado uno de los criminales más sádico de todos los tiempos por realizar actos de homicidios en contra de la población femenina.

El final de Ted Bundy llegó el 24 de Enero de 1989, fue ejecutado en la silla eléctrica, tras haber sido culpado por haber asesinado a 14 jóvenes. Considerado el peor criminal sexual en la historia contemporánea de Estados Unidos.

Cuando le sacaron de su celda, habló por última vez con su madre y rechazó su última comida. Fue llevado a la silla eléctrica y fue declarado muerto por el personal de la prisión a las 07.16 hora local. Afuera de la cárcel numerosas personas esperaban la noticia y cuando el vocero de la institución declaró la muerte de Bundy, se escucharon vítores y aplausos. Fueron lanzados también fuegos artificiales. Mucha gente quemó muñecos con la efigie de Bundy. El ambiente era de algarabía y gozo. Un rato después, una carroza funeraria salió camino al crematorio. Al pasar, la multitud aplaudió. Pero lo más sorprendente fue ver a muchas mujeres llorando y protestando por la ejecución del multihomicida. Hasta la fecha, muchas mujeres hablan de él con admiración y la pulsión sexual que despierta su recuerdo es muy fuerte.

Ted se convirtió con el tiempo en uno de los asesinos emblemáticos. Además, en el caso del silencio de los corderos, Bundy ayudó a la policía desde la cárcel a capturar a otro peligroso serial killer. Ted Bundy dijo a la policía que vigilasen los lugares donde hallaron los cadáveres del asesino de Green river porque este volvería para tener sexo con los cuerpos. Un dato que resultó correcto. 

Los analistas estiman que el número de sus víctimas podría rondar las cien mujeres, muy lejos de los números oficiales de alrededor de treinta y seis. No llegaron a encontrarse nunca los cuerpos de varias de ellas. Ese secreto se lo llevó a la tumba, aunque el confesó cerca de treinta asesinatos.

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